El tsunami de Japón causó icebergs en la Antártida
ESA - Los terremotos, y los tsunamis asociados, pueden tener efectos a grandes distancias como el de Japón de mayo de 2011 sobre la Antártida

Los efectos del terremoto del marzo de 2011 y del tsunami subsecuente que afectó y devastó a áreas de Japón pueden ser tan lejanos como los considerados y analizados en la Antártida. Los nuevos icebergs generados según datos basados en los satélites fueron creados después de que el tsunami golpeara el estanque de hielo de Sulzberger.
Usando las imágenes del radar adquiridas por el satélite de Envisat de la ESA, un equipo de la NASA pudo localizar y analizar los icebergs - el más grande medía cerca de 6.5 por 9.5 kilómetros en la superficie y cerca de 80 m en grosor.
Los resultados que unían el tsunami y la generación de icebergs fueron analizados por o de la parida por la parte más recia de Kelly Brunt de la NASA, un especialista de la criosfera en Goddard Space Flight Center en Greenbelt, Maryland, y a sus colegas fueron publicados en la revista Journal of Glaciology.
El terremoto de Tohoku de 9.0 de magnitud afectó la costa de Japón y accionó un tsunami con ondas gigantes. Las ondas posteriormente se propagaron a través del Océano Pacífico a 13 000 kilómetros hacia el sur al estante de hielo de Sulzberger en Antártida, haciendo pedazos y generando grandes placas de hielo para interrumpir y flotar en el mar de Ross.
Las ondas eran solo y probablemente de cerca de 30 cm de altura cuando alcanzaron el estante de Sulzberger, pero la consistencia y energía de las ondas creó bastante tensión como para causar la ruptura.
“Estos nuevos resultados en la Antártida demuestran que las observaciones basadas en los satélites son esenciales para la comprensión de los mecanismos y de los efectos asociados a desastres naturales,” dijo Enrique Laur, encargado de la misión de la ESA del Envisat.
“Los datos de Envisat del terremoto de Tohoku también han sido explotados intensivamente por los científicos y así proporcionar un mapa detallado de la deformación superficial en Japón algunas semanas después del terremoto.”
Fuente: ESA, www.esa.int