Víctor González, experto en meteorología: "el martes, 3 de noviembre, una dana llegará a las inmediaciones de España"

El bloqueo anticiclónico continuará expandiéndose hacia el norte permitiendo que varias depresiones desciendan de latitud en su flanco oriental. Una de ellas quedará aislada junto a la Península Ibérica, alterando significativamente la situación meteorológica.

Los chubascos convectivos dispersos que afectarán este fin de semana a puntos del litoral mediterráneo se intensificarán y generalizarán durante la próxima semana.
Los chubascos convectivos dispersos que afectarán este fin de semana a puntos del litoral mediterráneo se intensificarán y generalizarán durante la próxima semana.

El patrón de bloqueo anticiclónico se ha establecido una vez más sobre el oeste de Europa dejando una situación plenamente anticiclónica, seca y templada en buena parte del oeste del continente y, en consecuencia, en la Península Ibérica. Este régimen de circulación impide el tránsito de borrascas por latitudes medias en este sector del planeta, por lo que se mantendrán alejadas inicialmente de la Península. Sin embargo, la evolución de este bloqueo parece que puede provocar cambios importantes durante la semana que viene.

La previsión contempla que durante estos próximos días el anticiclón de bloqueo se desplace progresivamente hacia el norte, así como la dorsal en altura que lo sustenta. Esto implica que las borrascas se verán obligadas a discurrir cada vez más al norte, manteniéndose alejadas de la fachada atlántica, pero algunas empezarán a flanquearlo por el sur, lo que acabará teniendo consecuencias para la Península Ibérica a lo largo de la próxima semana.

Cambio de tiempo a partir del lunes

Todo apunta a que el martes, 3 de noviembre, una dana llegará a las inmediaciones de la España. Se nutrirá del aire frío que descenderá de latitud por el este de la dorsal, quedando aislada del resto de depresiones y de la circulación zonal.

La previsión semanal de precipitaciones del ECMWF muestra anomalías positivas en la vertiente mediterránea, asociadas a la vaguada retrógrada y posterior DANA que nos afectarán.
La previsión semanal de precipitaciones del ECMWF muestra anomalías positivas en la vertiente mediterránea, asociadas a la vaguada retrógrada y posterior DANA que nos afectarán.

Con este escenario la estabilidad estará garantizada al menos hasta el lunes, produciéndose únicamente algunos chubascos dispersos en zonas de litoral Mediterráneo, especialmente de la Comunidad Valenciana y en Baleares.

Sin embargo, a partir de ahí empezará a notarse la entrada de aire frío en niveles medios y altos de la troposfera, desarrollándose nubosidad y comenzando a producirse las primeras precipitaciones, débiles o moderadas, en la fachada Mediterránea y las Islas Baleares, más generalizadas que las previstas para este fin de semana.

Estas precipitaciones se intensificarán el martes durante el proceso de aislamiento y cierre de circulación de la DANA recién formada. Los movimientos verticales de aire se intensificarán y comenzará a aparecer convección profunda y algunas tormentas en zonas del litoral mediterráneo, pudiéndose producir los primeros chubascos fuertes. Las precipitaciones, aunque más débiles y dispersas, podrían empezar a afectar a otros puntos de la mitad oriental y también a la vertiente cantábrica.

Situación incierta y potencialmente adversa a partir del martes

Hasta el martes la situación parece bastante fácil de modelizar, sin embargo, una vez desarrollada la dana, la incertidumbre se dispara a la par que empiezan a aparecer escenarios relativamente adversos. De momento, el escenario más probable sitúa a la depresión sobre el norte peninsular entre el miércoles y el viernes, mientras que en superficie se impondrá un flujo del este que impulsará aire templado, húmedo e inestable desde el Mediterráneo.

Este mar se encuentra hasta 3 ºC por encima de su temperatura habitual, por lo que contribuirá a intensificar la intensidad del episodio.

El mapa muestra a la dana reflejada por el flujo de vientos a 300 hPa (unos 10 000 metros de altitud) y a una baja relativa en superficie, identificada en el mapa de isobaras, que contribuirá a impulsar aire húmedo desde el Mediterráneo.
El mapa muestra a la dana reflejada por el flujo de vientos a 300 hPa (unos 10 000 metros de altitud) y a una baja relativa en superficie, identificada en el mapa de isobaras, que contribuirá a impulsar aire húmedo desde el Mediterráneo.

La configuración permitirá que se produzcan chubascos de distribución irregular, localmente fuertes o muy fuertes y persistentes en áreas del cuadrante noreste peninsular, así como en algunos puntos del litoral mediterráneo. De forma más débil pueden afectar a otros puntos de la Península, menos probables cuanto más al noroeste.

Hay que destacar que este es el escenario más probable, pero no el único contemplado, la distribución e intensidad de estas lluvias dependerán mucho de la posición de la dana y de la intensidad del flujo de vientos del este.

Podemos concluir afirmando que nos espera una situación relativamente estable hasta el lunes y que posteriormente dará paso a un episodio inestable con lluvias potencialmente fuertes en el norte de la vertiente mediterránea al que habrá que prestar atención. Será recomendable seguir la evolución de la situación meteorológica que puede acontecer a partir del próximo martes ya que tendrá cierto potencial adverso.