La recuperación de los embalses continúa en enero pese a las adversidades

Aunque partían de valores muy bajos, los embalses se recuperan a nivel nacional poco a poco tras un comienzo del invierno relativamente húmedo. No obstante, siguen por debajo de la media y su situación preocupa a largo plazo en puntos del sur peninsular.

La progresiva fusión de la nieve en cotas medias mantendrá estables los caudales y permitirá que los embalses suban algo más.

Durante las últimas semanas del otoño y el comienzo del invierno meteorológico, las precipitaciones han aparecido de forma bastante generalizada, siendo abundantes en la vertiente atlántica. Esta situación, con una dinámica atmosférica más propensa a dejar precipitaciones en las principales cuencas fluviales, ha permitido que los ríos se recuperen de la sequía estival. Sin embargo, las precipitaciones han disminuido en las últimas semanas y no parece que vayan a producirse durante los próximos días.

Enero ha vuelto a ser seco

Salvo algunas zonas del extremo norte peninsular, las precipitaciones acabarán por debajo de la media del mes en buena parte del territorio. Este mes ha estado protagonizado por la influencia de las altas presiones y una advección persistente del noreste, de origen polar continental, cuyo contenido de humedad es muy bajo y suele dejar pocas precipitaciones así como una mayor evapotranspiración.

Para contrarrestar esto, la menor insolación en esta época del año contribuye a reducir la evaporación con respecto a otros meses, especialmente en el norte, donde la nubosidad ha sido más abundante.

Sin embargo, los ríos aún mantienen un caudal aceptable pese a la escasez de lluvias. Hay que tener en cuenta que muchos cursos de agua procedentes de las principales cordilleras peninsulares tienen un régimen pluvio-nival, estos significa que el descenso de caudal durante un periodo seco puede estar condicionado por la fusión de la cobertura nivosa.

Una parte de las precipitaciones caídas en semanas anteriores está acumulada en forma de nieve en cotas altas y contribuirá a regular el caudal de los arroyos de alta montaña durante lo que queda de invierno y la primavera aunque las precipitaciones sean escasas.

Pese a esto, los embalses siguen subiendo y culminan un mes bueno para las reservas

La precipitación caída durante el otoño y las primeras mitad del invierno sigue manteniendo los ríos con un caudal aceptable y los embalses continúan recuperándose lentamente. El volumen de agua embalsada ha aumentado esta semana en 242 hm³ hasta los 28 775 hm³ , lo que supone un aumento total de la reserva nacional del 0,4 %.

Este ascenso no es uniforme, de hecho en algunas comunidades como Andalucía o Extremadura no ha crecido el volumen de agua embalsada, llegando a decrecer en 81 hm³ en la cuenca del Tajo. Es importante destacar que comunidades autónomas como Andalucía o Murcia no superan el 30 % de su capacidad total, muy lejos de la media en esta época del año.

CuencaCapacidadEmbalsada
Tajo110567317 (68.18%)
Guadiana9498 3272 (34.45%)
Guadalquivir8030 2032 (25.31%)
Ebro7963 4231 (53.13%)
Duero7507 4838 (64.44%)
Mino-Sil3030 2531 (83.53%)
Júcar2846 1700 (59.73%)
Guadalete-Barbate1651 500 (30.28%)
Med. Andaluza1174 443 (37.73%)
Segura1140 389 (34.12%)
Galicia costa684 638 (93.27%)
Cataluña interna677 201 (29.69%)
Cantábrico occidental490 428 (87.35%)
Tinto, Odiel y Piedras229 178 (77.73%)
Cantábrico oriental73 60 (82.19%)
País Vasco interna21 17 (80.95%)
Agua embalsada el día 30 de enero. Fuente: Embalses.net

Con estos datos podemos afirmar que enero ha sido nuevamente un mes muy favorable para las reservas de agua. Aunque el aumento de las mismas se ha ralentizado considerablemente en estos últimos días, el balance es claramente positivo con hasta un 5% más de agua embalsada que durante el comienzo del mes. Este ascenso ha sido muy significativo en las cuencas del Duero, Miño y buena parte del Cantábrico, donde ya se supera ampliamente el 60% de la capacidad total de los embalses.

¿Continuarán recuperándose?

En esta época del año lo habitual es que los embalses continúen subiendo, de hecho el máximo suele alcanzarse a mediados o finales de primavera. No obstante no todos los años son iguales, en 2021 el máximo se alcanzó en febrero debido a una primavera especialmente seca. En esta ocasión las precipitaciones no parece que vayan a ser abundantes en las próximas semanas.

Según el IFS de ECWMF, nuestro modelo de referencia, febrero comenzará con precipitaciones por debajo de la media y por tanto es de esperar que el acenso de los embalses se siga ralentizando durante el comienzo del mes. Aún así, es poco habitual que el máximo se alcance durante el invierno, siendo muy probables nuevos ascensos durante lo que queda de invierno y el comienzo de la primavera, ya sea por nuevas precipitaciones o por los deshielos de la nieve acumulada en las cordilleras.