¿El cambio climático perjudicará al turismo en España?

Los efectos del cambio climático son más que conocidos en España. Siendo un país que vive tanto del turismo... ¿cómo se verá afectado en un futuro por el cambio climático?

Marc Redondo Marc Redondo 10 Jun 2019 - 07:40 UTC
Foto turistas
El cambio climático en España repercutirá en el turismo

España es uno de los países en los que el clima es más agradable durante todo el año. Millones de turistas nos visitan, tanto en invierno como en verano, para disfrutar de nuestra gastronomía y cultura, junto a una meteorología muy benévola. Y los mismos españoles, a la que podemos, no dudamos en visitar esos rincones de nuestro país que aún no conocemos.

El pasado 2018 el turismo dejó en España casi 90.000 millones de euros con la llegada de 82,6 millones de turistas. Son unas cifras astronómicas. Teniendo en cuenta que algunos escenarios muestran que en 2050 las temperaturas en nuestro país podrían aumentar hasta casi 3 grados y el nivel del mar subir hasta 25 centímetros, de alguna manera u otra el turismo se verá afectado. La pregunta es... ¿en positivo o en negativo?

El turismo de playa

El aumento de temperaturas hará que el turismo de costa, antiguamente concentrado solo en verano y básicamente en el sur y el Mediterráneo, pase a ampliarse también a la zona cantábrica y atlántica. Menor pluviometría y temperaturas más agradables harán que las playas del norte aumenten en visitantes. A la vez, la costa mediterránea podría tener buenas condiciones para el baño durante todo el año, cuando ahora se limita a solo los meses de más calor.

Respecto al aumento del nivel del mar, se espera la pérdida de kilómetros de playa en esas zonas más llanas. Es algo que deberá tenerse en cuenta.

Así que, en general, podríamos decir que el turismo de playa se vería beneficiado por un aumento de las temperaturas, aunque pendientes del nivel de las aguas, que podría hacer desaparecer zonas de litoral tal y como las conocemos ahora.

El turismo de interior

Si todo sigue así, el turismo de interior podría resentirse más que el de costa. Los veranos serán muy duros en la zona centro y sur, llegando a superar los 40 grados de forma más habitual que hasta ahora. No son unas condiciones óptimas para el turismo, tanto nacional como internacional, que buscará irse más al norte para tener un temperatura más soportable. Los inviernos, en cambio, no serán tan duros en el interior, pero el turismo se concentra básicamente en época estival.

Las estaciones de esquí evidentemente se verán perjudicadas. Cada década que pase la nieve se encontrará en cotas cada vez más altas. Nuestros ojos no verán las montañas sin nieve, pero el sector tendrá que adaptarse para no salir perjudicado por el incremento de las temperaturas.

La competencia europea

La mayoría de turistas extranjeros que visitan España provienen del centro del continente europeo. Y lo hacen en busca de un mejor clima. Incluso muchos vienen a jubilarse a nuestra tierra, lugar con muchas horas de sol y buenas temperaturas casi todo el año. Sin olvidar que todo es más barato.

En Europa, el cambio climático también provocará cambios en el turismo. Estos últimos años hemos podido ver en las noticias cómo británicos y alemanes preferían quedarse en sus países en verano ya que cada vez son más cálidos y soleados.

No hay que olvidar, además, el auge turístico que viven otros países mediterráneos, como los que componían la antigua Yugoslavia. Croacia, sin ir más lejos, está de moda. Esto supone una competencia muy alta.

Conclusión

El cambio climático en España va a provocar un alargamiento de la temporada turística a prácticamente todo al año, especialmente en la costa, cuando hace algunas décadas se reducía solo al verano. Ahora bien, algunas zonas en julio y agosto podrían ver reducidas sus visitas debido al exceso de calor.

No podemos decir, entonces, que el cambio climático vaya a perjudicar el turismo en nuestro país, sino que se va a redistribuir, adaptándose a las nuevas condiciones climáticas.

Otras condiciones no relacionadas con la meteorología, como la llegada de una crisis económica, algún hecho que baje la reputación de nuestro país como un gran desastre, caso del terrorismo, o incluso la mayor oferta turística de países vecinos, podrían tener más peso que la variación del clima que se espera para las próximas décadas en España.

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