La Candelaria y el ecuador del invierno

El 2 de febrero es el día de la Candelaria y la fiesta de las candelas. Esa fecha marca el ecuador del invierno, lo que ha dado pie a distintas tradiciones. Se celebra la llegada de la luz y el retorno de las labores agrícolas. En EEUU tiene lugar el famoso Día de la Marmota.

Con el avance del invierno, la luz va ganando protagonismo. Fuente: 1zoom.me

El 2 de febrero, día de la Candelaria, coincide aproximadamente con el ecuador del invierno, lo que tiene un gran simbolismo, dando origen a una fiesta de tradición cristiana, que se remonta muy atrás en el tiempo, y que pudo tener un origen pagano, en la antigua Roma. La fiesta de las candelas –también conocida como de la Luz– tiene en el fuego su principal elemento simbólico, admitiendo varias interpretaciones, que van desde la propia identidad de Jesucristo hasta la bienvenida a la luz, tras quedar atrás el período de menos horas de sol del año.

En el mundo rural, este último hecho tiene una especial significación. A principios del mes de febrero, el alargamiento de los días y el acortamiento de las largas noches invernales empiezan a manifestarse con claridad. La fiesta de la Candelaria o la Candelera es una fecha clave del calendario agrícola. Tras el parón de actividad durante la primera mitad del invierno, con la llegada de febrero se empiezan a retomar gradualmente las labores agrícolas. Desde antaño, forma parte de la tradición cristiana bendecir el 2 de febrero las velas o candelas que la gente llevaba a la iglesia para conmemorar esa festividad y el retorno de la luz. Las velas, una vez bendecidas, se guardaban en las casas, existiendo la creencia de que protegían los hogares de las tormentas y los malos espíritus.

Gran fogata en la localidad de Almendralejo (Badajoz) durante la celebración de la fiesta de Las Candelas, que goza de gran popularidad en dicha localidad pacense. Crédito: Luis Manuel Gallardo Lázaro.

El refranero

Muchos refranes meteorológicos aluden a la Candelaria. Uno de los más conocidos afirma que “Si por la Candelaria plora, ya está el invierno fora, y si no plora, ni dentro ni fora.” El refrán, aunque está en castellano, mantiene las voces plora y fora. En algunas versiones, plora es sustituido por “llora”, en referencia a la lluvia, ya que llorar es una forma metafórica de decir llover. En cuanto a fora, se entiende que es “fuera”, aunque se mantiene así en el refrán para mantener la rima.

Cuando la Candelaria llora, ya está el invierno fora; pero si da en reír, el invierno por venir.

Existen muchas variantes de este refrán en las diferentes regiones españolas y también en otros países de lenguas romances. Una de ellas dice que “Cuando la Candelaria llora, ya está el invierno fora; pero si da en reír, el invierno por venir”. Aquí “reír” es lo contrario que llorar (plorar); es decir, lucir el sol. Si hacia esa época del año hay días despejados, lo normal es que se produzcan heladas. El tiempo, a pesar de estar más calmado, es más frío, sobre todo durante la noche y a primeras horas de la mañana. Con esa ambiente tan frío, si el tiempo cambia y se vuelve borrascoso, es habitual que se produzcan nevadas, una de las principales señas de identidad del invierno (“El día de la Candelaria; está el invierno fuera; pero si no ha nevado y quiere nevar, invierno por comenzar”).

En esta foto, tomada el 2 de febrero de 2016 en la localidad estadounidense de Punxsutawney, un miembro del Club de la Marmota sostiene al animal en lo alto, según dicta la tradición, comprobando si hace o no sombra, ante la multitud allí reunida para la ocasión. Crédito: AP / Keith Srakocic.

La Fiesta de la Marmota

En esta pequeña incursión que estamos haciendo en el día de la Candelaria, no puede faltar una alusión a la Fiesta de la Marmota, que todos los 2 de febrero se celebra en un pequeño pueblo del estado de Pennsylvania, en EEUU, llamado Punxsutawney. Allí, a través de una pomposa y multitudinaria ceremonia retransmitida por cadenas de televisión de todo el mundo, un miembro del “Club de la Marmota” saca de su madriguera a Phil. Si la marmota ve su propia sombra, la tradición dice que el invierno durará seis semanas más. Si no la ve, entonces el tiempo primaveral se adelantará ese año.

Si la marmota ve su propia sombra, la tradición dice que el invierno durará seis semanas más. Si no la ve, entonces el tiempo primaveral se adelantará ese año.

El origen de la tradición es medieval y europeo. Antaño, en los bosques centroeuropeos se observaba si, por esas fechas, algún oso había despertado de su letargo invernal y si proyectaba o no sombra. Entonces, se hacía la misma consideración respecto al vaticinio de lo que queda de invierno, que lo que se hace en la actualidad en Punxsutawney con la marmota Phil.