Vuelco en el tiempo a partir del 9 de noviembre en España: el modelo europeo prevé una eclosión de borrascas atlánticas
La "puerta atlántica" podría abrirse de par en par en la segunda semana del mes de noviembre, permitiendo al fin la llegada de borrascas y sus frentes asociados a España.

Las últimas semanas se han caracterizado por la ausencia total de borrascas atlánticas, exceptuando algunas vaguadas y danas. En esta época del año es habitual que el chorro polar descienda de latitud, discurriendo a través de la Península, con entrada de borrascas y frentes asociados. Sin embargo, una robusta dorsal anticiclónica ha actuado de escudo en el Atlántico, desviando las borrascas hacia el norte.
Como resultado, los episodios de precipitaciones se han concentrado en el área mediterránea peninsular, provocados por danas o vaguadas y vientos de levante. Esta tendencia podría tardar en revertirse, pero lo haría de manera definitiva a partir de la primera semana de noviembre, según el modelo europeo.
Se espera un posible cambio de patrón a partir de esta fecha
Según los mapas de anomalía del modelo europeo, la puerta atlántica seguirá cerrada hasta al menos el 9 de noviembre. En la primera semana de noviembre se prevén de nuevo anomalías negativas de precipitación (ausencia casi total de lluvias) en toda la vertiente cantábrica y Galicia, extendiéndose también a Castilla y León. Mientras tanto, lloverá más de lo habitual en la Comunidad Valenciana, la Región de Murcia y Baleares, debido a una situación de vientos de nordeste y aire frío en altura.

El cambio radical vendría en la semana del 9 de noviembre al 16, cuando llovería por encima de la media en todo el oeste peninsular y Canarias. Las anomalías rondarían los +10 a +30 l/m2 en Galicia, Extremadura y la mitad occidental de ambas Castillas, Canarias y Andalucía. Se trata de una anomalía importante, teniendo en cuenta que el modelo europeo suele suavizar las anomalías a medida que nos alejamos en el horizonte de predicción.
La circulación atlántica podría persistir en la segunda quincena
Si nos alejamos más en el tiempo, en la semana del 16 al 23 de noviembre, las precipitaciones podrían estar por encima de la media en el noroeste peninsular, mientras que llovería por debajo en la vertiente mediterránea. Este tipo de distribución de las precipitaciones corresponde nuevamente con un patrón de borrascas atlánticas, con sus frentes asociados. Ello suele ir asociada a una NAO (Oscilación del Atlántico Norte) negativa y es un clásico en los meses de septiembre y octubre, aunque este año se está retrasando hasta bien entrado noviembre.
El horizonte de predicción de los mapas de borrascas del modelo europeo solo alcanza hasta el 8 de noviembre, por lo que aun no sabemos de qué manera se materializará este cambio de dinámica. Lo que sí comienza a observarse es un debilitamiento de la dorsal anticiclónica que ha estado bloqueando la entrada de borrascas.

Esto que acabamos de comentar es el primer paso, porque la muralla anticiclónica se extiende desde el norte de África hasta Reino Unido, bloqueando por completo el cinturón de borrascas del frente polar. Pero todo parece indicar que este bloqueo tiene ya los días contados.