El concepto meteorológico de “temporal”

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¿Quién no ha oído hablar de temporal de lluvia y viento, temporal de los oestes, temporal mediterráneo en las zonas marítimas y costeras, o incluso temporal en el Estrecho, entre otros?

El concepto de temporal se ha empleado y se está empleando en situaciones diversas y a veces sin mucho sentido.  Vamos a tratar de aclarar algunos conceptos.

La RAE define al temporal (meteorológico)  bien como “tiempo de lluvia persistente” o como “tempestad” que viene a ser, según la RAE, “tormenta grande, especialmente marina, con vientos de extraordinaria fuerza”, donde en principio, el concepto de tormenta hay que asumirlo  o asociarlo a borrasca de dimensiones amplias.

Otros conceptos de temporal están recogidos en el “Vocabulario de términos meteorológicos y ciencias afines” de Alfonso Ascaso Liria y Manuel Casals Marcén (INM, 1986). Vamos a analizarlos, según dicho libro.

Temporal:

- Viento cuya velocidad está comprendido entre 44 y 50  nudos (fuerza 10 en la escala de Beaufort)

- Lo mismo que tempestad

- Tiempo de lluvia persistente

Temporal de nieve:

- Perturbación meteorológica que da lugar a una fuerte caida de nieve

- Tempestad de nieve levantada por el viento (ventisca alta)

Temporal duro:

- Viento cuya velocidad está comprendida entre 51 y 57 nudos (fuerza 11 en la escala de Beaufort)

Temporal huracanado:

- En la escala de Beaufort, un viento cuya velocidad es igual o superior a los 64 nudos.

 

Además de estos conceptos generalistas están los asociados a zonas determinadas del mundo, por ejemplo en los EE.UU. y Canadá están los temporales del Nordeste asociados a borrascas frías que llevan viento y nieve al este de Norteamérica. Los temporales del “cuclillo” en Inglaterra, que se dan por fuertes vientos a finales de abril o principios de mayo, etc.

Podríamos seguir, pero hay un elemento meteorológico que parece destacar del resto: en los temporales siempre está el viento presente en capas bajas y de forma destacada por su intensidad y persistencia. Si además, el temporal va, y debe ir,  acompañado de lluvia, nieve, olas, o …, entonces tendremos un temporal de lluvia, de nieve, marítimo, o …. Por ejemplo, no se habla de temporal de cierzo en el valle del Ebro, aunque vaya acompañado de aire más fresco y la sensación térmica baje.

El viento generalizado y persistente es el fundamento y base del temporal. Si éste transporta o realza otro meteoro es secundario pero importante, y calificaría al temporal. Los temporales los pueden generar borrascas, ciclones,  flujos en capas bajas persistentes e intensos (del esto, oeste, …), efectos orográficos de cierta entidad, etc.,  y afectar a zonas cercanas o lejanas del sistema “madre”. Un temporal no tiene porque estar acompañado de estructuras intensas de niveles medios-altos, pero si es verdad que estás últimas pueden realzar al temporal.  Hay temporales marítimos regionales en la zona del Estrecho de poniente o de levante, o temporal de viento del NE en Canarias, etc.: en ellos además del viento se tiene un oleaje significativo en determinadas situaciones.

No son temporales los efectos muy locales del viento: descendencias de laderas, frentes de racha, otros vientos de origen convectivo, etc.

3 pensamientos en “El concepto meteorológico de “temporal”

  1. Óscar

    Si el elemento imprescindible para que haya temporal es el viento, me chirriaría no catalogar como temporal (de lluvia en el siguiente ejemplo) a una situación persistente de ábregos, con incesantes pasos frontales que a menudo acaban por anegar a buena parte de la vertiente atlántica, aunque las isobaras aparezcan no muy juntas y el viento sea poco destacable.
    También me parecería poco acertado no catalogar como temporal (de nieve) a un episodio que, sin apenas viento, dejase incomunicadas a las principales ciudades del interior por la nieve.
    Sobre que no se habla de temporal de cierzo en el Ebro… según, porque muchos de los cierzos intensos van asociados a ciclogénesis importantes en el Mediterráneo occidental, con el consiguiente temporal.

  2. Rafael Requena

    De aquí viene la imprecisión de traducir el término en inglés “storm” como tormenta, cuando en realidad su significado correcto es “tempestad” o “temporal”. Por eso cuando traducimos “Tropical storm” como “Tormenta tropical” no es lo más preciso, ya que “Tormenta” en inglés tiene que ser una “storm” que lleve aparejado aparato eléctrico y truenos, es decir, “Thunderstorm”.
    Saludos
    Rafael Requena

  3. Vigilante

    Hay graves errores en los umbrales . Según la escala vigente, se designa:

    Temporal: Vientos con fuerza 8 a 9, es decir, promedios entre 34 y 47 nudos
    Temporal duro: Vientos de fuerza 10 a 11, con velocidades medias entre 48 y 63 nudos.
    Huracán: Vientos mantenidos iguales o superiores a 64 kt (éste sí está indicado correctamente)

    Corregidlo a la mayor brevedad

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