¿Por qué a los aviones les cuesta más despegar en verano?

Es algo que pasa desapercibido por los pasajeros, pero en verano los aviones necesitan más pista para despegar. ¿Cuál es el motivo? Un exceso de calor ¡puede cancelar un vuelo!

Marc Redondo Marc Redondo 29 Ago 2019 - 06:00 UTC
Avión despegando
El calor influye negativamente en la carrera de despegue de un avión

El mundo de la aviación es apasionante cuando uno lo descubre. Para que un avión pueda despegar, un sinfín de personas y departamentos se coordinan con el objetivo de que cada uno de nosotros podamos llegar a nuestro destino con la máxima seguridad. La mayoría de las tareas que se realizan en cada vuelo, tanto en el avión como en tierra, no las vemos, pero no hay ni una que no sea imprescindible.

Hoy vamos a ver otra de las cosas que pasan inadvertidas por los pasajeros. Aunque no lo parezca, un avión tiene más dificultades en despegar de la pista en verano que en invierno. En algún caso extremo, incluso ha obligado a la cancelación de vuelos por exceso de calor. ¿A qué se debe?

El avión, a merced del aire

Todos tenemos una concepción idealizada del aire que nos rodea. Nos lo imaginamos perfecto y siempre igual, pero en realidad, no es así. La presión, la temperatura, el viento, la humedad... cada día son distintos y esto hace que un avión, en cada despegue, se encuentre con un aire completamente diferente.

El punto más importante está en la densidad del aire. Si un avión se mueve en un entorno con alta densidad, las alas podrán hacer con facilidad su trabajo y podrá elevarse de la pista con suficiente margen de seguridad. Los problemas empiezan cuando el aire es menos denso.

Avión a punto de iniciar la carrera de despegue
En verano los aviones necesitan más pista para poder despegar

Las peores condiciones para volar llegan en verano. Cuanto mayor es la temperatura, menor es la densidad del aire. También juega un papel importante la presión. A menor presión atmosférica, menor densidad del aire. En estas condiciones, un avión necesita más pista para poder despegarse del asfalto. Y no solo eso. El ascenso también se hace mucho más dificultoso.

La distancia de despegue

Visto lo anterior, llegamos a la conclusión de que los mejores días para volar son aquellos con temperaturas bajas y con una presión atmosférica alta. Los tardes calurosas de verano, en las que además baja la presión, son las condiciones en las que más le cuesta a un avión volar.

Con las toneladas que lleva un avión, es de vital importancia calcular la distancia de despegue. El sistema de los aviones comerciales se ha automatizado, pero los estudiantes que quieren sacarse la licencia de piloto, tienen que sacar la calculadora para ver los metros que necesita su avión para poder despegar dependiendo del peso que llevará y de las condiciones atmosféricas que se encontrará.

En España no tenemos condiciones tan extremas para que ocurra, pero en el extranjero sí ha habido casos en los que se han tenido que anular vuelos por exceso de calor. En Phoenix, Estados Unidos, en 2017 hizo tanto calor que American Airlines tuvo que cancelar unos 40 vuelos porque los 48,8 grados impedían que uno de sus modelos de avión, el CRJ, pudiera operar con seguridad.

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