La Meteorología en el Cancionero Popular Gallego
Carmen Gozalo de AndrésLicenciada en HistoriaArtículo de febrero de 2003. Recuperado en diciembre de 2010. Sin duda, el cancionero popular gallego recoge las palabras más hermosas y los giros más exp...

Carmen Gozalo de Andrés
Licenciada en Historia
Artículo de febrero de 2023. Recuperado en diciembre de 2010.
Sin duda, el cancionero popular gallego recoge las palabras más hermosas y los giros más expresivos con los que el tiempo atmosférico está presente en el folclore nacional.
Muchas de sus coplas, ungidas de gracia latina y profundidad céltica, son deliciosas muestras de una lírica tradicional única y entrañable. Los contrastes entre el contenido del texto de cada canción y la expresión del mismo, resultan a veces paradójicos, sólo justificados por el hecho de ser una mujer, dulce y enamorada, quien suela manifestar sus sentimientos, dudas o temores, empleando un léxico meteorológico directo y afectivo, salpicado de diminutivos tan inusuales y sorprendentes en el vocabulario meteorológico como nordestiño, vendavaliño, airiños...
Al donaire de las cancioncillas y a la hondura del pensamiento que dejan traslucir las pequeñas estrofas que componen este Cancionero, es preciso añadir la armonía y musicalidad que les aporta la lengua gallega y que, sin duda, potencian su encanto.
A continuación, se presentan doce coplas acompañadas de imágenes de distintos lugares emblemáticos de Galicia, relacionadas en mayor o menor medida, con cada una de las canciones. Las imágenes costeras son anteriores al desastre ecológico producido por el naufragio del petrolero Prestige, cuyos vertidos de chapapote han degradado la mayoría de sus playas y rocas.
Vendavaliño, amoroso,
nordestiño, ponte quedo.
Deixa pasar meu amor
dos baixos de Corrubedo.

El cambiante y variado ambiente meteorológico, en el que el pueblo gallego vive inmerso, es el que sirve de soporte a la voz genuina del hombre y al carácter de la raza, ayudándole a definirse en la forma más bella en que puede hacerlo: cantando. Y son el viento y la lluvia, en su forma más poética de orballo ( llovizna, rocío) los meteoros más ostensibles en un gran número de coplas, cuya estructura recuerda en su ritmo paralelístico a las viejas cantigas. (Cómo chove menudiño/ cómo menudiño chove /cómo chove menudiño/ pol-a banda de Lestrove ) :
Vente, ventiño do Norte,
vente, ventiño mareiro.
Vente, ventiño do Norte,
serás o meu compañeiro.
Rara es la composición poética que se limita a cantar, sin un contenido tácito, las peculiaridades psicológicas del pueblo, y las condiciona en gran manera por el propio clima. Unas veces se pondrá de manifiesto el carácter cauto y previsor del campesino, utilizando comparaciones meteorológicas:
Tamén a folla d’o milloa
mostra ter picardía:
garda o orballo d’a noite
para beber pol-o día.

En otras canciones serán el sentido común y el del ahorro los que imperen :
A un tempo non pode ser
o ter e mais o gastar,
nin que luza o sol na eira
e que chova no nabal.

con hórreo ( Monumento Nacional ) s. XVIII
O se pondrán de manifiesto la fidelidad y firmeza de sentimientos, tan esenciales y omnipresentes como la lluvia misma:
Si chove, deixa chover.
Si orballa, deixa orballar.
Que por mais que chova e chova,
de ti non m’hei d’apartar.

O tendrán el contrapunto de la suspicacia y desconfianza femeninas, favorecidas metafóricamente por el buen tiempo:
As estrelas andan altas,
a noite moi crara está,
o galán que me pretende
non sei si m'engañará.
O el sentido del humor, la sensualidad y perseverancia masculinas:
Debaixo da oliveira
non chove nin hai orballo,
meniña, si has de ser miña,
non me deias mais traballo.

O la firmeza e invariabilidad de la piedra, opuesta a las veleidades del viento:
Teu amor é como o vento,
que vai de aquí para alá.
O meu querer é una pedra,
que en onde a poñen, está.

O la profunda religiosidad –casi superstición- repartida entre una infinidad de santos milagreiros, vírgenes y santuarios erigidos en los parajes más bellos :
Nosa Virxe da Lanzada
¡ qué altiña que se foi pór !
dalle o aire, dálle o vento,
dálle o mar por arredor.

Ermita del románico tardío (s.XII-XIII)
Indo polo mar abaixo,
o vento rachoume a vela.
Miña Virxe da Lanzada,
dáme o pano para ela.

O la familiaridad y afecto con que piden ayuda a sus vírgenes y santos protectores de infortunios:
San Xaquinciño da Illa,
danos ventiño na popa.
Qu’ imos de chegar o porto
e temos a vela rota.

En fin, a la quintaesencia del hombre gallego, su profundidad de pensamiento y la parquedad conceptista de su expresión, tan repetidas en refranes y decires y cantadas en coplas como ésta :
Pensa moito e fala pouco,
que o moito falar é vicio
e o dar palabras a o vento
é semear no camiño.
Cuando en los cancioneros populares regionales españoles se buscan connotaciones entre los cantares, el tiempo y clima de la propia tierra, se encuentran fácilmente; pero el tiempo atmosférico en el Cancioneiro popular galego, trasciende al folclore, es pensamiento vivo, poesía hecha música ...
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VOCABULARIO GALLEGO-CASTELLANO
El vocabulario que sigue recoge las voces de las coplas anteriores que presentan diferencias respecto al castellano

NOTA BIBLIOGRÁFICA
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Once de las canciones comentadas anteriormente se han seleccionado en el CANCIONEIRO POPULAR GALEGO del poeta Ramón Cabanillas (1876-1959), obra publicada en 1951, de la que se han hecho numerosas ediciones después de volver el escritor del exilio. Este cancionero es una recopilación de coplas y cantares gallegos, formada por 888 composiciones de temática muy diversa. También es fruto de una elección estética muy rigurosa efectuada por Cabanillas en los más antiguos y famosos cancioneiros y cantigas.
La copla dedicada a “San Xaquinciño da Illa” (núm. XI) aparece inscrita en la fachada de la pequeña iglesia de la Isla de Ons. La autora de este reportaje manifiesta nunca haber leído nada tan curioso y entrañable en la fachada de un templo, que guardó en su memoria y ahora transcribe por la belleza e ingenuidad de la copla, aún a riesgo de cometer algún pequeño error en la transcripción.
Más información sobre Ramón Cabanillas y las imágenes que ilustran este artículo, en las páginas Web, de donde se han tomado:
- WWW.galiciaonline.es/ricardogarcia
- WWW.costameiga.com
- WWW.ciberspain.com
- WWW.guiamiguelin.com
- WWW.lavozdegalicia.es
- WWW.agalicia.com.
- WWW.tematiko.com
- WWW.riasbaixas.net/contos/cabanillas
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VERSIÓN de las CANCIONES al CASTELLANO
Vendavalito, amoroso,
nordestito, quédate quieto.
Deja pasar a mi amor
de los rompientes de Corrubedo.
Ven, vientecito del Norte,
ven, vientecito del mar
Ven, vientecito del Norte
serás mi compañero.
También la hoja del maíz
muestra tener picardía
guarda el rocío de la noche
para beber por el día.
A un tiempo no puede ser
tener y además gastar,
ni que luzca el sol en la era
y que llueva en el nabar.
Si llueve, deja llover
si orballa, deja orballar
que por más que llueva y llueva
de ti no me he de apartar
Las estrellas andan altas,
la noche muy clara está,
el galán que me pretende
no sé si me engañará
Debajo del olivo
no llueve ni hay rocío,
niña, si has de ser mía,
no me des más trabajo
Tu amor es como el viento,
que va de aquí para allá.
Mi querer es una piedra
que donde la ponen está
Nuestra Virgen de La Lanzada
¡ qué altita que se fue a poner!
le da el aire, le da el viento,
le da el mar alrededor
Yendo por el mar abajo,
el viento me rasgó la vela.
Virgen mía de La Lanzada,
dame tela para ella
San Joaquincito de la Isla,
danos vientecito en la popa,
que hemos de llegar al puerto
y tenemos la vela rota
Piensa mucho y habla poco,
que el mucho hablar es vicio
y el dar palabras al viento
es sembrar en el camino
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