El tiempo esta semana en España entra en terreno desconocido: 40º en abril

La masa de aire cálido que nos afectará próximamente, según las previsiones, no tiene precedentes en un mes de abril. Sin embargo, tras un jueves y un viernes de récord, los termómetros podrían empezar a bajar.

La vegetación, cada vez más seca, y las condiciones meteorológicas de pleno verano empezarán a ser peligrosamente favorables para la propagación de incendios.

Durante este pasado fin de semana, la llegada de un debilitado frente frío ha dejado nubosidad abundante y algunas precipitaciones en el oeste y norte peninsular, localmente moderadas en puntos del extremo noroeste. También ha dejado algún chubasco tormentoso en otras zonas, especialmente en el noreste, donde han sido más frecuentes y organizados.

Tras este frente ha irrumpido una masa de aire más fresco que ha devuelto a las temperaturas a unos valores algo más normales en abril tras varios días con temperaturas bastante elevadas. Sin embargo, el escenario que se presenta durante los próximos días será muy diferente.

Tal y como comentábamos la semana pasada, la presencia de bajas presiones en el Atlántico y una potente dorsal sobre el suroeste de Europa, favorecerán la irrupción de una masa de aire de origen subtropical sobre la península ibérica. El aire cálido y seco que descenderá por subsidencia hasta la superficie mantendrá su temperatura sobre la península debido a la fuerte insolación que empieza a darse en esta época del año. El resultado: un progresivo y constante ascenso térmico que comenzará este lunes y no se interrumpirá hasta el viernes.


La temperatura de la masa de aire a 850 hPa es un buen indicador de la excepcionalidad del episodio que se avecina. Hasta ahora, las entradas cálidas más potentes registradas en un mes de abril no han logrado superar los 21 ºC a 850 hPa y sólo en pequeñas porciones del territorio se han superado los 18 ºC. Sin embargo, la que está a punto de acontecer, podría traer una masa de aire con temperaturas a ese nivel de más de 24 ºC, lo que no sólo supondría un récord para un mes de abril sino que lo alejaría en más de 3 ºC de cualquier otra masa de aire que nos haya alcanzado en esta época del año en las últimas décadas.

Una semana más sin precipitaciones

Con esta situación cabe esperar que las precipitaciones no se produzcan en casi ningún punto de la península ni de Canarias durante los próximos días, predominando cielos prácticamente despejados, con la excepción del extremo norte donde podrían aparecer nubes bajas, más abundantes los primeros días de la semana y alguna llovizna asociada en el entorno del Cantábrico.

Las temperaturas ascenderán progresivamente, con máximas en torno a 32 ºC en zonas cálidas de la mitad sur, 25 ºC en zonas de meseta de la mitad norte y 28 ºC en el Valle del Ebro. Durante el jueves y el viernes podrían superar los 37 ºC en valles de la mitad sur y los 30 ºC en la norte, especialmente en el Valle del Ebro donde no es descartable alcanzar los 35 ºC. En el Valle del Guadalquivir son probables valores muy próximos a 40 ºC.

Canarias tampoco se librará completamente de esta masa de aire cálido, aunque allí sólo rozará las islas occidentales y no dejará registros especialmente anómalos en todo el archipiélago.

¿Se batirán récords?

Con una masa de aire tan cálido sobre nosotros caerán numerosos récords tanto de máximas absolutas como de mínimas más altas, pero este tema es mucho más complicado de predecir y debe tratarse con prudencia. Depende de factores muy locales y de difícil predicción como la posición exacta de la nubosidad, el polvo en suspensión o incluso la hora a la que empiecen a soplar algunas brisas.

No obstante, todo apunta a que en amplias zonas del territorio peninsular se alcanzarán registros inéditos para un mes de abril, pudiendo batirse incluso el récord nacional en una capital para este mes, de 37,4 ºC el 9 de abril de 2011 en Murcia.

Cambios el fin de semana

Aunque la incertidumbre es muy elevada, la mayor parte de los escenarios contemplan un ligero desplazamiento de la dorsal hacia el este que permitiría la entrada de masas de aire de origen marítimo, más húmedas y frescas, facilitando un descenso térmico desde el sábado. La posible llegada de una vaguada desde el atlántico podría además favorecer la aparición de nubosidad y alguna tormenta durante el fin de semana, aunque habrá que esperar para concretar este posible desenlace.