tiempo.com

¿Qué consecuencias climáticas tiene la gran fuga de metano de Nord Stream?

El mar Báltico ha recibido en los últimos días toneladas de metano a consecuencia de las cuatro fugas en los gasoductos submarinos de Nord Stream. ¿Cuáles podrían ser las consecuencias?

Gasoductos
Ubicación de los gasoductos Nord Stream 1 y Nord Stream 2.

El gran caudal de gas que conecta Rusia con Europa viaja a través del gasoducto submarino de Nord Stream 1, construido en el mar Báltico desde Vigor, en Rusia, hasta Greifswarl (Alemania).

Nord Stream 1 entró en funcionamiento en 2011 con una capacidad anual total de 55000 millones de metros cúbicos de gas. Ese mismo año, con el objetivo de duplicar los envíos de gas natural de Rusia a Alemania se inició la construcción del Nord Stream 2. Actualmente este segundo gasoducto está terminado desde el pasado año, posee gas en su interior, pero nunca ha estado en funcionamiento debido a la oposición de Alemania ante la invasión rusa a Ucrania.

La actual guerra ha llevado a que se produzcan grandes sabotajes en ambos gasoductos durante la última semana, sin saber aún quién o quiénes son los responsables. En total hay dos fugas en cada gasoducto: dos en la zona danesa y dos en la sueca, en aguas internacionales.

¿Dónde y cuándo se produjeron las fugas?

La noche del 26 de septiembre, los operadores de Nord Stream 2 observaron una inesperada caída la presión que, poco después, se vio reflejada en el mar Báltico: un área de 1 km de superficie estaba burbujeando debido a los grandes escapes de gas. A pesar de que el Nord Stream no está activo, sí contiene gas en su interior, siendo un 90 % metano.

sabotaje Nord Stream
Vista del mar Báltico con la emisión de gases por el ataque a los gasoductos. Fuente: Reuters

Tras esta fuga, registrada en la zona económica exclusiva de Dinamarca, al sureste de la isla de Bornholm, en el mar Báltico, se detectó una nueva caída de presión en Nord Stream 1. Varias horas después, ya eran tres las fugas detectadas, dos de ellas en aguas suecas.

Pero no quedo todo ahí, la cuarta fuga llegó. En Nord Stream volvió a sufrir un ataque y comenzó a verter gas al mar, uno grande de unos 900 metros de diámetro y otro menos de unos 200 metros.

El metano, uno de los principales gases de efecto invernadero

A pesar de que las fugas no suponen una amenaza grave para el ecosistema marino, la cantidad de metano que se desprende en el medio marino llegará a la atmósfera y sí supondrán un peligro para nuestro planeta.

Recordemos que el metano es uno de los principales gases de efecto invernadero, es decir, contribuye a agravar el calentamiento global. Es un gas que tiene potencial 23, esto significa que por cada kilogramo de metano que se libere a la atmósfera este tendrá 23 veces más impacto que uno de dióxido de carbono.

Una tonelada de metano calienta la atmósfera tanto como 23 toneladas de CO2 a lo largo de cien años.

Medir con precisión cuánto metano se ha emitido va a llevar tiempo, pero la Agencia Federal de Medio Ambiente (UBA) estima que pueden liberarse 0,3 millones de toneladas de metano.

Para que nos hagamos una idea, las emisiones globales anuales de metano son de alrededor de 570 millones de toneladas. En comparación con este evento, las fugas representan alrededor del 0,14% de las emisiones anuales mundiales de metano de la industria del petróleo y el gas.

A pesar de que los datos son pequeños en el contexto global, se deben tener en consideración porque contribuirán en calentar nuestra atmósfera. Según el científico Chris Smith el vertido producirá un calentamiento adicional medio de 0,000016 ºC hasta el 2030, cuando se espera que alcance el pico.

Riesgo para el medio marino y la navegación

Ahora mismo, la preocupación se centra en que no se produzca una explosión debido a la importante acumulación de gas en el medio marino. Los elementos que emergen de las tuberías poseen una alta volatilidad y cualquier interferencia, podría provocar un desastre. No obstante, en las últimas horas no se han detectado fugas en los gasoductos.

Debido a ello y a la capacidad de que permanezcan estos elementos en el mar durante un largo periodo de tiempo, es posible que las autoridades competentes no permitan la navegación cerca de las fugas. Se estima que se han podido liberar unas 500 toneladas cúbicas de metano por hora.