El CEAM declara una ola de calor marina severa y Viñas avisa: "las tormentas se vuelven potencialmente peligrosas"

La presencia de una ola de calor marina severa en el Mediterráneo occidental y central ha coincidido con la formación de un colosal sistema tormentoso en las últimas horas al este de Baleares, sobre el mar.

Las aguas superficiales del Mediterráneo occidental y central están casi a 30 ºC estos días, como consecuencia de una ola de calor marina severa.
Las aguas superficiales del Mediterráneo occidental y central están casi a 30 ºC estos días, como consecuencia de una ola de calor marina severa.

Una de las múltiples actividades que lleva a cabo el CEAM (Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo) es la monitorización y vigilancia de la temperatura del agua superficial (SST) mediterránea. Diariamente, publica mapas actualizados y también informa de cualquier novedad relevante que se produce en la cuenca, en especial a lo que a las olas de calor marinas se refiere, que este año están batiendo todos los récords.

Si bien los pasados veranos el agua del Mediterráneo alcanzó temperaturas extraordinariamente altas, en el verano de 2026 se han superado todos los hitos anteriores, tanto en lo que a los picos de temperaturas más altas que se han alcanzado (hasta 33,02 ºC midió la boya de Sa Dragonera, al oeste de la isla de Mallorca el pasado 5 de agosto), como en lo que a la persistencia de las aguas cálidas se refiere, con olas de calor marinas que se han encadenado, afectando principalmente al Mediterráneo occidental y central, donde estos días la SST sigue alcanzando valores extraordinariamente altos.

Un calentamiento del Mediterráneo en valores récords

El comportamiento atmosférico ha condicionado, sin duda, el que ha tenido la temperatura del agua en el Mediterráneo, ya que las dorsales de aire cálido apenas han dado tregua, sin apenas interrupción durante todo el verano, lo que ha propiciado que apenas haya habido periodos de ventilación y agitación de las aguas que permitieran una relajación térmica duradera. Las investigaciones llevadas a cabo por el CEAM desde hace años certifican que las olas de calor marinas mediterráneas son cada vez más intensas y frecuentes y se intensifican al coincidir con una ola de calor atmosférica, como las que se han encadenado este verano.

Intensidad de la ola de calor marina que tenemos actualmente en el Mediterráneo occidental y central. Crédito: © CEAM
Intensidad de la ola de calor marina que tenemos actualmente en el Mediterráneo occidental y central. Crédito: © CEAM

A los continuos récords alcanzados en los valores de la SST durante los meses de junio, julio y agosto (verano meteorológico) se suman los que se han alcanzado en lo que llevamos del mes de septiembre. El CEAM ha señalado la presencia de una ola de calor marina de intensidad severa o extrema que abarca el mar Adriático, el Mediterráneo Central, el mar Tirreno y algunas zonas del Mediterráneo occidental, con una intensidad media de 3,7, según la climatología de olas de calor, que en promedio se alcanza en esa área marítima en la actualidad. La intensidad es extrema (valores de 6) en algunos sectores del Tirreno y el Adriático.

Aguas calientes como intensificador de las tormentas

En distintos artículos publicados por investigadores del CEAM se ponen de manifiesto unos hechos que son importantes con la vista puesta al comportamiento meteorológico que pueda producirse en la cuenca en la siempre temida época otoñal, que como sabemos es cuando, históricamente, se producen los grandes episodios de lluvias torrenciales, ligados a veces (no siempre) a danas.

La intensidad acumulada de las olas de calor marinas en el Mediterráneo no para de crecer. Crédito: © CEAM
La intensidad acumulada de las olas de calor marinas en el Mediterráneo no para de crecer. Crédito: © CEAM

El análisis de la SST del Mediterráneo durante las últimas épocas constata un hecho que es conocido y es que el mare nostrum se está calentando. Paralelamente a esto, se ha podido constatar también que está aumentando la frecuencia, intensidad y extensión geográfica de las olas de calor marinas en la citada cuenca. Se produce además un acoplamiento entre las olas de calor atmosféricas y marinas, lo que da como resultado un reforzamiento de estas últimas.

En este nuevo marco climático, que ya es una realidad, se dan condiciones mucho más favorables para que cuando haya situaciones de marcada inestabilidad atmosférica, las tormentas que puedan llegar a desarrollarse sean potencialmente peligrosas.

Tenemos un ejemplo muy reciente ‒de las últimas horas‒, como es la formación de un colosal sistema tormentoso (probablemente un complejo convectivo de mesoscala [CCM]) al este de Baleares y al oeste de Córcega y Cerdeña. Difícilmente hubiera crecido una estructura de estas dimensiones sobre unas aguas templadas o frías.

El riesgo de situaciones tormentosas potencialmente peligrosas a lo largo del presente otoño es más alto que otros años por las circunstancias apuntadas. Queda por ver cómo se comporta la atmósfera en nuestro ámbito geográfico y si el evento tan extraordinario de El Niño que está en marcha puede llegar a modular de manera significativa la dinámica atmosférica en el Atlántico Norte y en el ámbito mediterráneo.