¿Existe una relación entre el transcurso del otoño y la caída de pelo?

Aunque la caída capilar forma parte del proceso de renovación natural del pelo, los expertos confirman que existe una relación directa con los cambios estacionales. Las variaciones de temperatura afectan de manera negativa a la pérdida del cabello, agravándose con el actual cambio climático.

Caída de pelo
La pérdida estacional del cabello afecta a hombres y mujeres por igual.

A pesar de que podemos perder hasta 100 pelos a lo largo del día, durante la época otoñal esta cifra se multiplica. Esta caída estacional, a pesar de ser un proceso natural, puede ser más acusado de lo normal debido a los bruscos cambios meteorológicos que se producen tras el verano.

¿Cómo es el ciclo natural de crecimiento del pelo?

El ciclo del cabello se compone básicamente de tres fases: la primera es la fase anágena o fase del crecimiento donde el cabello crece alrededor de 1 cm al mes; la segunda es la catágena, periodo transitorio en el que se detiene el crecimiento durante unas 2 o 3 semanas; finalmente está la telógena en la que se produce el desprendimiento y caída del cabello.

Frente a los cambios de las condiciones meteorológicas, estos ciclos pueden alterarse. El último ciclo, por normal general, se agrava al comienzo de la primavera y otoño, siendo más acusada tras el verano, cuando se produce el llamado efluvio estacional o efluvio telógeno, en el que se incrementa el recambio capilar. La duración de esta caída, en el que se pueden llegar a perder cerca de 1.000 pelos diarios, es de carácter temporal y se limita a entre 1 y 2 meses, transcurridos los cuales el pelo vuelve a crecer y se recupera de nuevo.

Fases de crecimiento del cabello.

No obstante, el cambio de estación no es la única causa de las alteraciones y de la caída del cabello: el estrés, los cambios hormonales, el uso de determinados medicamentos y una mala alimentación contribuyen a provocar dificultades de la circulación en el cuero cabelludo, debilitando los folículos y provocando una pérdida de pelo.

¿Por qué con la llegada del otoño se nos cae más el pelo?

Las condiciones durante el verano con, sobre todo, la gran exposición de nuestro cabello al sol, produce que nuestro cuero cabelludo tienda a engrosarse con el objetivo de ganar densidad y protegerse de la exposición solar. Con la llegada del otoño los días empiezan a ser más cortos y, con ello, se reduce el nivel de estrógenos (por la falta de luz solar) y se produce un debilitamiento del cabello, dando lugar a su posterior caída.

Los días empiezan a ser más cortos y se reduce el nivel de estrógenos por la falta de luz solar, así se produce un debilitamiento del cabello. 

Además, durante el transcurso del verano coinciden una serie de acontecimientos que pueden afectar a nuestro pelo y provocar su degradación: exposición a la arena de la playa y productos químicos de piscinas, mayor insolación, incremento de la sudoración, intensificación en el número de lavados...

Por otro lado, también podemos atribuir la pérdida de pelo al estrés ocasionado después de las vacaciones estivales: la reincorporación a los puestos del trabajo, la vuelta al colegio de los niños...

¿El cambio climático también afectará a la caída del pelo?

A consecuencia del cambio climático, el aumento progresivo de las temperaturas y el incremento, en extensión e intensidad, de las olas de calor en verano, está afectando, de manera negativa, a la caída del cabello. En los últimos años, los expertos tiene una cierta preocupación debido a que, con el aumento de los meses de calor, las pérdidas de cabello están siendo especialmente intensas y con una duración más larga durante los meses del otoño.

De la misma forma, la falta de lluvias y el aumento de zonas cada vez más desérticas desencadenarán un aumento de la contaminación en las ciudades y, como consecuencia, hará que el incremento capilar se ralentice