¡Esto es primavera! ¡Defendámosla!

Estas últimas semanas estamos pasando habitualmente del calor veraniego al frío invernal, y al revés, en no más de dos días. ¿Es esto normal? Sí, se llama primavera.

Marc Redondo Marc Redondo 20 May 2019 - 07:44 UTC
Primavera
En primavera la temperatura sufre cambios muy bruscos

Estamos en una época de cambios. Muchos lo califican como tiempo de locos. Los mayores, con gran memoria meteorológica, no paran de decir que esto antes no pasaba. Los informativos, abren sus ediciones destacando, según ellos, la excepcionalidad de lo que está sucediendo.

Si analizamos los datos meteorológicos en cuanto a la temperatura de estas últimas semanas, observamos grandes ascensos y descensos en pocos días. A veces se tiene un ambiente más típico del invierno, y otros días, sobra la ropa y nos sentimos como en verano.

Con este tiempo marcado por los contrastes, y más especialmente este año, con la manera en que se está haciendo evidente, deberíamos recordar que esta estación, la primavera, consta precisamente de cambios bruscos.

En defensa de la primavera

Tanto la primavera como el otoño son estaciones que podríamos denominar intermedias o de transición. Son el paso previo definitivo a una época muy cálida o muy fría.

Es evidente que el paso del frío al calor o del calor al frío no tiene lugar un día concreto del año. La transición es bastante dulce y la meteorología nos va acostumbrando a una progresiva variación térmica hasta que el mercurio se acomoda a la temperatura habitual de la nueva estación. Pero como todo en la naturaleza, a veces no siempre sucede así.

El caos que reina entre el paso de frentes y borrascas, y su baile con anticiclones, hace que a menudo, en lugar de ser una adaptación progresiva, la temperatura evolucione como una auténtica montaña rusa. Y aquí vienen los problemas en forma de resfriados o en el dilema de si toca o no toca hacer el cambio de armario

Lidiando con el sensacionalismo

En los informativos de las cadenas de televisión de nuestro país, estos días no hay programa sin una noticia relacionada con el tiempo. Y hay algo en común en todos los vídeos que se pueden ver: casi nunca aparece la palabra primavera.

Nieve
En primavera es habitual sufrir nevadas tardías

Tanto el presentador del informativo como el redactor que está a cargo de la noticia no paran de decir frases como “vuelve el invierno” si hace mucho frío, o “ambiente de verano” si suben las temperaturas. Las declaraciones de los transeúntes van por el mismo camino. ¿Qué pasa con la primavera?

Es cierto que algunas temperaturas, ciertos días, las podemos sufrir, o disfrutar, en otras estaciones del año, pero que un número reducido de días tengamos esos valores, no quiere decir que estemos inmersos en otra estación que no sea la primavera.

¿Cómo lo solucionamos?

La mejor manera de hacerlo es intentar no adjetivar la sensación que se tiene en cuanto al tiempo a la hora de informar. Si de repente un día hace mucho frío, indicar que han bajado las temperaturas, pero nunca decir que son valores más propios del invierno. Mucho menos decir que el invierno, por ejemplo, ha vuelto. Esto debería hacerse tanto en informativos como en los programas del tiempo.

Pero claro, cumplir esto es muy complicado. Los espacios dedicados a la meteorología son cada vez más extensos y el propio presentador quiere acercarse al público con un tono coloquial. Una forma efectiva de hacerlo es, por ejemplo, diciéndole que unas temperaturas venideras se espera que sean como las de invierno o verano.

No estaría mal, de todas maneras, ir recordando que de eso se trata la primavera, de una época de grandes cambios en la que, a pesar de algunos días aún fríos, el calor, tarde o temprano, acaba llegando.

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