Cada año, entre finales de octubre y principios de noviembre la Tierra cruza un río de polvo espacial asociado al cometa 2P/Encke. Entonces, diminutos granos golpean nuestra atmósfera a 104.000 kilómetros por hora. A esa velocidad, incluso la más minúscula mota de polvo provoca un intenso rayo de luz, un meteorito, cuando se desintegra. Puesto que estos meteoritos parecieran salir de un punto en la constelación de Tauro, estos meteoros se llaman Táuridas