El verano climático 2026 (junio-julio-agosto) ha resultado extremadamente cálido y seco en la Comunitat Valenciana
El verano de 2026 ha sido el más cálido desde que al menos 1950 y el más seco desde 2016 en la Comunitat Valenciana, según datos de AEMET.

La temperatura media ha sido 26.0 °C que es 2.7 °C más alta que la del promedio normal (23.3 °C) y la precipitación acumulada ha sido 32.9 l/m², que es un 45 % inferior a la de la climatología de referencia (60.0 l/m²).
Temperaturas
Apoyándonos en datos de los observatorios principales, en reanálisis meteorológicos y en la reconstrucción nacional desde 1869, se puede afirmar que ha sido el verano más cálido en, al menos, siglo y medio. El segundo más cálido sería el pasado 2025.

Es la primera vez desde que se implantó el plan METEOALERTA que en un mismo año se activa cinco días el aviso rojo por temperaturas máximas en la Comunitat Valenciana. Cuatro veces se activó en julio los días 7, 8, 15 y 23 y el 19 de agosto.

Según los reanálisis del Servicio de Cambio Climático de Copérnicus, la temperatura media en los 56.000 km ² de superficie de la zona marítima mar Balear (zona entre Mallorca, Menorca, Valencia, Castellón, Tarragona y Barcelona) durante el verano de 2026 ha tenido una anomalía de +2.5 °C, con lo que es el verano con la temperatura del mar más alta desde, al menos, 1940. Casi la mitad de los días del trimestre veraniego (45 de 92) han supuesto el máximo histórico diario desde al menos 1940.

Con estas temperaturas del mar tan altas, ha habido récord de noches tórridas en los tres observatorios de las capitales, con 15 en el de Alicante, 20 en el de Castelló de la Plana y 30 en el de València. Además de temperaturas nocturnas muy altas, la humedad ha sido muy alta en muchas ocasiones, con viento flojo o en calma, lo que ha acentuado la sensación de bochorno nocturno.
Precipitaciones
El verano ha sido globalmente seco, sobre todo junio y julio, pero con tormentas que provocaron reventones cálidos y húmedos, muy focalizadas, salvo la del 20 de agosto que tuvo más extensión afectando al sur de Valencia y norte de Alicante. Algunas de esas tormentas, como las del 7 y 19 de agosto, fueron secas y afectaron a zonas de montaña, provocando incendios forestales.

Fuera del trimestre veraniego, septiembre también está teniendo un carácter extremadamente cálido y muy seco, ya que las tormentas que se registraron los días 10 y 16 estuvieron muy focalizadas, afectando con más intensidad a zonas reducidas del territorio próximas a la costa. El día 16 de septiembre se formaron tormentas en el interior que se fueron desplazando hacia la costa por la tarde-noche.

Las tormentas se intensificaron en el litoral a causa de la entrada de viento húmedo e inestable de levante en un estrato de unos 2 km de espesor. Se produjeron tormentas muy adversas en el área metropolitana de València, con intensidad torrencial y acumulados que llegaron a 90-110 l/m ² en dos o tres horas en algunas localidades del área metropolitana, con rachas muy fuertes de viento que superaron los 80 km/h.
Año hidrológico
El actual año hidrológico, que finaliza el 30 de septiembre, está resultando algo más húmedo de lo normal, aunque con gran diferencia espacial y temporal, ya que las lluvias estuvieron concentradas en la primera mitad del año, siendo muy seca la segunda y, aunque en gran parte del territorio hay superávit pluviométrico, sobre todo en el litoral, el interior de Castellón, interior norte de Valencia y Marina Baixa y sur de la Marina Alta, presentan déficit en los últimos doce meses.

