Troncos blancos en jardines y plazas: por qué pintan los árboles todos los años

Los troncos blancos en parques, jardines y calles son una imagen habitual. Pero ¿por qué se pintan los árboles cada año? Esta práctica tiene varias funciones de protección y mantenimiento.

El encalado de los troncos, una técnica antiquísima y con diversos objetivos.
El encalado de los troncos, una técnica antiquísima y con diversos objetivos.

Si paseas por parques, jardines, calles arboladas o das un paseo cerca de un pequeño huerto, seguramente habrás visto muchos árboles con el tronco pintado de blanco en su parte inferior.

Es una imagen muy habitual en plazas, zonas verdes urbanas e incluso en campos agrícolas. Aunque a primera vista pueda parecer sólo una cuestión estética o de limpieza, lo cierto es que esta práctica tiene varias funciones importantes para la salud y protección de los árboles.

Pintar los troncos con una capa blanca es una técnica tradicional de mantenimiento vegetal que se utiliza desde hace décadas. Normalmente, se suele emplear una mezcla a base de cal, conocida como encalado, que se aplica en la base del tronco y en las primeras ramas del árbol. Esta capa crea una protección natural frente a distintos problemas ambientales y biológicos.

¿Por qué se encalan los troncos de los árboles?

El empleo de la técnica del "encalado" de los troncos de árboles ornamentales y frutales tiene un origen muy antiguo.

El uso del color blanco intenso de la cal es una actividad habitual en muchas zonas con objetivos diversos, desde el aspecto visual hasta la consecución de un beneficio para la propia planta. Algunos de los beneficios son los siguientes.

Protección frente al sol

Una de las principales razones por las que se pintan los troncos es para protegerlos de la radiación solar. La corteza de los árboles, especialmente en ejemplares jóvenes o con corteza fina, puede sufrir daños cuando recibe una exposición directa y prolongada al sol.

Este sistema se utiliza especialmente en zonas con veranos calurosos y gran intensidad de luz, como ocurre en muchas regiones mediterráneas.

El color blanco que se aplica refleja gran parte de la luz solar y evita que el tronco se caliente demasiado durante las horas de mayor radiación. Esto reduce el riesgo de grietas en la corteza y de lo que se conoce como “quemaduras solares”, un problema que puede debilitar al árbol y facilitar la entrada de enfermedades.

Prevención de plagas y enfermedades

Otro de los beneficios del encalado es que ayuda a prevenir la aparición de plagas. La mezcla de cal crea una superficie menos favorable para que insectos, larvas u hongos se instalen en la corteza.

Además, algunos insectos que suben por el tronco para alimentarse o reproducirse encuentran más difícil adherirse a la superficie tratada. Aunque no es un método definitivo contra las plagas, sí funciona como una barrera preventiva que reduce la probabilidad de infestaciones.

El uso de cal en los troncos de los árboles les protege de las fuertes insolaciones en zonas calurosas.
El uso de cal en los troncos de los árboles les protege de las fuertes insolaciones en zonas calurosas.

Por esta razón, es una práctica común tanto en jardinería urbana como en agricultura, especialmente en árboles frutales.

Protección frente a cambios bruscos de temperatura

En invierno también puede tener efectos positivos. Los árboles pueden sufrir estrés cuando se producen cambios bruscos de temperatura entre el día y la noche. Durante el día, el sol calienta la corteza, y por la noche la temperatura desciende rápidamente.

Este contraste puede provocar pequeñas fisuras o daños en el tronco. La capa blanca actúa como un regulador térmico, reduciendo las variaciones de temperatura y ayudando a proteger la estructura del árbol.

Una práctica común en mantenimiento urbano

En parques y plazas, los servicios de jardinería suelen repetir este tratamiento cada año como parte de las labores de mantenimiento. Con el tiempo, la lluvia, el viento y el crecimiento natural del árbol van eliminando la capa de cal, por lo que es necesario renovarla periódicamente.

El momento más habitual para hacerlo suele ser a finales de invierno o comienzos de primavera, antes de que empiecen las épocas de mayor actividad de insectos y temperaturas más altas.

No es solo una cuestión estética

Aunque muchas personas piensan que los troncos blancos se pintan únicamente para que los parques se vean más cuidados, en realidad la estética es solo un efecto secundario.

El objetivo principal es proteger el árbol y mejorar su capacidad para resistir las condiciones ambientales.

Gracias a esta sencilla y antiquísima técnica, los árboles urbanos pueden mantenerse sanos durante más tiempo, lo que contribuye a que los espacios verdes de las ciudades sigan ofreciendo sombra, biodiversidad y bienestar a quienes los disfrutan

No te pierdas la última hora de Meteored y disfruta de todos nuestros contenidos en Google Discover totalmente GRATIS

+ Seguir a Meteored