Lluvia de estrellas: las Leónidas ya están aquí

El cielo nos regala más de 150 lluvias de estrellas repartidas cada año. El paso del mes de noviembre deja la lluvia de Leónidas. Se verán entre hoy y el día 30, pero el 'máximo' será en la noche del día 16 al 17. No te pierdas este espectáculo... ¡antes de que salga la Luna!

Natacha Payà Natacha Payà 06 Nov 2019 - 09:04 UTC
Lluvia de estrellas
Se acerca el pico máximo de las Leónidas. Aprovecha las primeras horas de la noche, antes de que salga la Luna.

Una lluvia de estrellas es un espectáculo de luces que suele gustar a mucha gente, desde niños muy pequeños hasta los más adultos. Muchos de nosotros cada vez que vemos una estrella fugaz sentimos las ganas de pedir un deseo, así que si tienes una lista pendiente, noviembre te ofrece las Leónidas con su pico máximo muy pronto... ¡no te las pierdas!

Las Leónidas, ¿cuándo se dejarán ver?

Se llaman 'Leónidas' gracias a Deninson Olmsted (1791-1859) un físico y astrónomo de Estados Unidos que determinó su origen. Fue en 1833 cuando una gigantesca 'tormenta' de estrellas iluminó el cielo de América del Norte durante más de seis horas. Mientras que a muchos les entró el pánico, a este astrónomo le 'picó' la curiosidad y comenzó a investigar sobre su origen.

Estas estrellas se hacen visibles durante el mes de noviembre, entre los días 6 y 30, con más intensidad cerca del día 17. El máximo sucede aproximadamente cada 33 años. Teniendo en cuenta que el último fue en 1998, habrá que esperar hasta 2031 para volverlas a ver de manera más impactante.

Este año el pico más alto de actividad también coincide con el fin de semana, según confirma la International Meteor Organization (IMO). Los días 16 y 17 de este mes se esperan numerosos meteoros. El problema es que, este año, el máximo de las Leónidas se producirá con la Luna comenzando a menguar. Desgraciadamente este hecho dificultará la visibilidad, por lo que las primeras horas de la noche serán las mejores.

¿Estrellas o meteoros?

Las estrellas fugaces, conocidas así de manera coloquial, son en realidad meteoros. Se trata de los 'restos' que un cometa ha dejado a su paso y siguen la misma órbita, por eso las podemos ver una vez al año, es decir, cuando el movimiento anual de translación de la Tierra encuentra la acumulación de estas partículas. En el caso de las Leónidas, el responsable es el cometa 55P/Tempel-Tuttle.

El tamaño de los meteoros es variable y puede ser desde un milímetro hasta varios centímetros. Al entrar en nuestra atmósfera se desintegran viajando a grandes velocidades -más de 20.000 km/h-. En el caso de que su tamaño fuera más grande y no se llegasen a quemar dentro de nuestra atmósfera, dejarían de ser meteoros para convertirse en meteoritos.

Ahora que ya sabemos la diferencia, la tasa de actividad de las Leónidas será bastante modesta. Se estiman entre 10 y 20 meteoros por hora que, con la mencionada fase menguante de la Luna, dificultarán su observación. Estos meteoroides pueden dar lugar a espectaculares 'tormentas', algunas capaces de iluminar el cielo nocturno con miles de meteoros, como en 1833. Para ver algo similar habrá que esperar al año 2031.

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