Consecuencias del intercambio Atlántico-Mediterráneo para la circulación oceánica y el clima global

Un equipo internacional con participación del IACT-CSIC navegará desde el 11 de diciembre de 2023 en el buque Joides Resolution para estudiar el intercambio de masas de agua entre el Mediterráneo y el Atlántico

El buque de investigación Joides Resolution. / IODP


El CSIC investiga en una expedición oceánica para recuperar sedimentos marinos de hace 8 millones de años.

Un equipo internacional con investigadores del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra (IACT-CSIC) zarpó el próximo 11 de diciembre de 2023 a bordo del buque Joides Resolution para estudiar durante dos meses el fondo marino y recabar sedimentos de hace 8 millones de años sobre el intercambio de agua entre el océano Atlántico y el mar Mediterráneo.

Tiene el objetivo de determinar las consecuencias del intercambio Atlántico-Mediterráneo para la circulación oceánica y el clima global, para así explorar los mecanismos de cambio ambiental en los sistemas marinos especialmente en condiciones más extremas.

El proyecto está formado por 27 científicos de 11 países y consiste en la expedición 401 del Programa Internacional para el Descubrimiento de Océanos (International Ocean Discovery Program, IODP), como parte del proyecto Immage (Investigación del intercambio de masas de agua entre el Mediterráneo y el Atlántico durante el Mioceno), cuyo principal objetivo es recuperar registros de sedimentos marinos con una edad entre 8 y 5,3 millones de años a ambos lados del estrecho de Gibraltar, en el océano Atlántico y el mar Mediterráneo.

La gran crisis de salinidad del Messiniense

El intercambio de agua de mar entre el mar Mediterráneo y el océano Atlántico se realiza exclusivamente a través del estrecho de Gibraltar. Sin embargo, hace unos 8 millones de años, había otras dos conexiones oceánicas: una en el norte de Marruecos y la otra a través del sur de España.

Posteriormente, ambas conexiones se cerraron y fueron elevadas tectónicamente y preservadas en tierra. Este proceso contribuyó a un episodio importante de enfriamiento a escala global y elevó la salinidad en el Mediterráneo, lo que provocó la precipitación de más de 1 kilómetro de sal en el fondo del mar Mediterráneo durante la denominada crisis de salinidad del Messiniense, hace entre 5,96 a 5,3 millones de años, uno de los eventos paleoceanográficos más dramáticos de la historia reciente del planeta, cuando el Mediterráneo acumuló el 6% de la sal oceánica mundial, que supone entre 7 y 8 veces el agua salina que recibe el Mediterráneo en la actualidad.

La expedición finalizará el 9 de febrero de 2024 en Nápoles después de 61 días de trabajo en el mar. Esta expedición está dirigida por Rachel Flecker (Universidad de Bristol, Reino Unido) y Emmanuelle Ducassou (Universidad de Burdeos, Francia), como co-jefes científicos y por Trevor Williams por parte del IODP (Texas A&M University, EE. UU.). Tres investigadores españoles formarán parte del equipo de investigación de esta expedición: F. Javier Hernández Molina, del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra (IACT-CSIC); Francisco Javier Rodríguez-Tovar (Universidad de Granada) y Francisco Javier Sierro (Universidad de Salamanca).

La expedición del IODP 401 supone la continuación de investigaciones que se comenzaron hace 10 años con una expedición previa. Esta nueva expedición reforzará los estudios multidisciplinares sobre las cuencas marinas y sobre los procesos que interactúan en la dinámica del sistema Tierra y su relación con el cambio global.

La red internacional tanto del programa IODP, de la expedición 401, así como del proyecto Immage se integraría con la ya existente del CSIC, potenciando la transferencia de conocimiento entre el CSIC y el IACT con organismos, instituciones y empresas nacionales e internacionales, algo fundamental para una investigación de primera línea.

Esta entrada se publicó en Noticias en 12 Dic 2023 por Francisco Martín León