La concentración de dióxido de carbono: niveles récord en Izaña

El observatorio de Izaña ha registrado en mayo de 2021 una concentración de dióxido de carbono (CO2) de 419.7 partes por millón (ppm). El incremento anual de la concentración de CO2 (ppm/año) se está acelerando en los últimos años, e incluso a pesar de la pandemia

Promedios mensuales de concentración de CO2 (ppm) calculados a partir de las medidas minutales realizadas en el observatorio de Izaña en condiciones de fondo atmosférico (puntos rojos) junto con la tendencia de CO2 (línea azul). En la ampliación se muestran los promedios mensuales de concentración de CO2 en el periodo más reciente 2016-2021

El programa de medidas de gases de efecto invernadero del Observatorio Atmosférico de Izaña (IZO), perteneciente a la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, acaba de hacer público que el pasado mayo se ha vuelto a registrar nuevo máximo histórico de concentración de CO2 con 419.7 ppm (partes por millón). Una cifra similar a las 419.1 ppm registradas por el observatorio de Mauna Loa (Hawái), la estación con la serie de CO2 más larga del mundo.

Los datos recogidos por el observatorio de Izaña confirman que la concentración de dióxido de carbono (CO2) continúa en aumento y no se ha visto frenada por la disminución de las emisiones de CO2 debido a la paralización parcial de la actividad y a la disminución del transporte de mercancías y viajeros a nivel mundial que ha provocado la pandemia. Estudios realizados por el Sistema de Observación Integrado de Carbono (ICOS) , la Base de Datos de Emisiones para la Investigación Atmosférica Mundial (EDGAR) y cifran la reducción en torno al 7% de las emisiones de CO2 a nivel global debido a un menor uso de combustibles fósiles en 2020, en comparación con 2019.

Antes de la irrupción de la pandemia ya se habían registrado otras reducciones en las emisiones anuales de CO2, como la ocasionada por la crisis económica mundial de 2008, con una disminución porcentual similar a la registrada en 2020. En general, los años en los que el crecimiento económico se ha visto frenado por alguna crisis se observa una ralentización en el ritmo de emisiones de CO2 a la atmósfera. Sin embargo, la concentración promedio anual de CO2 medida en la atmósfera ha seguido aumentando sin verse afectada por estas variaciones anuales.

Sin embargo, la concentración de CO2 en la atmósfera no depende de las emisiones anuales, sino del total de emisiones que se han ido acumulando hasta ese momento en la atmósfera. El CO2 es un gas de larga vida y se estima que continúa calentando la atmósfera (forzamiento radiativo positivo) durante más de 100 años. Por tanto, una disminución puntual de las emisiones anuales globales de CO2 es solo significativa al compararla con el año anterior, pero es irrelevante cuando se analizan las emisiones anuales acumuladas en la atmósfera a nivel global.

Las concentraciones se aceleran

Un resultado llamativo y preocupante es que el incremento anual de CO2 (ppm/año) entre dos máximos anuales consecutivos no es constante, sino que la diferencia interanual de CO2 aumenta a medida que pasan los años; el incremento anual promedio de CO2 se está acelerando los últimos años y Mauna Loa también recoge esta aceleración al tratarse de un fenómeno global.

Tabla de incremento de la concentración de CO2 con el paso del tiempo

21/06/2021
AEMET

Esta entrada se publicó en Noticias en 22 Jun 2021 por Francisco Martín León