¿En qué estado recibirán nuestros embalses el temporal que se avecina?

Gracias a un temporal atlántico y otro mediterráneo, la reserva de agua embalsada en nuestros pantanos aumentó. ¿Cuánto y donde ha sido mayor esta subida?

Castillo fortaleza de los Zúñiga, en Cartaya, Huelva, construcción defensiva del S. XV.
Castillo fortaleza de los Zúñiga, en Cartaya, Huelva, construcción del S. XV, levantada como refugio para la población en caso de asalto. Fuente: Wikipedia.

Previa llegada del temporal que dejará lluvias en gran parte del país, hemos querido hacer un balance para conocer la situación de los embalses. No será el primer episodio inestable de este mes, hasta el momento los principales aportes se han producido por las precipitaciones vinculadas al temporal del oeste que regó la vertiente atlántica, principalmente el occidente de Andalucía y del Sistema Central, y al embolsamiento de aire frío en altura del área mediterránea.

En las últimas semanas las temperaturas han sido elevadas en la mayoría de las comarcas, con períodos de vientos fuertes, aunque la humedad relativa ha sido más elevada que en meses pasados. Las dos primeras condiciones sí son adversas para la reserva de agua embalsada; las precipitaciones y la nubosidad consiguieron compensar a la evaporación, aunque no tanto como deberían en este mes otoñal.

Todo esto hace que, por semanas, concluyamos que en la primera mitad del mes la reserva de agua aumentó más que la media de los últimos 10 años, mientras que en la segunda mitad, cuando se registró una disminución de las precipitaciones, el aumento fue menor e incluso en la última semana se produjo una disminución.

Aumentos en el agua embalsada

Como hemos visto al principio, este mes ha tenido varios momentos importantes de precipitaciones. Para la reserva hídrica, el principal fue el que aportó lluvias abundantes y persistentes en el oeste peninsular entre los días 4 y 9, con cantidades de entre 150 y 200 l/m2.

El acontecido entre los días 4 y 5 también resultó ser muy importante, con el embolsamiento frío en la Comunidad Valenciana y aportaciones que puntualmente superaron los 250 l/m2. Sin embargo, las lluvias quedaron muy cerca de la costa, por lo que los pantanos de la zona apenas se beneficiaron.

Cauce del río Tinto, Huelva, cuenca hidrográfica del Tinto, Odiel y Piedras. Recibe ese nombre por el color rojizo de sus aguas que tiene su origen en la meteorización de minerales con sulfuros de metales pesados hallados en los yacimientos a lo largo de su recorrido.
Cauce del río Tinto, Huelva, cuenca hidrográfica del Tinto, Odiel y Piedras. Recibe ese nombre por el color rojizo de sus aguas que tiene su origen en la meteorización de minerales con sulfuros de metales pesados hallados en los yacimientos a lo largo de su recorrido.

Los embalses que se han visto más beneficiados son los de las cuencas de Galicia Costa, del Miño-Sil, del Duero, del Tajo, del Guadiana y del Tinto, Odiel y Piedras. Analizando todos los casos, nuevamente los pantanos más cercanos a las cabeceras de sus respectivos ríos han registrado los mayores incrementos, caso de las dos cuencas de Galicia y, en especial, la de Tinto, Odiel y Piedras, en el extremo suroeste de Andalucía.

Dentro de estas cuencas, el embalse con mayor incremento ha sido el de Piedras, en el río del mismo nombre, el mayor de la cuenca del Tinto, Odiel y Piedras, con el 26% de su capacidad, que situado a 25 km de una de las zonas de mayor precipitación, Tharsis (Huelva), recogió todo sus aportes hídricos.

Por todos estos factores la cuenca que más aumentó fue la del Tinto, Odiel y Piedras, con una subida durante el mes de casi el 12,0%.

Mayores disminuciones en nuestras reservas

Como sabemos, el problema de los grandes almacenamientos de agua es la pérdida por evaporación. Si nos centramos en los factores de aspecto meteorológico, como son la temperatura, el viento y la radiación solar, nos encontramos que este noviembre los valores termométricos, tanto los máximos como los mínimos, han vuelto a superar los valores normales, en especial en el sur de la Península.

De los otros dos factores solo contribuyó el viento, con rachas muy fuertes en muchos puntos peninsulares; mientras que la radiación solar no lo hizo tanto, con cada vez menos horas de luz, más nubosidad o nieblas. Con todo esto las cuencas del Segura y Cantábrico oriental, mostrando un descenso superior al 4%, han sido las más perjudicadas.

Embalses España 2020
El total nacional continúa siete puntos por debajo del promedio de la última década.

Conclusiones

Estamos en pleno período húmedo en la mayoría de nuestras comarcas y se puede considerar que noviembre está siendo entre seco y normal desde el punto de vista de las precipitaciones. Es cierto que durante este mes se ha ganado algo en el agua embalsada, en estos momentos está al 47,24%, pero pese a permanecer un 4% por encima de la misma fecha del año pasado, nos encontramos algo más de un 7% por debajo de la media de los diez últimos años.

En una situación normal deberían continuar los temporales de lluvia atlánticos y algo menos los temidos del Mediterráneo. Debemos vigilar mucho la situación en el sur peninsular, especialmente las cuencas del Guadiana y del Guadalquivir, que siguen casi un 30% por debajo de la media de los diez últimos años, siendo la peor de todas esta última con tan solo el 30,59% de su capacidad.