La vegetación mundial desde el espacio
Mirando alrededor de mi barrio en Washington, DC, hay filas de casas, autos estacionados a lo largo de las bulliciosas calles y parques de la comunidad.
Esparcidos por todo el barrio se encuentran también muchos árboles, verdes, exuberantes y frondosos. Para poder fijarme sólo en los árboles y sus variaciones de color tendría que filtrar todos los demás rasgos de mi barrio. El cerebro humano no es muy hábil en este tipo de filtración; los satélites, sin embargo, son excelentes en eso.
Desde su órbita a 824 kilómetros sobre la Tierra, el satélite Suomi NPP, desarrollado por la NASA y la NOAA y operado por la NOAA, observa nuestro planeta no en términos de objetos reconocibles, sino de colores de luz (y la energía que nuestros ojos no pueden ver). Los datos que estamos recibiendo del sensor VIIRS están mejorando nuestra comprensión de todo tipo de procesos climatológicos y ambientales. De hecho, también está mejorando nuestra comprensión de la vegetación terrestre.
Después de que el satélite hubiera estado recogiendo datos por un año, mi equipo en el Laboratorio de Visualización de la NOAA decidió investigar los datos de vegetación más de cerca.
Lo que parecía una labor sencilla se convirtió en una gran empresa.
Los mapas de vegetación no son nada nuevo. Por décadas los satélites han generado datos con los que los científicos han generado mapas. Sin embargo, los nuevos mapas creados con datos del sensor VIIRS nos están dando muchos más detalles que los anteriores y de manera mucho más oportuna. Eso significa una sola cosa: ¡una gran cantidad de datos! Semanalmente generamos un mapa de vegetación que contiene más de 2 terabytes de datos; ¡la imagen en sí es de aproximadamente 15 gigabytes!
Para seguir lleyendo y más información en:
http://nasaeswespanol.strategies.org/2013/10/vegetacion-mundial-desde-el-espacio/