Historia de meteoroloxía e da climatoloxía de Galicia
Francisco Díaz-Fierros Viqueira (coord.)Consello da Cultura GallegaConsellería de Medio Ambiente e Desenvolvemento Sostible de la Xunta de GaliciaAño 2008210 pp.ISBN: 978-84-96530-72-0
El clima, el tiempo, las condiciones atmosféricas, las borrascas y los anticiclones han estado siempre muy presentes en la vida de los ciudadanos. Y aunque este tema no había cobrado tanta fuerza en las agendas de los políticos hasta la llegada del cambio climático (que algunos aún niegan contra toda evidencia), lo cierto es que la meteorología ha condicionado históricamente incluso la cultura y el carácter de los pueblos. El libro, coordinado por Francisco Díaz-Fierros, plantea un recorrido por la historia del clima en la comunidad gallega, y de la preocupación y el interés que ha habido siempre por tener datos sobre el tiempo. En toda esta trayectoria, Santiago de Compostela ha jugado siempre un papel importante.
La primera estación meteorológica de Galicia se ubicó, de la mano de Antonio Casares, en la terraza del edificio central de la USC, desde la que se realizaron mediciones con regularidad a partir de 1849. Pero antes, a partir de distintas fuentes escritas, puede desgranarse cómo el clima ha ido determinado la vida de los compostelanos. Entre 650 y el año 1000, el tiempo fue relativamente seco y cálido. Comenzó el siglo XII con heladas, nevadas y malas cosechas. En 1533, hubo una tempestad de granizo, viento y agua en las costas, que provocó el hundimiento de nueve barcos en Muros y Noia, mientras que el 23 de noviembre hubo una tempestad eléctrica en Santiago que causó varias muertes tras caer un rayo en la catedral.
La catedral de Santiago ha sido la víctima en numerosas ocasiones de las adversas condiciones meteorológicas. El 15 de mayo de 1554 un rayo caído en este templo en medio de una impresionante tormenta mató a tres personas, y en 1583 un temporal volvió a cebarse en el edificio de la plaza del Obradoiro. El siglo XVII transcurrió pasado por agua en Compostela. Los documentos recogen falta de pan por los temporales en 1643, intensas lluvias en 1648, falta de frutos «por el riguroso temporal» en 1660, y en 1664, de nuevo, un rayo cayó en la catedral (aunque en esta ocasión sin víctimas personales).
Hasta los personajes históricos más conocidos dejaron escrito que el clima compostelano era más que desapacible. En concreto, Lorenzo Magalotti, escritor y hombre de ciencia que acompañaba a Lorenzo de Médicis, escribió tras la llegada de ambos a Santiago en 1669 que se encontraron el tiempo «piú perverso del mondo!». El tiempo casi es la causa de un regicidio en Compostela, en concreto de la reina de España en 1690, Mariana de Neoburgo, que llegaba a España para oficializar su matrimonio con Carlos II, después de haberse casado por poderes. Debido al temporal que acompañó a la monarca durante todo el viaje, prometió visitar al Apóstol Santiago de llegar con vida a la capital de Galicia. Así lo hizo, pero el botafumeiro le cayó a los pies, «de modo que o seu protector a piques estivo de causar unha desgraza», recoge la obra.
Los encargados de presentar el libro fueron Francisco Díaz Fierros, vicepresidente del Consello da Cultura Galega y coordinador del informe, Ramón Villares, presidente, y el conselleiro de Medio Ambiente, Manuel Vázquez. En su elaboración trabajaron Rafael Sisto, María Luisa Losada, Pablo Ramil, Luís Gómez-Orellana, Castor Muñoz, Javier Cancelo, Eva María Otero y Monserrat Recarey.
El catedrático de Edafología Díaz-Fierros aseguró que los datos históricos recabados en Galicia confirman el cambio climático, y señaló que «problemas tan fundamentais para a meteoroloxía e a climatoloxía de hoxe, como os derivados do cambio climático, só poden ser encarados se a todo o aparato conceptual e instrumental co que se está hoxe a traballar se lle engade tamén a perspectiva do seu devir e a súa proxeción histórica».
Ramón Villares destacó la relación de la meteorología con aspectos culturales y sociales, recordando los trabajos sobre la materia que hicieron autores como Montesquieu o Ramón Otero Pedrayo. Finalmente, el conselleiro de Medio Ambiente, Manuel Vázquez, remarcó que la obra presentada viene a «encher un baleiro no coñecemento histórico da climatoloxía de Galicia».
FUENTE: La Voz de Galicia (4-11-2008)