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¿Estará la canícula 2022 entre las más cálidas de las últimas décadas?

La canícula es el nombre que recibe el período del año con las temperaturas medias más elevadas. La de este verano de 2022 ha comenzado tórrida y amenaza con ser una de las más cálidas de las últimas décadas. ¿Cómo transcurrirán las próximas semanas?

El periodo canicular se caracteriza por tener las temperaturas medias más altas del año además de ser muy seco. Pero no todos los años son iguales ni necesariamente tiene que coincidir con las temperaturas máximas de un año concreto.

La presencia de una fuerte dorsal sobre la Península Ibérica está dando lugar a un mes de julio especialmente cálido. Además, el descuelgue sucesivo de depresiones y bajas atlánticas al oeste, que no hacen más que reforzar la dorsal y bombear calor del norte de África, se está convirtiendo en un escenario recurrente que amenaza con dejar uno de los periodos más cálidos en la Península desde que existen registros. Sin embargo, el período canicular no ha hecho más que empezar y los escenarios previstos a medio y largo plazo tendrán mucha influencia sobre el carácter final de este periodo.

En el período que va del 15 de julio al 15 de agosto la disparidad de los modelos es significativa, pero no tanto como cabría esperar, por lo que puede intuirse qué situaciones pueden ser dominantes en estos próximos días y semanas. El comienzo de este período estará marcado indudablemente por la ola de calor extremo que está afectando a la Península Ibérica y buena parte del suroeste de Europa. Durante este fin de semana y el comienzo de la próxima seguiremos bajo su influencia, siendo extraordinaria e incluso inédita en algunas regiones de la Península, donde seguirán cayendo récords.

Posteriormente, se espera un descenso térmico por el norte y noroeste que volverá a dejar las temperaturas dentro de lo ordinario, aunque aún así seguirán por encima de la media del mes de julio de forma generalizada. Este descenso térmico será más significativo el martes, pero transitorio. El jueves las temperaturas volverán a alcanzar valores muy elevados y se mantendrán así hasta el final de la semana. Probablemente las condiciones sigan siendo suficientes esos días para hablar de ola de calor, aunque no es posible afirmar por ahora que vayan a ser tan extremas como las actuales.

Semanas muy cálidas a la vista

Es muy fácil (y debería ser lo normal) hablar de calor intenso en estas fechas, pues forma parte de la definición de "período canicular". Sin embargo, estas temperaturas son muy superiores a la media de esta época del año y se hace necesario recordar que este episodio es excepcional en intensidad y no es descartable que también acabe siendo muy destacable en duración. El IFS de ECMWF, nuestro modelo de confianza, está planteando una continuidad de las anomalías cálidas para las próximas semanas y, por tanto, lo que queda del mes de julio.

El modelo europeo insiste en prever un patrón de fuerte dorsal anticiclónica sobre la Península y vaguadas en el Atlántico próximo, así el tiempo permanecerá, probablemente, muy cálido.

Obviamente, no es posible dar detalles más allá del medio plazo y y predecir si lo que estamos teniendo estos días puede volver a repetirse. Sin embargo, las predicciones semanales del ECMWF siguen insistiendo en un patrón de fuerte dorsal anticiclónica sobre la Península y una tendencia a descolgarse vaguadas en el Atlántico próximo. Aún no se puede concretar su proximidad ni las repercusiones que podrían tener en nuestro territorio, aunque sí parece ser probable que desencadenen nuevas anomalías térmicas positivas importantes.

Con la presencia de estas vaguadas al oeste, cabe esperar episodios de temperaturas muy elevadas, en los que la circulación en niveles medios y altos arrastre aire cálido que descienda hasta la superficie por subsidencia. Estos períodos cálidos podrían verse interrumpidos por una mayor proximidad de estas vaguadas que permitan la irrupción de aire más fresco del Atlántico, así como el desarrollo de convección y tormentas sobre la Península. Sin embargo, no parece que estos alivios térmicos provocados por las vaguadas sean lo suficientemente intensos o duraderos como para alterar el carácter muy cálido que se espera de esta canícula.