Copernicus alerta: España ya supera las 30.000 hectáreas quemadas y cuadruplica los datos de 2025
¿Está comenzando antes la temporada de incendios? Los datos de 2026 muestran un fuerte aumento de la superficie quemada en España, según los datos de Copernicus.

La campaña de incendios forestales aún no ha entrado en su periodo más crítico, pero los datos ya muestran una situación preocupante. España suma más de 30.000 hectáreas quemadas desde comienzos de año, una cifra que cuadruplica la registrada en las mismas fechas de 2025 y que supera ampliamente la media histórica de las dos últimas décadas.
Los expertos advierten de que el aumento de las temperaturas, la acumulación de combustible vegetal y la prolongación de las condiciones favorables para el fuego están adelantando una temporada que tradicionalmente alcanzaba su punto álgido en verano.
Más de 30.000 hectáreas calcinadas antes del verano
Según los últimos datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS), integrado en el programa europeo Copernicus, hasta el 3 de junio se habían quemado en España 30.229 hectáreas a causa de los incendios forestales.
La cifra resulta llamativa al compararla con la del mismo periodo de 2025, cuando se contabilizaban 8.237 hectáreas afectadas. En apenas un año, la superficie arrasada por las llamas se ha multiplicado por casi cuatro.
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— Ivan (@JustoPorQueSi) June 2, 2026
Además, el dato actual también supera con claridad la media registrada para estas fechas entre 2006 y 2025, situada en torno a las 13.160 hectáreas. Es decir, en España ya ha ardido más del doble de la superficie que sería habitual al inicio de junio. Los registros de EFFIS muestran también que durante 2026 se han contabilizado 240 incendios forestales en territorio español, una cifra que refleja una elevada actividad antes incluso de la llegada del verano meteorológico.
Asturias y Cantabria, con los peores episodios
La evolución del año no ha sido uniforme. Algunas semanas han concentrado gran parte de la superficie afectada. Uno de los episodios más destacados se produjo entre el 18 y el 25 de febrero, cuando ardieron 10.470 hectáreas. La cifra contrastó enormemente con las apenas 37 hectáreas registradas durante la semana anterior.

Buena parte de ese aumento estuvo relacionado con la oleada de incendios forestales detectados en Asturias y Cantabria. Las autoridades señalaron entonces el origen provocado de numerosos focos, una circunstancia que agravó notablemente la situación.
Un segundo repunte importante llegó entre el 1 y el 8 de abril. Durante esos siete días se quemaron 8.393 hectáreas, una superficie catorce veces superior a la media histórica para ese periodo. Nuevamente, los incendios registrados en el norte peninsular desempeñaron un papel decisivo en el balance nacional.
El cambio climático amplía la temporada de incendios
Diversos informes del programa europeo Copernicus y de organismos internacionales como la Organización Meteorológica Mundial (OMM) vienen advirtiendo desde hace años de que las condiciones favorables para los incendios forestales se están extendiendo cada vez más allá de los meses tradicionales de verano.
Las temperaturas más elevadas, las sequías más frecuentes y la aparición de episodios meteorológicos extremos favorecen que la vegetación pierda humedad durante más tiempo, aumentando su capacidad de arder.
A ello se suma otro factor importante, la acumulación de combustible vegetal. Tras varios meses con precipitaciones muy abundantes en determinadas zonas, la vegetación ha crecido con fuerza. Cuando llegan periodos secos o episodios de calor intenso, esa biomasa se convierte en un combustible perfecto para la propagación del fuego.
Murcia, Huelva y Toledo centran la actualidad
Mientras los datos globales siguen aumentando, varios incendios recientes han puesto de manifiesto la vulnerabilidad de numerosos espacios naturales españoles. Esta misma semana, el incendio declarado en el parque regional de la Sierra de Carrascoy y El Valle, en Murcia, obligó a desplegar un amplio operativo de extinción. El fuego ha sido dado por controlado, aunque afectó a una zona de gran valor ecológico y paisajístico.

También ha sido estabilizado el incendio registrado en la Reserva Natural de las Marismas del Burro, en el municipio onubense de Gibraleón. Por otro lado, el fuego declarado en los terrenos de la Academia de Infantería de Toledo ha afectado a unas 200 hectáreas, según las primeras estimaciones.
Un verano que se presenta especialmente complicado
Aunque las cifras actuales están muy lejos de las registradas durante los grandes incendios del verano de 2025, los datos invitan a la prudencia. El pasado agosto fue uno de los peores meses de los últimos años, con más de 144.000 hectáreas quemadas en una sola semana y grandes incendios simultáneos en Galicia, Castilla y León y Extremadura.
La experiencia reciente demuestra que unas pocas semanas de condiciones extremas pueden disparar rápidamente el balance anual. Con más de 30.000 hectáreas ya arrasadas antes de que llegue el periodo de máximo riesgo, España afronta una campaña forestal que podría verse condicionada por las altas temperaturas previstas para los próximos meses.
Referencias de la noticia
European Forest Fire Information System (EFFIS). (2026). Fire statistics and burned area data for Spain. Joint Research Centre (European Commission).
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