Sebastien, a punto de convertirse en huracán, pone rumbo a Europa

A medida que se desplace hacia el noreste, la tormenta tropical Sebastien irá ganando intensidad, aproximándose lentamente a Europa. Se convertirá en huracán de categoría 1, pero en su travesía por el Atlántico perderá sus características tropicales.

Victor González Victor González 21 Nov 2019 - 12:47 UTC
Sebastien
Imagen de Sebastien este mediodía, aún como tormenta tropical. Imagen de la NOAA.

Sebastien, como todos los ciclones tropicales, precisa de una temperatura del mar elevada para su desarrollo, en torno a 26 ºC o por encima y abundante humedad. Además, debe gestarse en un entorno barotrópico y con poca cizalladura, es decir, un área donde no haya fuertes gradientes de temperatura en la horizontal y cuyos vientos varíen muy poco con la altitud. Estos ingredientes parece que se están dando en la justa medida a lo largo de la trayectoria de Sebastien, lo que facilitará que las nubes tormentosas sigan creciendo violentamente en su interior, aprovechando la energía del océano, y facilitando que la presión atmosférica en su interior siga bajando.

Con estas condiciones, cabe esperar que Sebastien siga intensificándose. Su estructura nubosa irá ganando simetría, a la par que sus vientos irán acelerándose poco a poco a medida que la presión vaya disminuyendo en su interior. ¿Cuánto durará este proceso? En principio las previsiones apuntan a que, tanto este jueves como el viernes, Sebastien se desplazará por una zona favorable para su desarrollo y el Centro Nacional de Huracanes de Miami (NHC) estima que sus vientos podrían alcanzar los 70 nudos (130 km/h) a lo largo de la jornada del viernes, lo que le convertiría en un huracán de categoría 1. Posteriormente se moverá sobre una zona con aguas mucho más frías y un entorno que será más hostil para un ciclón tropical, por lo que cabe esperar que sus rasgos tropicales empiecen a desvancerse durante el fin de semana. Sin embargo, no por ello hay que dejar de prestarle atención.

Las Azores y la costa atlántica europea en el punto de mira

Lo cierto es que tras entrar en aguas más frías, Sebastien no se disipará sino que experimentará lo que se conoce como una transición extratropical. Al entrar en un entorno con una fuerte inestabilidad baróclina, en el cual hay fuertes gradientes horizontales de temperatura, su estructura empezará a cambiar. Poco a poco irá perdiendo simetría y su convección disminuirá, pero empezará a desarrollar frentes y al igual que sucede en las borrascas de latitudes medias, pasará a tener una nueva fuente de energía al aprovecharse de esos contrastes de temperatura existentes en latitudes medias.

Un dato importante es que, tras completar la extratropicalización, podría alcanzar las Islas Azores a últimas horas del domingo, aún con rachas próximas a los 100 km/h y lluvias intensas asociadas. Si bien, no se conoce con exactitud la zona por la que pasará su centro y su zona más activa.

Posteriormente ya como "ex-Sebastien", indicando así en el nombre la pérdida de sus características tropicales, se dirigirá a Europa. Conocer su trayectoria a día de hoy es prácticamente imposible. A la escasa precisión con la que se puede predecir la trayectoria de un sistema cualquiera a más de 4 días vista, hay que añadir el hecho de que esta borrasca es muy peculiar y su predicción aún más difícil.

Los modelos actuales sugieren que impactará en algún punto situado entre la costa central de Portugal y la Bretaña Francesa, bien como un ciclón post-tropical o bien ya convertido en una onda y embebido en un frente frío. En ambos casos contribuirá a dejar lluvias en puntos de la fachada atlántica peninsular e intervalos de viento fuerte en zonas expuestas, cuya intensidad y localización puede variar mucho de unos escenarios a otros. Esto nos obligará a estar pendientes de la situación en los próximos días.

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