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Balance mensual: "cuando no llueve en febrero, ni trigo ni centeno"

El refrán sentencia claramente lo que nos puede suceder tras este mes en el que apenas ha llovido en la Península y en Baleares, además de tener unas temperaturas muy altas para estas fechas. Veamos con detalle lo sucedido durante febrero.

Playa de las Teresitas, Tenerife, Canarias.
Mientras en la Península no había precipitaciones, en zonas de las islas de Tenerife y de Gran Canaria se superaba el 100% de la precipitación acumulada en febrero. En la imagen la zona de la playa de las Teresitas, cerca de Santa Cruz de Tenerife.

Febrero empezó con los mismos trazos del mes anterior, con escasez de precipitaciones y termómetros extrañamente elevados para la fecha en la que nos encontrábamos, con nuevas efemérides de temperaturas absolutas. Durante unos días, casi a mediados de mes, sí que hubo precipitaciones, sobre todo en la mitad norte de la Península, pero luego continuó el tiempo estable casi generalizado, provocando mínimas bajas, con heladas puntualmente fuertes en el interior peninsular. La excepción a la escasez de precipitaciones estuvo en Canarias, donde en las islas occidentales sí que ha llovido por encima de la media en muchas de ellas.

Por decenas, la primera fue cálida debido a unas máximas muy elevadas, mientras que las mínimas intentaron suavizar esta tendencia, con valores más bajos de lo normal. Las precipitaciones escasas, excepto en algunas islas del occidente canario, donde las lluvias e incluso la nieve en cumbres fueron importantes.

En la segunda decena parecía que podría haber algunos cambios, con el paso de un par de frentes por el norte peninsular, pero fue un espejismo, consiguiendo solamente que las máximas descendieran algo y que las mínimas fueran más altas de lo normal, quedando las heladas más importantes reducidas a las zonas montañosas del norte peninsular. Nuevamente se mantuvo la escasez de precipitaciones, con la salvedad de las islas occidentales del archipiélago canario que sí recibieron algunas lluvias.

Finalmente, el mes ha terminado con una línea muy parecida al resto de jornadas, aunque con síntomas de posible ruptura del bloqueo anticiclónico, sobre todo en Canarias, donde sí ha vuelto a llover más que en cualquier otra región.

Nuevos récords de temperaturas diurnas

Las máximas fueron superiores a los valores habituales de este mes en todo el país, salvo en cumbres de las Canarias. Por ejemplo, el observatorio de Izaña ha sido el único de los principales que ha tenido un valor ligeramente más bajo que su media del actual período.

La situación cálida del inicio de febrero y de mediados de mes, junto con el anticiclón durante muchas jornadas, nos dejó temperaturas elevadas que no correspondieron a las fechas en la que nos encontramos, uno de los meses más fríos del año. En estaciones de AEMET, el valor más alto mensual se alcanzó el día 9 en La Aldea de San Nicolás, Gran Canaria, con 33,2 ºC.

Los valores nocturnos fueron ligeramente superiores a lo normal en el conjunto de las regiones. Las salvedades las encontramos en el interior de la mitad norte peninsular y en Baleares, donde se mostraron más bajas. En estaciones de AEMET, que no son de alta montaña, el dato más bajo mensual se produjo el día 6, en Cuéllar, Segovia, con -11,0 ºC. Debido al dominio anticiclónico durante la mayoría de las jornadas, hubo constantemente inversión de temperatura, por lo que en nuestros sistemas montañosos las mínimas no descendieron tanto como en zonas del llano.

Puerta Baja y fuente de los veinte caños, Daroca, Zaragoza.
En el observatorio de Daroca, Zaragoza, la precipitación en febrero ha sido nula. En la imagen la puesta Baja, una de las cuatro que da acceso al recinto amurallado de la ciudad, construida en el S. XV de nuestra era. Y en primer plano la fuente de los veinte caños, de 1639.

Con las dos irrupciones cálidas se volvieron a batir varios récords de temperatura máxima absoluta más alta y de mínima relativa más alta. Podemos destacar el valor diurno en el observatorio de Teruel, el día 18, que superó el valor de 1990, con 24,8 ºC. También es interesante mencionar el observatorio de Navacerrada, que igualó su máxima absoluta de 16,8º.

Característico de esta época es la gran amplitud térmica que se produce en las zonas relativamente altas de ambas mesetas. Entre los días 18 y 23 esos valores fueron muy relevantes, destacando la diferencia entre la máxima y la mínima del día 18 en Mira, Cuenca, con 27,5 ºC.

Se agrava la sequía por la escasez de precipitaciones

Ni con el episodio acontecido a mediados de mes, principalmente en el extremo septentrional de la Península, ni con el de los últimos días en el sur y en Canarias, se ha consiguió evitar que este febrero haya sido extremadamente seco si consideramos el conjunto del país. Solo ha llovido más de lo normal en puntos de las islas Canarias, con áreas que han rondado los 100 l/m2, principalmente en el norte de la isla de Tenerife. Por el contrario, en zonas del nordeste y del sureste de la Península, así como en parte de las Baleares, las precipitaciones han sido inferiores a 1 l/m2 o directamente no ha llovido.

En porcentaje, ha habido zonas de las islas de Tenerife y de Gran Canaria, donde se ha rondado el 150 %, destacando el observatorio de Santa Cruz de Tenerife, Tenerife, que ha llegado al 155%. En cambio, en la mayoría de las regiones peninsulares y del archipiélago balear, las lluvias han sido inferiores al 25% de lo normal.

Consideraciones finales

Estamos terminando el invierno con el bloqueo anticiclónico característico de esta estación, haciendo de las suyas e impidiendo que los temporales atlánticos alcancen nuestro país, aunque parece que en las próximas jornadas se atisba una opción de cambio en la situación atmosférica que nos podría aliviar un poco la falta de precipitaciones.

Se mantiene la situación de escasez de lluvias en áreas del sureste y sur peninsular y en la parte más oriental del archipiélago canario, que apenas rondan el 25% de su valor medio de precipitación anual total acumulada. Lo que provoca que el porcentaje de humedad del suelo sobre su capacidad máxima esté a un escasísimo 10% en comarcas de las zonas anteriormente citadas.