EL TIEMPO ATMOSFÉRICO Y LA OBSERVACIÓN DE LOS METEOROS (Y III)

FENÓMENOS VIOLENTOS

 


Fernando Llorente Martínez
fthorll@yahoo.es
Instituto Nacional de Meteorología

INTRODUCCIÓN

Nuestro océano de aire, como la mar, puede darnos maravillosos días de tranquilidad, pero también amargas sorpresas, con repentinas tormentas, con rayos y granizo, violentos vendavales con velocidades superiores a los 350 kilómetros a la hora o lluvias torrenciales con más de 100 litros por metro cuadrado en una hora.

ELECTROMETEOROS

Estos fenómenos son la "manifestación visible o audible de la electricidad atmosférica". Los más importantes que podemos encontrar son:

1) Tormenta: El más conocido de todos ellos y que está formado por una o varias descargas bruscas de electricidad atmosférica, que se manifiestan por un breve e intenso destello, relámpago, y por un ruido seco o un retumbo sordo, trueno.

Probablemente sea uno de los fenómenos naturales que más nos llama la atención y aunque estamos acostumbrados a él nunca deja de sorprendernos e incluso de asustarnos. Una tormenta viene siempre acompañada por un fenómeno luminoso, llamado relámpago y por otro sonoro, el trueno, que siempre se escucha posteriormente; esto es debido a que la velocidad del sonido es menor que la velocidad de la luz y tarda más en llegar a nuestros oídos. Esta diferencia temporal nos permite calcular, mediante una sencilla regla, la distancia en kilómetros a la que se encuentra una tormenta. Deberemos contar los segundos transcurridos entre el relámpago y el trueno posterior y luego los dividiremos entre tres, ya que podemos considerar que la velocidad del sonido, 340 metros por segundo, es igual a la tercera parte de un kilómetro.

La descarga eléctrica se puede producir en el interior de la nube de tormenta o entre nubes próximas, es el relámpago laminar, y entre la nube y el suelo, es lo que llamamos popularmente rayo. Estas chispas se producen cuando la diferencia de potencial entre dos zonas (nube-nube o nube-tierra) con distinta carga eléctrica es muy grande.

El rayo tiene el aspecto de un árbol luminoso, con un tronco central del que parten diversas ramificaciones. Suele extenderse algunos centenares de metros y a veces kilómetros. Está constituido por varias chispas que recorren el mismo camino y debido a su cortísima duración da la sensación de ser una sola descarga.


Ilustr. 1. El rayo. Cortesía: Francisco Javier Valle Martín.

Un fenómeno raro es el llamado rayo en bola. Parecido a un globo de fuego con dimensiones variables, que flota en la atmósfera y suele moverse lentamente. Puede chocar con los obstáculos del suelo o sin chocar, explotar con gran ruido. Sus efectos son los mismos que los del rayo ordinario.

Las tormentas provienen siempre de nubes cumuliformes, de gran desarrollo vertical y con fuertes corrientes ascendentes. Estos grandes cumulonimbos tienen un ciclo de desarrollo, que es el siguiente:

1) Fase de cúmulo, caracterizada por la existencia de una corriente vertical ascendente en la mayor parte de la nube, es el período de crecimiento. En su interior hay gotas de lluvia de distintos tamaños, e incluso, según la época del año, copos de nieve en su parte más alta. Dura de 10 a 15 minutos.

2) Fase de madurez, existen a la vez corrientes de aire ascendentes que siguen formando la nube y corrientes descendentes que provocan la llegada de aire fresco al suelo y la precipitación. Las gotas de lluvia alcanzan su tamaño máximo y en la cima, además de los copos de nieve, aparece el granizo. Al final de este período y al inicio del siguiente, es cuando la nube es más activa. Subsiste entre 15 y 30 minutos.

3) Fase de disipación, la corriente descendente corta el flujo de aire cálido ascendente y la nube se debilita, a su vez el aire que baja es cada vez más débil; pero podemos considerar, como decía anteriormente, que en el inicio de este período es el momento más virulento, ya que en el interior de la nube, el granizo se ha desarrollado mucho y puede empezar a caer. Continúa la precipitación, pero poco a poco se va haciendo cada vez más tenue. Dura alrededor de 30 minutos.

Ilustr. 2.Ciclo de una nube de tormenta. Fuente: Fernando Llorente Martínez.

Los efectos de las tormentas pueden ser terribles, debido tanto a la precipitación caída, como a las consecuencias que conllevan los rayos cuando alcanzan el suelo. En este caso podemos encontrar metales fundidos, magnetización del hierro, rotura de piedras y cristales de las casas, incendio de árboles y quizás, los más importantes, la muerte de personas o animales cuando descarga sobre ellos. Los lugares de máximo riesgo son aquellos en que hay algo que sobresale en relación a los objetos de su alrededor.

A continuación doy una serie de precauciones en caso de tormenta que nos pueden ayudar a evitar desgracias personales:

1) No refugiarse NUNCA debajo de un árbol o una choza aislados y además mantenernos a una distancia del triple de la altura que puedan tener o el árbol o la construcción. Un bosque es menos peligroso.

2) En una casa de campo cerrar puertas y ventanas y alejarse de la chimenea. No asomarse a una ventana.

3) Alejarse de las paredes exteriores de las casas y de los grandes bloques de piedra que estén muy mojados.

4) En los medios de transporte terrestre, automóviles, autobuses o ferrocarril, cerrar las ventanillas y bajar las antenas de radio.

5) No ir por los valles de los ríos en zonas de alta montaña.

6) En pleno campo, es recomendable estar tendido en el suelo.

Para evitar los peligros que conllevan los rayos se utiliza el pararrayos, inventado por Benjamín Franklin. Consiste en una barra de hierro terminada en punta y que se coloca en la parte más elevada del edificio que se quiere proteger. Esta barra va unida, mediante un cable, a una plancha metálica enterrada en el suelo, por donde se perderá el rayo en caso de caída. El radio de protección es igual al triple de la altura a la que se encuentre la punta del pararrayos, medida desde el suelo.

2) Aurora polar: "Fenómeno luminoso de la alta atmósfera que aparece en forma de arcos, bandas, colgaduras o cortinas". Producida por el paso de una corriente de electrones de origen solar a través de la ionosfera, que al chocar con los átomos del aire enrarecido producen este resplandor; el fenómeno es semejante al que tiene lugar en las lámparas fluorescentes cuando pasa la corriente eléctrica.

Ilustr. 3. Aurora polar. Cortesía: Philippe Mousette.

Este fenómeno es casi extraordinario en nuestra latitud, por lo extraño de su avistamiento, más cuanto más al sur nos encontremos. Su formación se ve favorecida cuando el ciclo de las manchas solares alcanza su valor máximo. Las auroras polares reciben el nombre de boreales en el hemisferio norte y de australes en el sur.

3) Fuego de San Telmo: "Es una descarga más o menos continua de intensidad débil o moderada, que emana de los objetos salientes de la superficie terrestre o de las aeronaves en vuelo". Se suele producir en invierno y con tiempo tormentoso. También es muy difícil de observar en nuestra área geográfica.

EOLOMETEOROS

Además de las tormentas, la naturaleza nos castiga con otros fenómenos que pueden producir graves problemas en la vida cotidiana y que la mayoría de ellos están ligados principalmente con el viento, aunque traen asociados grandes precipitaciones. Estos fenómenos son:

1) Tornado: Consiste en una masa de aire inestable, girando furiosamente y elevándose rápidamente alrededor del centro de un área de baja presión atmosférica. Se le ve como un torbellino largo y estrecho, a modo de una "chimenea", que va desde una nube de tormenta hasta el suelo o muy cerca de él. Son típicos en Norteamérica y la época más propicia para su aparición es el comienzo del verano.

Ilustr. 4. Tornado. Cortesía: Michael J. Pidwirny.

En términos de violencia concentrada y destructiva, ninguna otra tempestad atmosférica tiene comparación con el tornado. Generalmente tienen un diámetro inferior a un kilómetro aunque muchas veces apenas llegan a los 100 metros. No suelen estar acompañados de abundantes precipitaciones, pero si de fortísimos vientos, con velocidades que pueden superar los 350 kilómetros a la hora.

Sin embargo, no es el viento la única fuerza destructora del tornado. La presión en el centro de la tormenta es extremadamente baja, de modo que cuando el tornado pasa por un punto determinado hay una repentina caída de la presión. Cuando esto sucede sobre un edificio, el resultado es que la presión dentro de él de repente es mucho mayor que la exterior; el edificio "explota" en el sentido literal de la palabra.

Además, existen violentas corrientes de aire ascendente, que pueden superar los 200 kilómetros a la hora y que son suficientemente fuertes como para levantar el ganado y a las personas, transportándolos a grandes distancias. No es de extrañar que en algunas zonas donde estas tempestades son frecuentes se produzca la "lluvia de ranas", fenómeno que sucede cuando el tornado pasa por algún estanque absorbe el agua y todo lo que se encuentre en él, transportándolo hasta la nube y posteriormente con la precipitación vuelve al suelo.
Finalmente indico una serie de precauciones en caso de estar cerca de un tornado, que nos pueden ayudar a mitigar los daños o las desgracias que pueden causar:

1) Buscaremos un refugio cubierto, preferentemente sótanos o, de no contar con sitios subterráneos, la planta más baja de un edificio sólido.

2) Nos alejaremos de las ventanas que ofrecen menor resistencia al viento que las paredes.

3) Si la anticipación de la alarma nos lo permitió y en la casa existen vidrios sin persianas, adheriremos sobre ellos papeles con una buena cantidad de pegamento ó cinta adhesiva, que impida, si los vidrios estallan, que se diseminen sus trozos y nos hieran.

4) Elegiremos para guarecernos, cuartos interiores, en especial, pequeños baños o guardarropas.

5) Para evitar las diferencias de presión, podemos dejar abiertas algunas ventanas de la casa que den al lado opuesto del tornado.

6) Alejarnos de árboles, postes de luz o estructuras de chapas.

7) No nos refugiaremos en construcciones amplias, como gimnasios o salas de espectáculos, ya que sus techos, de gran superficie, ofrecen poca resistencia al tornado.

8) Tampoco buscaremos protección dentro de los automóviles.

Ilustr. 5. Tromba marina. Cortesía: Meteored.

Cuando el tornado se origina en el mar en vez de en tierra firme, se le denomina tromba marina. Son más pequeñas que los tornados y llevan consigo grandes precipitaciones. Son típicas de los mares cálidos.

2) Ciclones tropicales: Es el componente individual más espectacular de la máquina del tiempo terrestre, un enorme sistema meteorológico en espiral que contiene vientos de enorme intensidad y grandes bancos de nubes productoras de las precipitaciones más fuertes conocidas en la Tierra.


Ilustr. 6. Principales zonas de formación de ciclones tropicales. Cortesía: Varios autores, del libro EL LIBRO DEL CLIMA (II).

Para que estos enormes sistemas tormentosos se desarrollen necesitan dos requisitos básicos, calor y humedad. A consecuencia de ello, sólo se desarrollan en los trópicos, entre las latitudes 5 y 20 grados Norte y Sur del Ecuador, y en regiones donde la temperatura del mar es superior a 27 grados centígrados. Normalmente se mueven, primero en dirección oeste y luego se alejan del ecuador, bien para entrar en los continentes y causar enormes destrozos, o bien para continuar su camino por el océano hasta encontrar aguas más frías y extinguirse por sí mismos o convertirse en una simple borrasca. Su mayor frecuencia tiene lugar en verano o principios de otoño del hemisferio respectivo. Según su localización reciben diversos nombres, en Filipinas "baguios", en China "tifones" y en las Antillas "huracanes".


Ilustr. 7. Estructura de un ciclón tropical. Fuente: Fernando Llorente Martínez.

PIE de la ilustración 7: El ciclón tropical se desarrolla gracias a la evaporación intensa de la superficie del mar. El aire caliente y húmedo se inestabiliza, generándose fuertes corrientes ascendentes que dan lugar a una rápida condensación del vapor de agua. Se producen intensísimas precipitaciones y vientos huracanados que giran alrededor del ojo del ciclón.

Tienen un diámetro que puede alcanzar los 600 kilómetros, con viento que circula girando en espiral hacia el centro con velocidad aproximada de 250 kilómetros a la hora, pero que en ocasiones supera los 300 kilómetros a la hora. Van acompañados de fuertes precipitaciones, con cantidades que varían entre los 80 y los 150 milímetros a la hora.

En su región central se observa una zona de calma, llamada ojo del ciclón. Cómo en esta zona se produce un descenso del viento desde la parte más alta de la nube, hace un efecto de secado en las capas atmosféricas inferiores, produciendo vientos flojos, aumento de la temperatura y de la presión y cielos prácticamente despejados. Suele medir unos 25 kilómetros de diámetro, aunque puede llegar a los 70 ó más en tormentas muy amplias.


Ilustr. 8. Imagen desde satélite del huracán Isabel, 18-09-2003. Cortesía: NOAA.

MONZONES

Otro fenómeno meteorológico, que aunque no tiene como principal característica el viento, si que se puede considerar un fenómeno violento, sobre todo por las grandes precipitaciones que provoca, es el monzón, que es una situación muy extensa de bajas presiones que afectan al este de África y al sureste de Asia, principalmente a la India.

Tienen una periodicidad de seis meses, debido a dos marcadas estaciones del año y se forman entre el océano y una zona muy extensa de un continente. Durante el invierno, la tierra se enfría con mas rapidez que el océano, produciéndose un viento de tierra o monzón seco, viento frío y con poca humedad, culpable de la estación seca en toda esta zona. Pero durante el verano la situación se invierte, el continente se calienta rápidamente provocando un ascenso del aire, que es reemplazado por aire relativamente fresco y muy húmedo proveniente del océano, que al entrar en contacto con la tierra muy caliente se vuelve muy inestable y comienza el desarrollo de las grandes nubes de tormenta, es el monzón húmedo.

El fenómeno se ve ampliado enormemente cuando este aire húmedo es obligado a ascender las grandes alturas de las montañas relativamente próximas al mar. Se producen enormes precipitaciones, es la estación de las lluvias, muy esperada para paliar la sequía del invierno, pero a su vez muy temida por los graves daños que suele causar.

8 pensamientos en “EL TIEMPO ATMOSFÉRICO Y LA OBSERVACIÓN DE LOS METEOROS (Y III)

  1. patricia

    holaaaaaaaaaaa¡ me gusta k haxa paginas como esta asi como ami k estoy haxiendo un trabajo me ayudan graxias

  2. miranda

    hola soy Miranda naci en mostoles y cuando tenia 11 años vi un tornado
    se llevo 3 arboles y 1 tienda y duro 10 mini.
    no uvo eridos.

  3. daniela

    Esta muy bueno me encanta todo esto de tornados me gustaria recibir mas información en mi correo porque estoy estudiando en este momento sobre tornados, etc

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