Las precipitaciones durante el año hidrometeorológico 2012-2013 estuvieron por debajo de la media en Izaña

El año hidrometeorológico o año agrícola comienza el 1 de septiembre de un año y termina el 31 de agosto del año siguiente. En el Observatorio de Izaña (situado en la isla de Tenerife, a 2.364 metros de altitud, rodeado por el Parque Nacional del Teide) se recogió durante el año hidrometeorológico 2012-2013 una precipitación total de 332,4 mm (litros por metro cuadrado), lo que le confirió un carácter seco en comparación con el período de referencia 1971-2000, cuyo valor promedio es de 433 litros por metro cuadrado.

Al desglosar la precipitación por estaciones se comprueba que el otoño del año pasado (septiembre, octubre y noviembre del 2012) fue muy lluvioso a causa de la llegada de numerosos temporales atlánticos: se registró prácticamente el doble de la precipitación que en promedio cae en esa estación. Sin embargo, posteriormente predominaron las condiciones anticiclónicas y tanto el invierno como la primavera fueron estaciones más secas de lo habitual, especialmente el período invernal: la cuantía de las precipitaciones en los meses de diciembre, enero y febrero no alcanzó ni la tercera parte del valor promedio. Además, las nevadas fueron escasas en el entorno de Izaña. En primavera se recogió algo más de la mitad del promedio para esa estación y en verano hubo más precipitación de la habitual: prácticamente el doble del promedio, aunque se trata de valores de precipitación muy bajos (6 litros por metro cuadrado frente a un promedio de poco más de 3, recogidos en la madrugada del 21 de agosto: durante el resto del verano no se registraron precipitaciones).

En azul, valores de precipitación recogida por estaciones en el año hidrometeorológico 2012-2013. En rojo, valores promedio para el período de referencia 1971-2000.

Por otro lado, desde el año 2009 se mide en Izaña de manera experimental la precipitación debida a la niebla, también conocida como “precipitación oculta” u “horizontal” (para más información leer la noticia del año 2010 haciendo clic  aquí). Para ello se cuenta con un pluviómetro Hellmann modificado, al que se le ha añadido una malla que intenta imitar la captación de las gotitas de niebla por parte de la vegetación. Los valores este instrumento son comparados con los obtenidos con un pluviómetro convencional situado a dos metros de distancia. En el año hidrometeorológico 2012-2013 se recogieron en el pluviómetro de niebla 2.333 litros por metro cuadrado, mientras que en el convencional se recogieron  361 litros por metro cuadrado: es decir, el pluviómetro de niebla recogió una cantidad de agua casi seis veces y media superior.

Se observa cierta diferencia en la cantidad de precipitación registrada entre el pluviómetro oficial, de tipo automático (332 mm), y el convencional utilizado junto al pluviómetro de niebla (361 mm). Esto se debe a que cada instrumento emplea un método de medida de la precipitación diferente.

La cuantificación de la cantidad de agua procedente exclusivamente de la niebla es complicada, y es necesaria multiplicarla por un factor menor a 1, porque el pluviómetro modificado para captar las gotitas tiende a sobreestimar la precipitación “normal”, es decir, la procedente de la lluvia o nieve. En cualquier caso queda de manifiesto que el aporte de agua procedente de la niebla es muy elevado.

Imagen de la izquierda: en primer plano, pluviómetro Hellmann con la malla cilíndrica preparada para la captación del agua de la niebla. Al fondo, pluviómetro Hellmann convencional utilizado para comparar la precipitación recogida por ambos pluviómetros. Imagen de la derecha: detalle de la malla, cuya trama está formada por cuadrados de 2 mm de lado. Esta malla pretende imitar la captación de las gotitas de niebla a la manera en que lo hace la vegetación. En la fotografía inferior puede observarse cómo las gotitas han sido capturadas por las acículas de un ejemplar de pino canario.

Valores acumulados de precipitación horizontal y precipitación normal desde el 1 de septiembre del 2012 hasta el 31 de agosto del 2013, junto con la diferencia acumulada entre ambos tipos de precipitación.

En el siguiente gráfico se compara la precipitación recogida por el pluviómetro normal frente al pluviómetro de niebla para los últimos cuatro años hidrometeorológicos. El pluviómetro de niebla recoge entre 4 y 7 veces más precipitación que el pluviómetro normal, salvo en el excepcionalmente seco año hidrometeorológico 2011-2012, cuando la cuantía fue 14 veces superior. Aunque se requiere una serie de medidas bastante más larga para poder sacar conclusiones, estos datos nos dan una idea de la importancia que podría tener la captación del agua de la niebla por parte de la vegetación como aporte hídrico complementario, especialmente en los años de sequía, no solo en las zonas expuestas a los vientos alisios, sino también en áreas situadas por encima de la influencia de dichos vientos frescos y húmedos, como el entorno del Observatorio de Izaña.

Fuente: AEMET- Centro de Investigación Atmosférica de Izaña  http://izana.aemet.es

Esta entrada se publicó en Noticias en 12 Dic 2013 por Francisco Martín León