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¡Hay arcoíris que también pasan el día de San Valentín en pareja!

¿Sabes que algunos fenómenos meteorológicos también podrían celebrar el día de San Valentín? El arcoíris, en alguno de sus tipos, se junta con su pareja para enseñarnos un amor indivisible.

Arcoíris doble
En la meteorología también se dan relaciones de pareja: el arcoíris doble.

Hoy se celebra San Valentín, una jornada con una acogida muy desigual. Mientras unos lo celebran con mucha devoción otros están en desacuerdo y es que, al final, cada persona tiene una concepción del romanticismo muy diferente. Para nosotros, el ejemplo de relación estable y duradera es la del arcoíris doble. ¿No os parece genial? Están tan enamorados...

¡Todo en pareja!

Cuando estamos enamorados sentimos, en muchas ocasiones, felicidad y un vivo afecto e inclinación hacia una persona que nos hace sentir bien. Algo parecido debe ocurrir con el arcoíris doble, tan enamorado que parece que una parte no se quiera separar de la otra. En este caso el amor sí está en el aire.

Los arcoíris forman parte de los fotometeoros más importantes y más bonitos que podemos observar. Si ocurren, lo hacen por culpa de la difracción, reflexión, refracción o interferencia de la luz solar. Todas como consecuencia del paso de los rayos de luz solar a través de las gotitas de agua mientras llueve.

Para poderlo observar tiene que haber lluvia, Sol y nosotros debemos estar posicionados de la manera exacta. El Sol tiene que quedar a nuestras espaldas, la lluvia enfrente y la luz tiene que incidir de manera oblicua sobre las gotitas de agua, formando un ángulo de 42º.

Arcoíris doble
Puedes pensar que un arcoíris doble es una señal del destino, pero hay algo más.

¿Por qué ocurre el arcoíris doble?

Ahora bien, en algunas ocasiones no se ve un único arco iris, sino que aparecen dos y el sentimiento de fascinación cuando los divisamos se vuelve más grande. Cuando ocurre este fenómeno, el segundo arcoíris reproduce los colores cambiados de orden, es decir: violeta, azul, añil, verde, amarillo, naranja y rojo.

Básicamente, la luz blanca proyectada por el Sol se convierte en un conjunto de rayos de distintos colores (arcoíris principal). Luego, los rayos de Sol que entran por la parte de abajo de la gota rebotan dos veces en su interior y salen en orden inverso (arcoíris secundario). En definitiva, los colores chocan con la parte interna de la gota para representarse fuera en orden inverso.

Amor de hermanos, también: arcoíris gemelos

Todo esto es el resultado de millones de gotitas juntas y diminutas que nos ofrecen algo tan maravilloso. Pero cuando hablamos de amor no siempre se lo dedicamos y ofrecemos a nuestra pareja, también se nota entre hermanos.

El arcoíris gemelo sabe mucho de esto. Es otro tipo de arcoíris y ocurre cuando se juntan dos tipos de precipitaciones diferentes. El resultado son dos arcoíris saliendo del mismo tronco común, de una misma madre. Cuando las diferentes precipitaciones contienen gotas de tamaños distintos que se aplanan a medida que caen, cada parte reproduce un arcoíris algo deformado que se combina con el otro para formar uno gemelo.