La meteorología y los medios de comunicación

El tiempo, la predicción y la Semana Santa Consideramos que este tema es muy delicado pero no por ello abordable desde el máximo respeto hacia todos aquellos que hacen predicciones. Este tópico ha sido uno de los más visitados en el foro de Meteored y por este motivo le damos de alta en este apartado. Vamos a explicarlo poco a poco.

El tiempo y la industria turística

No cabe duda la relación que existe entre el tiempo atmosférico y la industria turística en un mundo donde el ocio esta tomando un protagonismo fundamental en la cultura occidental. Se observa (ya los “foreros” de Meteored se hacían eco de ello) cómo los predictores y presentadores del tiempo hacen un esfuerzo especial, por ejemplo, en las predicciones de “puentes” donde gran cantidad de personas van a pasar unos pocos días de descanso y a realizar ciertas actividades vacacionales y de ocio. A algunos de ellos se les ve tenso y poco precisos en sus comentarios predictivos: no quieren “mojarse”.

En esos pocos días todos queremos que sean lo mejor para nosotros. Los esquiadores quieren que caiga nieve en los dias anteriores y sean buenos los de su estancia en las estaciones de esquí. Los dedicados a actividades de vela, que haga buen tiempo pero a la vez que el viento acompañe. Los simples paseantes o caminantes que las temperaturas sean agradables (ni altas, ni bajas) y con ausencia de nubes y precipitaciones,.. y así podríamos seguir. Todos queremos que el tiempo, o “nuestro tiempo”, se ajuste más o menos a las condiciones que necesitamos  durante esos tres o cuatro días.  Pero debemos pensar que el tiempo en nuestras latitudes es ante todo VARIABLE y cambiante, como no podía ser de otra manera. Los hosteleros, comerciantes y restaurantes quieren oír lo que a ellos le pueda interesar y prestan más atención a ciertos matices que puedan repercutir positiva o negativamente a sus actividades.  Todos, estos días, estamos pendientes y sensibles a lo qué los hombres de tiempo dicen.

El lenguaje mediático

Expresar en un mapa, en pocas líneas de texto o en unos segundos de voz lo que va a acontecer en 24 horas, por ejemplo, no es nada fácil.  Así, y tomando los espacios de TV como referencia, pensar que un frente va a pasar por la península dejando lluvias y  los vientos molestos, y todo esto sólo va a ocurrir en 3 horas (nubosidad, lluvia y viento) en una zona dada. ¿Cómo expresarlo sintéticamente?.

Unos pondrían unas nubes con lluvias, otro presentador podría poner nubosidad con un sol escapándose de entre ellas, y por último otro podría poner un sol grande con leves nubes. Del viento una mención de pasada y corta. En este sentido, da la sensación que el lenguaje mediático se ha quedado anticuado y sobre todo en muchas ocasiones es estático. Además el tiempo cronológico y el espacio físico que se dan en los medios es muy limitado para mostrar toda la información que se nos puede ofrecer.

¿Qué hacer en estas condiciones donde la presión es muy marcada por todos los lados?

¿Se da la mejor situación atmosférica, la peor o una intermedia?.¿ Se matiza, se hace vaga e imprecisa...?

Cada medio de comunicación lo hace a su manera. En el foro se apuntaba que algunos incluso poseen intereses económicos colaterales en la industria turística. La sensación que tiene las personas que han abierto este tópico o tema en el foro es que existe cierta tendencia a predecir el lado menos negativo del tiempo.

Lo que no cabe duda es que la información meteorológica oficial (INM, SMC, por ejemplo)  y privada debería ser transparente a las presiones que aparecen en esos días especiales de puentes. Deben dar la que profesionalmente y técnicamente consideren oportuno. Probablemente así lo sea, pero a algunos le queda la duda.

Toma de decisiones

A veces el propio espectador u oyente quiere, inconscientemente  que el hombre del tiempo tome las decisiones por nosotros. No nos importa en el fondo que tiempo vamos a tener: lo realmente importante es si podré o no podré irme de vacaciones. Del deber de tomar nosotros la decisión de a dónde ir, qué ropa llevar, etc.  le trasladamos nuestra responsabilidad, sin quererlo, al hombre del tiempo con el agravante de que estas decisiones se deben hacer a diez o una semana vistas, justo cuando los modelos numéricos y las predicciones son más imprecisas y poseen un grado de mayor de incertidumbre. No pidamos al predictor o presentador de TV que tome las decisiones que debemos tomar nosotros.

Predicción a plazo medio y el “tiempo”  probabilístico

Aquí entramos en un aspecto fundamental: las personas queremos saber que tiempo va hacer en un lugar determinado a varios días vista: 10 ó 7, o incluso más. Tenemos que reservar billetes, apartamentos, etc.. con 15 días de antelación, o más, y necesitamos saber que tiempo exacto va hacer en el lugar elegido. Las predicciones que salen en los medios son predicciones, generalmente, basadas en modelos globales y “determinista” donde se nos muestra el estado de la atmósfera del modelo en esos días: el modelo predice un escenario de evolución y ese es el que nos muestran. Todos sabemos que los predicciones a más de 5 ó 6 días poseen un grado de incertidumbre alta y la probabilidad de que el modelo acierte puede ser significativa.  Entre 6-10 días podemos obtener referencias de tendencias en general. Las predicciones a muy largo plazo y estacionales, digamos a más de 10 días, están todavía en pañales y algunos centros meteorológicos de predicción numérica, como es el europeo, no suministran dicha información al público. Hoy por hoy este tipo de predicciones está lejos de ser útiles para el público en general.

Las predicciones por conjunto o probabilísticas (EPS) nos ofrecen la posibilidad de analizar otros escenarios posibles de evolución de la atmósfera. Los servicios meteorológicos modernos van en esa línea: se predice para un día determinado (digamos a una semana o 10 días vista) la probabilidad de la evolución más realista, además de la posibilidad de que se puedan dar otras posibles evoluciones. La forma de traducirse esto en lenguaje claro es que para la semana que viene y en un área determinada tengamos una probabilidad del 60 % de no lluvias, un 30% de lluvias débiles y el resto de lluvias moderadas. Lo mismo se podría decir de otras variables. Estamos frente a las predicciones probabilísticas ( este calificativo es la esencia misma de la predicción) donde al usuario se le cuantifica la probabilidad de que haga un buen o mal tiempo. A medida que se acerque ese día los posibles escenarios, e incertidumbres, se hacen más pequeños y las predicción probabilística se hace más determinista.

El futuro de la predicción a medio plazo (5-10 días) va por aquí, en tanto en cuanto los modelos de predicción no sean mejorados contundentemente. Esto requiere un cambio de mentalidad por parte de todos: los predictores y presentadores de información deben adaptar su lenguaje a ideas probabilísticas y los espectadores o usuarios se deben acostumbrar a este lenguaje de escenarios más probables y escenarios o estados de la atmósfera “alternativos.

Debemos acostumbrarnos (e incluso pedir) oír frases como: la probabilidad de que llueva en una zona determinada es del 70 % ..... o cosas parecidas. Ya veremos como queda este tema.


Esta entrada se publicó en Reportajes en 07 May 2002 por Francisco Martín León

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