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¿Aerogeneradores parados en pleno temporal?

Vamos conduciendo y las rachas de viento casi nos sacan de la carretera. Ahí delante, cientos de aerogeneradores. La mayoría, parados. ¿Cómo es posible? ¡Con la energía que podrían generar! Hay dos motivos.

Marc Redondo Marc Redondo 11 Dic 2017 - 10:53 UTC
Aerogeneradores
Aerogenerador que transforma el viento en energía eléctrica.

Muchos pensamos que a las puertas de cada temporal los directivos de las eléctricas se frotan las manos pensando en la cantidad de energía que van a crear sus aerogeneradores. También podríamos estarlo nosotros, los ciudadanos que pagamos nuestras facturas, pensando que tanta electricidad generada puede bajar su precio. La realidad es algo distinta. 

Tal y como sucede con las plantas hidroeléctricas, que generan electricidad a partir de una corriente de agua constante, el viento deseado para obtener energía eólica debería ser un viento constante. Según la Asociación Eólica de Cataluña, estas son las condiciones de viento con las que funcionan los aerogeneradores:

  • de 3 a 4 m/s (10,8 – 14,4 km/h) → empiezan a funcionar
  • de 13 a 14 m/s (46,8 – 50,4 km/h) → máxima producción de electricidad
  • con viento más fuerte, de por ejemplo, 25 m/s (90 km/h) durante más de diez minutos, se paran por motivos de seguridad.

La seguridad de los aerogeneradores, por encima de todo

El primer motivo para detener los aerogeneradores es estructural. Depende del comportamiento del viento y del rango de velocidades en el que sople, puede provocar un efecto de resonancia mecánica. A cierta velocidad crítica, la estructura puede empezar a vibrar y acabar destruyéndose. Esto a pesar de su robustez. Las torres son de acero y las palas de fibra de vidrio con el interior de madera. 


En el vídeo: Un aerogenerador no resiste la fuerza del viento, muy superior para el que ha sido diseñado, destruyéndolo en pedazos. 

El segundo motivo tiene que ver con el funcionamiento interno del generador. Si el mecanismo interior trabaja a una velocidad superior a la que ha sido diseñado, se puede producir un sobrecalentamiento que en algunos casos, como ya se ha observado alguna vez, acaba en incendio. Aunque el incendio solo afecte la parte del mecanismo, suele acabar provocando que el aerogenerador tenga que derrumbarse y sustituirse por otro nuevo. 

Algunas curiosidades 

Como todos hemos comprobado, los aerogeneradores son totalmente blancos. El motivo es diferenciarlos al máximo con el resto de elementos de la naturaleza y que la fauna pueda evitarlos. 

Pero seguro que no os habréis fijado en que no brillan. Su pintura es mate. Se hace para evitar reflejos, que con las horas de sol que tenemos en España y la forma de las aspas, serían constantes. Además, cada uno debe tener en la parte superior una luz roja intermitente. Lo exige la Administración Federal de Aviación (FAA) para que aviones y helicópteros puedan distinguirlos. 


Cómo funciona un aerogenerador

Un aerogenerador funciona justo al revés que un ventilador. Si un ventilador necesita energía eléctrica para generar energía mecánica y producir viento, los aerogeneradores utilizan el viento para, a través de la energía mecánica que se genera, producir la eléctrica gracias a su mecanismo interno. 

Datos sobre la energía eólica generada por los aerogeneradores
Partes de un aerogenerador y datos sobre instalaciones eólicas en España. Fuente: Iberdrola

Se trata de un tipo de energía renovable que tiene “intermitencia”. Eso quiere decir que lo que la genera, en este caso, el viento, no siempre sopla de forma continuada.   

Esta intermitencia se debe tener muy en cuenta. En días calmados, típicos que suele dejar el anticiclón, la energía generada es nula. En otros casos, cuando el viento es constante, condición ideal, se genera una gran cantidad de electricidad. Otras veces el viento racheado dificulta la optimización de este recurso. 

Ojo, porque puede ser que cuando haya un temporal estén parados por otros motivos, como por ejemplo, una avería

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