Científicos alertan sobre el peligro olvidado de las olas de calor: ¿por qué los mayores ignoran las advertencias?

El calor extremo se considera actualmente el peligro meteorológico que más muertes causa en Europa, por encima de las inundaciones o las tormentas.

Tenemos que adaptar nuestra actividad a las condiciones meteorológicas para proteger nuestra salud
Tenemos que adaptar nuestra actividad a las condiciones meteorológicas para proteger nuestra salud

Los índices de mortalidad relacionados con el calor son altos en Europa. En 2022, Italia registró más de 18 mil muertes, en España provocaron más de 11 mil, por encima de 8 mil en Alemania, casi 5 mil en Francia y unas 3500 en el Reino Unido.

¿Cómo funciona el sistema de alertas en Inglaterra?

La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido y la Oficina Meteorológica emiten alertas sanitarias por calor para proteger a la población, que van del amarillo, menos grave, al rojo, más grave. Están diseñadas para ayudar a reducir la presión sobre los sistemas de salud y asistencia social, y para alentar la toma de precauciones durante los períodos de calor intenso.

Muchas muertes durante estas olas de calor se producen en períodos de alertas amarillas, que representan el nivel más bajo de advertencia, mientras que ocurren menos durante las alertas naranjas y rojas que indican una gravedad mayor.

Se registran más muertes en períodos de alerta amarilla, cuando es menos probable que las personas reconozcan los riesgos o tomen medidas de protección.

Una nueva investigación sugiere que el actual sistema de alerta puede no estar logrando que la gente tome medidas preventivas durante las olas de calor en Inglaterra: un 41% de las personas no tomaron medidas y muchas personas ignoran las advertencias de nivel amarillo, según el estudio.

¿Qué dicen los datos?

Aproximadamente un 30 % de las personas no vieron la alerta después de que se emitiera y la exposición a las advertencias fue baja entre adultos mayores, hogares de bajos ingresos y personas con menor nivel educativo.

Parte del problema es la comunicación digital de las alertas sanitarias por calor a través de las redes sociales, medios de comunicación en línea y aplicaciones meteorológicas, a las que las personas mayores se encuentran menos conectadas, pero son uno de los grupos sociales más vulnerables al calor extremo.

Los jóvenes entre 18 y 25 años fueron más propensos a tomar medidas frente a alertas amarillas, muchas personas solo tomaron medidas de protección cuando las alertas alcanzaron niveles rojos.

No obstante, el problema no radica solo en la falta de información. Tan sólo el 25% de las personas que recibieron las alertas informaron haber tomado medidas de protección con una alerta amarilla, y un 72 % con una alerta roja. Estos datos indican que muchas personas en Inglaterra todavía no perciben el calor como un riesgo grave para su salud, desconocen las medidas a tomar o no comprenden el significado de los diferentes niveles de alerta.

Es necesario un cambio de percepción

El calor todavía se asocia culturalmente con el buen tiempo en el Reino Unido, lo que dificulta que la gente reconozca cuándo las altas temperaturas son peligrosas. Además, la adaptación a temperaturas extremas no se limita a modificar edificios o instalar aire acondicionado, es necesario mejorar la comunicación pública sobre el riesgo por calor, cambiar la percepción de este riesgo y el comportamiento ante él.

Una comunicación más clara y fiable a través de los sistemas de salud y asistencia social, en lugar de plataformas digitales, puede ayudar a llegar más eficazmente a los grupos vulnerables de la población.

A su vez, es fundamental conocer las recomendaciones oficiales durante las alertas por calor, que incluyen medidas sencillas pero importantes para reducir la exposición al calor y prevenir el sobrecalentamiento.

  • Mantener la casa fresca cerrando las ventanas y las cortinas en las habitaciones que dan al sol.
  • Usar ropa adecuada, buscar la sombra y mantenerse hidratado.
  • Evitar la exposición directa al sol entre las 11 de la mañana y las 3 de la tarde, cuando los rayos UV y las temperaturas suelen ser más altas.
  • Planificar la actividad física, incluyendo ejercicio o pasear al perro, durante las horas más frescas de la mañana o de la tarde.

La adaptación a las condiciones climáticas cambiantes sigue siendo fundamental a largo plazo. En Inglaterra, se registraron 1.311 muertes relacionadas con el calor en 2024, y fueron casi 300 más de las previstas.

Mejorar la comunicación sobre los riesgos asociados al calor puede ser una de las formas más rápidas, económicas e inmediatas de reducir los daños relacionados especialmente para hogares vulnerables y de bajos ingresos que pueden tener una capacidad limitada para enfriar sus hogares.

Referencias de la noticia

Afua Assan, A., et al., (2026) The heat is on: Understanding public responses to heat-health alerts in England, Energy Research & Social Science, Volume 135, 2026, 104685, ISSN 2214-6296.

Ballester, J., Quijal-Zamorano, M., Méndez Turrubiates, R.F. et al. Heat-related mortality in Europe during the summer of 2022. Nat Med 29, 1857–1866 (2023).

Fatemeh Khosravi, Christina Demski, Louise King, Larissa Gross, Matthew Scott, A nation unprepared: Extreme heat and the need for adaptation in the United Kingdom, Energy Research & Social Science, Volume 124, 2025, 104065, ISSN 2214-6296.

No te pierdas la última hora de Meteored y disfruta de todos nuestros contenidos en Google Discover totalmente GRATIS

+ Seguir a Meteored