En un estudio realizado por investigadores de la UPM y de la Universidad de Wageningen (WUR, Holanda) se ha conseguido reducir las emisiones de óxido nitroso (N2O) hasta un 44% gracias a la elección correcta de las plantas que se sembraron. Estos resultados pueden ser el punto de partida para el desarrollo de nuevas estrategias de mitigación de gases de efecto invernadero.