Tendencias para el inicio de agosto: el modelo europeo pone a España en la diana del calor intenso

Habrá que estar pendiente del tablero de juego atmosférico en España: ¿cambiará la distribución de los anticiclones y borrascas en agosto o continuaremos bajo el dominio de los domos de calor?

El mes de agosto podría empezar con un nuevo episodio de temperaturas muy altas en España.
El mes de agosto podría empezar con un nuevo episodio de temperaturas muy altas en España.

El mes de julio ha sido de los más cálidos registrados a nivel nacional, con algunas comunidades sufriendo una ola de calor de dos semanas de duración, y que sigue en curso. Ahora toda las miradas están puestas en el arranque del mes de agosto, para ver si los mapas mantienen el calor extremo, o si por el contrario se prevén condiciones más llevaderas.

A continuación, nos centraremos en las salidas del modelo europeo, uno de los más fiables a nivel mundial y nuestra referencia para realizar los pronósticos de Meteored. Consultaremos los mapas semanales de anomalía de temperatura, muy útiles para el medio plazo.

Se confirma un alivio térmico previsto para la vertiente mediterránea

La vertiente mediterránea peninsular y Baleares son de las zonas más castigadas por el calor. Algunas comunidades como Baleares llevan 15 días con temperaturas propias de ola de calor y podrían sumar aun 5-6 días más de calor extremo. Esto se debe a la presencia constante de depresiones en niveles altos frente a Portugal y Galicia, que han provocado la formación de cúpulas de calor, con dorsales persistentes en el Mediterráneo occidental.

Una masa de aire más fresca de origen atlántico, desahuciará el calor extremo de España de cara al fin de semana.
Una masa de aire más fresca de origen atlántico, desahuciará el calor extremo de España de cara al fin de semana.

Según confirma el modelo europeo, el calor extremo abandonará el este peninsular y Baleares a partir del domingo. Una masa de aire más fresca y de origen atlántico desbancará el calor africano por lo menos durante 48 o 72 horas. La tramuntana entrará en el Mediterráneo occidental a través del Golfo de León y refrescará el ambiente, aunque las temperaturas mínimas seguirán siendo muy altas por el viento.

Esta desescalada térmica debería ser suficiente para bajar de los 35 ºC en la mayoría de zonas y rebajar algunos grados la temperatura del agua del mar. Pese a ello, parece que en el arranque de agosto podría volver a formarse una potente dorsal en la zona, dando lugar a una nueva situación de domo de calor.

¿Nueva cúpula de calor para el arranque de agosto?

Tras el mencionado descenso térmico y en los últimos días de julio, la dorsal volvería a reforzarse sobre la Península, constituyéndose un anticiclón aislado en niveles altos en el área mediterránea. Esta configuración atmosférica podría extenderse al arranque de agosto y daría lugar a una nueva cúpula de calor.

Se cortarían los vientos de tramuntana y la masa de aire volvería a estancarse sobre las cálidas aguas del mar. La subsidencia asociada a las altas presiones daría lugar a una nueva ola de calor, que sería la cuarta ya este verano en España.

Anomalías de temperatura a 2 metros del suelo previstas por el modelo europeo para la primera semana completa de agosto.
Anomalías de temperatura a 2 metros del suelo previstas por el modelo europeo para la primera semana completa de agosto.

Las previsiones semanales del modelo europeo apuestan por anomalías de +1 a +3 ºC en buena parte de España en la semana del 27 de julio al 3 de agosto. Únicamente a orillas del Golfo de Cádiz las temperaturas se mantendrían en torno a los valores normales. Esta tendencia se mantiene de cara a la semana del 3 al 10 de agosto, con anomalías de hasta +3 ºC en toda España y +6 ºC en la vertiente española del Pirineo oscense y de Lleida.

Los mapas de altura geopotencial del modelo europeo confirman que en la primera parte de agosto continuaría en la línea de julio: los anticiclones quedarían estancados en la Península y el Mediterráneo occidental, con perturbaciones bajando por el Atlántico frente a las costas de Portugal.

En cuanto a las precipitaciones, no hay una tendencia significativa en lo que respecta a la primera quincena, pero podrían predominar las anomalías negativas en el tercio norte. En la segunda quincena es posible que la inestabilidad sea algo más generalizada, según los últimos mapas. En resumen: es muy probable que el calor extremo vuelva en el inicio de agosto, tras una breve normalización térmica.