Datos del sensor altimétrico del ERS muestran el crecimiento de la capa de hielo en el interior de Groenlandia
ESA Esta animación de los resultados sobre Groenlandia muestra que los límites (línea gruesa) de la capa de hielo y del hielo principal se dividen (líneas finas). Los colores indican razón del cambio...

Créditos: O. M. Johannessen, K. S. Khvorostovsky, M. W. Miles and L. P. Bobylev (2005). Recent ice sheet growth in the interior of Greenland. Science (En prensa).
Los investigadores han utilizado durante más de una década los datos del altímetro radar de los satélites de ERS de la ESA para producir el cuadro más detallado con todos los cambios del grosor en la capa del hielo de Groenlandia.
Un equipo noruego utilizó los datos del ERS para medir los cambios de elevación en la capa de hielo de Groenlandia desde 1992 hasta el 2003, encontrando un crecimiento reciente en las secciones interiores, estimadas aproximadamente de seis centímetros por año durante el período del estudio. La investigación será publicada por Science Magazine en noviembre de 2005.
Los altímetros de radar del ERS funcionan enviando 1800 pulsos separados de radar hacia la tierra por el segundo y sus ecos son recibidos a 800 kilómetros de altura en la plataforma de estos satélites. La ESA ha tenido por lo menos un altímetro radar en órbita polar desde julio de 1991, cuando ERS-1 fue lanzado. La nave espacial ERS-2 se le unió en abril de 1995, entonces el satélite de Envisat con diez instrumentos a bordo se puso en marcha en el 2002 para la toma de datos.
La isla más grande cubierta por una capa de hielo es Groenlandia. Tiene un área de 1 833 900 kilómetros cuadrados y un grosor medio de 2.3 kilómetros. Es la segunda concentración más grande de agua dulce congelada en la tierra y si se derritiera, el nivel del mar totalmente global aumentaría en hasta siete metros. Por otra parte, más afluencia de agua dulce en el Atlántico Norte podría aumentar si se derrite parte de esta placa y también podría debilitar la corriente de Golfo, afectando potencialmente y seriamente el clima del norte de Europa y del mundo en general.
Se sabe poco sobre los cambios que ocurren en el área interior elevada y extensa de la placa de hielo de esta isla-continente. Un equipo internacional de científicos de varios países se centra en la investigación del clima de la zona y en la toma de datos basados principalmente desde satélites.
Combinando diez millones de puntos de referencias del ERS-1 y del ERS-2, el equipo determinó los patrones espaciales de las variaciones y de los cambios superficiales de la elevación en un período de 11 años. El resultado es una imagen donde se muestra un aumento neto de 6.4 centímetros por año en el área interior sobre los 1500 metros de elevación. Debajo de esa altitud, la razón de cambio de elevación está en menos de 2.0 centímetros por año, encajando con los datos que apuntan a un adelgazamiento del hielo en los márgenes del escudo helado. La tendencia debajo de 1500 metros sin embargo no incluye las áreas marginales de fuertes escarpados e inclinaciones donde son inutilizables los datos actuales del altímetro.
El aumento espacial promedio es de 5.4 centímetros por año sobre el área del estudio, cuando está corregida dicha razón por el levantamiento del hielo de la roca de fondo que está debajo de la capa de hielo. Estos resultados son notables porque están en contraste a los resultados científicos anteriores del balance en el hielo en las zonas de alta elevación de Groenlandia.
El equipo, conducido por profesor Ola M. Johannessen de NERSC, atribuye a este crecimiento interior de la capa del hielo de Groenlandia a las nevadas crecientes ligadas a la variabilidad en la circulación atmosférica regional conocida como la Oscilación de Atlántico Norte (o en inglés con las siglas NAO, North Atlantic Oscillation). Ya por los años 20 se sabía que la NAO actúa de una manera similar al fenómeno del El Niño en el Pacífico, contribuyendo a las fluctuaciones del clima a través del Atlántico Norte y de Europa.
Comparando sus datos a un índice de la NAO, los investigadores establecieron una relación directa entre el cambio de la elevación de la capa del hielo de Groenlandia y las fases positivas y negativas fuertes de los NAO durante invierno, que controlan en gran parte los patrones de temperatura y de precipitación en Groenlandia.
El profesor Johannessen comentó que: "esta fuerte correlación negativa entre los cambios de la elevación del invierno y el índice de NAO, sugiere que el papel de la estación invernal y de la NAO en los cambios de elevación - un comodín en los panoramas del balance de masa del hielo de Groenlandia bajo el calentamiento global.
Advirtió que el crecimiento reciente encontrado por el análisis de los datos radar no refleja necesariamente una tendencia a largo plazo o de futuro. Con variabilidad natural en el ciclo del clima en latitudes altas que incluye la NAO que es muy grande, incluso con unos datos de sólo 11 años que sigue siendo una corta serie de información.
"Hay claramente una necesidad de tomar y supervisar nuevos datos altimétricos basados en satélites y de otras observaciones, junto con modelos numéricos para calcular el balance de la masa de hielo de Groenlandia," agregó Johannessen.
Estudios con modelos numéricos sobre el balance de masa helada de Groenlandia bajo el calentamiento global han demostrado que la temperatura aumentará hasta 3ºC, y conducirá a cambios positivos del equilibrio total en las altas elevaciones - debido a la acumulación de la nieve - y negativos en las elevaciones bajas - debido al derretimiento de la nieve que excede a su acumulación.
Tales modelos están de acuerdo con los nuevos resultados observados. No obstante después de que el umbral se alcance, potencialmente en el plazo de unos cientos de años próximos, las pérdidas por la fusión excederían a la acumulación del aumento en las nevadas, entonces la fusión de la capa de hielo de Groenlandia comenzará.
Un artículo publicado en la revista Science en junio de este año detalló los resultados de un análisis similar de la capa de hielo antártica que se basó en los datos del altímetro de radar del ERS, realizados por un equipo conducido por profesor Curt Davis de la universidad de Missouri-Colombia. Los resultados mostraron el espesamiento en la Antártida este del orden de 1.8 centímetros por año, pero un adelgazamiento sustancial en una parte de la Antártida oeste. Los datos no podían usarse para gran parte de la península antártica debido a las limitaciones inherentes en el funcionamiento actual del altímetro del radar.
La misión con el satélite CryoSat de la ESA, perdido durante su lanzamiento el 8 de octubre de 2005, llevaba a bordo el primer altímetro radar del mundo construido para medir la capa de hielo tanto sobre el hielo de tierra como en hielo del mar. En este contexto, el CryoSat habría sido capaz de tomar datos sobre los márgenes del hielo escarpado. Los esfuerzos están actualmente en curso y puestos en el CryoSat-2 para la toma de datos allí donde el ERS no pudo llegar.
Texto tomado y resumido de:
http://www.esa.int/esaEO/SEMILF638FE_planet_0.html