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Dos tormentas solares acaban de golpear la Tierra. ¿Ha habido daños?

El planeta Tierra fue golpeado por dos tormentas geomagnéticas consecutivas, el lunes y el martes. Comprende los efectos que han tenido en el planeta y los riesgos que estamos corriendo.

La Tierra fue alcanzada por dos tormentas solares geomagnéticas separadas, una el lunes y otra el martes, viendo sus consecuencias, preocupa la llegada de una mayor. (Imagen: Maxal Tamor)

Esta semana, dos tormentas geomagnéticas separadas golpearon la Tierra de forma consectiva: una el lunes, día 14, y otra el pasado martes. El evento se produjo días después de que una llamarada solar moderada expulsara material hacia nuestro planeta.


Las transmisiones de radio se vieron afectadas negativamente y se pudieron ver auroras en latitudes más bajas, llegando hasta el norte del Reino Unido y Escocia. También se registro una cierta inestabilidad en la red eléctrica en latitudes altas del globo.

Si bien las tormentas no causaron mucho daño, pues eran de categorías débiles, G2 y G1 respectivamente, siendo G5 la más extrema de la escala, pusieron de relieve el daño potencial que pueden causar tormentas más poderosas.

¿Estamos preparados para una tormenta solar fuerte?

Según la NOAA, nuestro planeta es golpeado por un promedio de 2000 tormentas solares débiles cada década, pero incluso estas pueden ser peligrosas. El mes pasado, 40 satélites SpaceX Starlink se perdieron después de que una tormenta solar los sacara de órbita, causando grandes daños a la compañía de Elon Musk.

Antes de la llegada de Internet en 1989, una tormenta solar realmente fuerte cortó la energía a 6 millones de personas en Quebec, además de interrumpir la Bolsa de Valores de Toronto durante horas después de dañar una de sus computadoras centrales.

El hecho es que, décadas después, lamentablemente todavía no estamos preparados para una tormenta geomagnética más fuerte. Internet global depende de cables submarinos, y sus repetidores desprotegidos se dañarán fácilmente con la próxima tormenta solar fuerte, con el riesgo de dejar al mundo completamente desconectado durante meses y provocar un apocalipsis electrónico.

Se acerca el periodo de máxima actividad solar y, con él, quizás los desastres.

Los eventos del lunes y martes se derivan de una explosión de partículas cargadas en la atmósfera más externa del sol o corona. Estas explosiones, conocidas como eyecciones de masa coronal (CME), son el resultado de inestabilidades magnéticas a gran escala y pueden arrojar miles de millones de toneladas de plasma al espacio, así como sus campos magnéticos.

Este material alcanza velocidades de millones de kilómetros por hora, creando una peligrosa onda de choque en el entorno planetario. Cuando pasan directamente por la Tierra, comprimen el escudo magnético de nuestro planeta y desencadenan tormentas geomagnéticas.

La frecuencia de estas tormentas está totalmente relacionada con el ciclo de actividad solar, que se acerca a su punto máximo, previsto para 2025. Hasta entonces, la actividad solar debería aumentar cada vez más.

Si bien no existe un motivo inmediato de preocupación, la infraestructura eléctrica y de Internet de nuestro planeta enfrentará situaciones desafiantes en los próximos años. Si las autoridades y la iniciativa privada no toman medidas de precaución urgentes, aún no sabemos cuán graves pueden ser las consecuencias.