La pesca en las costas de Galicia y Cantábrico

Autor: Antonio Naya Cristóbal (In Memoriam)Nota de la RAM. D. Antonio Naya murió el 2 de febrero de 2008. Fue Meteorólogo del INM, desempañando puestos de relevancia especialmente en los referentes a la Meteorología Marítima. Escribió diverso libros de diferentes niveles, des los muy técnicos hasta los básicos de divulgación meteorológica. A mediados de los 80 daba la información del tiempo en RNE.  Con este breve documento le rendimos un merecido homenaje. Descase en paz, Don Antonio Naya. Fueron famosos sus trabajos sobre los “frentes pesqueros”. He aquí una muestra de su buen hacer divulgador.

La experiencia ha indicado que las grandes poblaciones de especies marinas se concentran a lo largo de unas franjas marítimas donde la diferencia de temperatura del agua marina superficial en senti¬do horizontal es relativamente grande, ordinaria¬mente del orden de 1 a 2 grados Celsius por cada 100 kilómetros. A estas franjas se las llama frentes pesqueros, localizándose por medio de mapas de temperatura del agua marina superficial en un día o de cinco días consecutivos. Fundamentalmente exis¬ten dos clases de frentes pesqueros: los relacionados con la circulación general de la atmósfera, especial¬mente con los máximos de viento observados en las topografías de 300 milibares (unos 9.000 metros de altura) y los frentes pesqueros locales que ordina¬riamente se encuentran cerca de los continentes, islas, penínsulas, etc.

Los frentes pesqueros relacionados con la circu¬lación general de la atmósfera son responsables de las emigraciones de muchas especies marinas, como la sardina, caballa, bonito, albacora, etc. Cuando un frente de esta clase se aproxima a un frente local, en éste se nota un aumento de especies marinas emi¬grantes de mayor tamaño. La pesca en las costas de la península Ibérica se debe fundamentalmente a los frentes locales, cuya población de especies marinas aumenta al aproximarse un frente pesquero móvil.

Relación entre los puntos de rocío y las temperaturas del agua marina

Al comparar los mapas medios de los puntos de rocío y de las temperaturas del agua marina superficial se observa que ambas isotermas corren casi paralelas, indicando que existe una relación entre el punto de rocío del aire y la temperatura del agua marina superficial.

Hay que tener presente que la temperatura del agua se mide a unos dos metros de profundidad y que ordinariamente difiere en unas décimas de la temperatura de la «piel» del océano. Esta teóricamente coincide con la temperatura del aire en contacto y, por estar el vapor de agua saturado, mide el punto de rocío del aire junto a la superficie del mar.

El punto de rocío del aire que facilitan los barcos mercantes teóricamente está medido a unos 13 metros sobre el nivel del agua y, por tanto, difiere en unos pocos grados de la temperatura de la «piel» del océano.

Si conociéramos cómo varía verticalmente el punto de rocío del aire cerca de la superficie marina nos sería posible conocer con gran aproximación la temperatura en la piel del océano.

Si ts es la temperatura media mensual del agua marina y td la temperatura del punto de rocío del aire a 13 metros de altura en el mar Mediterráneo, con gran aproximación se verifica para cualquier mes del año que:

ts= 0,67 td+9,5

Cuando hay que trazar isotermas del agua mari¬na superficial de una hora determinada, lo mejor es elaborar un gráfico como el de la figura 106, empleando los pares de valores de la temperatura del agua marina superficial y del punto de rocío del aire facilitados por los barcos mercantes (en una misma zona como la del golfo de Vizcaya o el Mediterráneo) durante los cinco días anteriores. Se traza la recta de mejor adaptación, lo que permite determinar con aproximación la temperatura del agua superficial en aquellos lugares donde se conoce el punto de rocío. .del aire como, por ejemplo, en las costas. Al emplear los puntos de rocío de las costas es importante observar si son significativos. Por ejemplo, son significativos los puntos de rocío si el aire llega del mar. Se utilizarán con cierta reserva si el aire llega a la costa desde el interior del continente, o bien si el viento está en calma.

En general se observa que el aire de menos punto de rocío se encuentra sobre aquellas zonas donde el agua está más fría.

La utilización de gráficos como el de la figura 106 tiene la ventaja de descubrimos los datos de temperatura del agua y del punto de rocío del aire que están equivocados. En todo caso, debe tenerse presente que las isotermas del agua marina superficial y las del punto de rocío del aire corren casi paralelas.

Con frecuencia se producen cambios de masa de aire, lo que se reconoce por aumentar o disminuir notablemente los puntos de rocío del aire de la zona cuyas isotermas del agua marina superficial se está analizando. En este caso habrá que conformarse con elaborar un grafico empleando sólo los datos de los barcos del mismo día.

 Fig. 109. Mapa medio de isobaras de superficie del mes de julio de 1983. Aunque los vientos de superficie (según el mapa de la figura) son de componente Norte, a escasa altura dominaron vientos secos del SE que favorecían la evaporación de agua marina superficial próxima a Galicia. Este enfriamiento, originó ascendencias de agua marina del fondo con un aumento de la población de plancton y de especies marinas.

Sin embargo, Monteventoso dominan los vientos del SE indicando que a escasa altura se produce un giro brusco del viento hasta que a 500 milibares (unos 5.500 metros de altitud) los vientos son marcadamente del SW.

Indudablemente, los vientos a escasa altura son del SE, los cuales arrastran aire seco hacia la costa de Galicia, a la vez que se produce un movimiento vertical descendente responsable de la sequedad del aire.

Puesto que los mínimos de puntos de rocío van asociados con agua marina fría, el mínimo de La Coruña pone en evidencia la presencia de agua marina superficial relativamente fría, es decir, de una bolsa de agua fría asociada a un movimiento vertical ascendente del agua del fondo marino. Este afloramiento de agua fría siempre va acompañado con abundancia de plancton y, por, tanto, de especies marinas en las inmediaciones de la superficie del mar.

La distribución de vientos en la vertical de Galicia favoreció una fuerte evaporación porque en los niveles próximos a la superficie marina había un aire cuyos puntos de rocío oscilaban entre 13ºC y 16ºC, mientras que a escasa altura había un aire extremadamente seco procedente del interior de la península Ibérica.

Con situaciones meteorológicas de este tipo (figura 109), los vientos dominantes en cabo Finisterre son del norte, mientras que en Vigo y Pontevedra dominaron los vientos del SW, los cuales, como puede verse en la figura 108, producían una ligera invasión de aire húmedo en las rías bajas.

En resumen, el máximo de capturas de sardinas en Sada, rías altas, con vientos de componente norte en La Coruña, está asociado con aire seco a escasa altura, produciendo una fuerte evaporación en las costas gallegas y, por tanto, un enfriamiento del agua marina superficial. Esto último trae consigo un afloramiento de agua del fondo oceánico que aumenta la población de especies marinas en las inmediaciones de la superficie.

Análoga explicación tiene el máximo de capturas de Camariñas, rías bajas, pues el mapa de la figura 109 pone en evidencia la presencia de viento norte en cabo Finisterre y Camariñas, aunque un poco más al sur, en Pontevedra y Vigo, dominaron los vientos del SW, los cuales produjeron, como puede verse en la figura 108, una ligera penetración de aire húmedo en las rías bajas.

El máximo de capturas de sardinas en Sada con vientos de componente sur queda explicado con las figuras 110 y 111.  La primera es un mapa medio de puntos de rocío del aire, y la segunda el mapa medio de superficie, ambos del mes de noviembre de 1983.

Puede observarse en la figura 111 que la depresión B de 1.008 milibares está al norte de las islas Azores. Debido a la orografía de la península Ibérica, no se instalan vientos del SW sino del SE, que arrastran aire seco del interior peninsular hacia Galicia, originando una evaporación y, por tanto, un enfriamiento del agua marina superficial con el consiguiente afloramiento de agua del fondo.

 Fig. 110. Mapa medio de puntos de rocío del aire del mes de noviembre de 1983. La flecha de la figura indica la dirección dominante del viento. Según la figura, la costa de Galicia estuvo sujeta a frecuentes invasiones de aire seco que debieron enfriar el agua marina superficial con el consiguiente afloramiento. En Sada se capturaron 1670 toneladas de sardinas y en Camariñas 314 toneladas de la misma especie.
Fig. 111. Mapa medio de ¡sobaras de superficie del mes de noviembre de 1983. La borrasca B se extiende por la costa occidental de la península Ibérica, favoreciendo la instalación de vientos del Sureste en la costa gallega.

Es muy importante observar que la borrasca B de la figura 109 tiene su centro lejos de la península, por lo que raramente se instalan vientos del SE en las costas de Cantabria, sino del E.

A continuación tenemos el número total de toneladas de sardinas desembarcadas en cuatro puertos pesqueros de Galicia, dos en las rías altas, (Sada y Ortigueira) y otros dos en las rías bajas (Camariñas y Muros), en el período comprendido entre 1980 y 1983, ambos inclusive.

M E S E S  

TONELADAS

 
Enero

3214

Febrero

2173

Marzo

2334

Abril

2097

Mayo

2097

Junio

3371

Julio

5782

Agosto

6232

Septiembre

6892

Octubre

7792

Noviembre

6897

Diciembre

3479

El número total de toneladas fue de 54.070. Dividiendo por 12 resultan 4.506 toneladas.

Este último resultado nos dice que las capturas de sardinas en Galicia son superiores a la media mensual del año en los meses de julio, agosto, septiembre, octubre y noviembre. Esto se debe a que en los meses de julio, agosto y septiembre, por ser frecuente la corriente de chorro subtropical, se originan situacio¬nes meteorológicas como la indicada en la figura 109, dando irrupciones de aire seco en las costas de Galicia. En los meses de octubre y noviembre son frecuentes situaciones como la indicada en la figu¬ra 111, cuando es frecuente la corriente de chorro polar.

El autor de esta obra ha llegado a esta conclusión al hacer una representación gráfica consistente en escribir para cada mes del año la temperatura media (o el espesor en metros geopotenciales) en grados Celsius del paralelo geográfico 40 grados norte, en los meridianos del 30 oeste al 20 grados este.

En la figura 112, hemos representado gráficamente las toneladas de sardinas desembarcadas en los puertos de Sada, Ortigueira, Muros y Camariñas entre 1980 y 1983.

Fig. 112. Total de sardinas mensuales desembarcadas en los puertos de Sada, Ortigueira (ambos en las Rías Altas), Muros y Camariñas (ambos en las Rías Bajas) entre 1980 y 1983, ambos inclusive. El máximo de capturas de sardinas ocurre en octubre, cuando son más frecuentes las borrascas atlánticas que, al aproximarse, originan irrupciones de aire seco desde el interior de la península Ibérica hacia Galicia.

Es interesante observar que entre abril y mayo es frecuente el chorro polar sobre la vertical de Galicia y, sin embargo, la pesca de sardinas es inferior al valor medio mensual del año. Esto se debe a que durante estos meses el viento del SE que llega a Galicia no es lo suficiente seco. Para dar una idea, diremos que los puntos de rocío medios del mes de mayo en La Coruña y Ponferrada (León) son, respectivamente, 6,3ºC y 8,5ºC. Como se ve es más seco el aire que en mayo descansa en La Coruña que el de Ponferrada.

Referencia

Breve texto tomado de:

Meteorología. Manual práctico. Capítulo X. 1987. Editorial Penthalon

Esta entrada se publicó en Reportajes en 03 Mar 2008 por Francisco Martín León

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