"El refrescamiento de mañana no será definitivo": Duncan Wingen advierte de cambios en los mapas

El descenso térmico previsto podría frenarse con el aislamiento de una dana entre el golfo de Cádiz y Canarias. En la delantera de la bolsa de aire frío se configuraría un nuevo domo de calor, según el modelo europeo.
El próximo cambio de tiempo en España, provocado por la entrada de una vaguada, vendrá acompañado de una normalización térmica en algunas comunidades. Durante la semana que viene habrá incluso días con anomalías negativas, un hecho del todo inusual en España desde que arrancó el verano. En el día de ayer, el modelo europeo simulaba incluso una última semana de agosto con temperaturas claramente por debajo de la media, pero este escenario podría dar un giro de 180º.
Una masa de aire muy cálida podría afectar de lleno a España durante la próxima semana por el descolgamiento de una dana al oeste, frente al escenario de descenso más persistente que los modelos apuntaban hasta anoche.
Un cambio en las previsiones podría devolver el calor extremo a España antes de lo que esperábamos, con un vuelco en los mapas poco ortodoxo en el modelo europeo.
Giro de 180 º en las previsiones: de un descenso persistente al calor extremo
Vamos primero con las buenas noticias: el descenso térmico ha comenzado hoy viernes en Galicia, la vertiente cantábrica y zonas de meseta y la Comunidad de Madrid. La variación de las máximas será de hasta -8 ºC en 24 horas en el interior del País Vasco y la Cordillera Cantábrica. Mañana sábado se generalizará la bajada térmica en casi toda la España peninsular y será acusada en el interior de la mitad norte.

Las temperaturas máximas bajarán entre 6 y 10 ºC en la mitad norte de Castilla y León, La Rioja, interior de Navarra y del País Vasco, así como en Aragón, Guadalajara y la Comunidad de Madrid. Este bajón térmico acabará con los avisos naranjas por altas temperaturas y los amarillos en la mitad occidental peninsular, incluyendo Extremadura y buena parte del valle del Guadalquivir.
Este descenso ahora podría ser más fugaz de lo que se pensaba, debido a un cambio en los mapas del modelo europeo. La vaguada prevista ya no llegará al Mediterráneo, quedándose a medio camino en la Península. En la zona delantera se rearmará el anticiclón subtropical, instaurándose un flujo de vientos del sur en niveles medios de la troposfera. Además, la vaguada podría aislarse formando una dana entre el Golfo de Cádiz y Canarias.
Ya sabemos por experiencia lo que implica una dana frente a las costas atlánticas en esta época del año. De cumplirse este escenario, la dorsal se fortalecería aun más, dando paso a un nuevo domo de calor sobre la vertiente mediterránea. Esta distribución de altas y bajas presiones podría cambiar el curso de las temperaturas durante la semana que viene, con una transición de temperaturas normales o algo por debajo a bien por encima de la media de la época en el este peninsular y Baleares.
Este cambio de tendencia ya empieza a observarse en los ensembles de algunas ciudades mediterráneas como Palma y Valencia. De momento, el sábado y domingo serán dos jornadas algo más normales, aunque seguirán superándose los 36 a 38 ºC en los valles del Tajo, Guadiana, Guadalquivir, interior de Cataluña y Mallorca.

La escalada térmica podría iniciarse de nuevo a partir del lunes, dependiendo de la posición final de la dana. En cualquier caso, lo que parecía un descenso térmico prolongado y definitivo, se reducirá ahora a una normalización de apenas 48 horas.