La extensión del hielo marino en el Ártico se redujo a un mínimo estival de unos cinco millones de kilómetros cuadrados este año. Según los principales órganos científicos y de investigación internacionales, se trata del sexto nivel más bajo de extensión registrado por satélite y ello refuerza la tendencia decreciente de larga data en la extensión del hielo marino.