Nuevas investigaciones de EE.UU. mejorarán los modelos del cambio climático
El Centro de Investigación Climática del programa de medición de la radiación atmosférica (ARM) del Departamento de Recursos Energéticos está recopilando información en dos lugares nuevos: uno en Oliktok, Alaska, y otro en las islas Azores.

ARM es el centro de observaciones terrestres más importante del mundo en el avance de la investigación sobre el cambio climático. El centro está diseñado para estudiar los efectos que tienen las nubes y los aerosoles (partículas diminutas como hollín y polvo) en las condiciones meteorológicas y el clima. Los científicos esperan que la información sirva para reducir las principales incertidumbres de los modelos climáticos, y la instalación lo logra por medio de varios lugares estacionarios y móviles equipados con docenas de instrumentos sofisticados.
Según afirmó el Departamento de Recursos Energéticos el 25 de octubre, los tres centros móviles de ARM pueden desplegarse prácticamente en cualquier lugar del mundo durante recorridos típicos de seis meses a dos años. El centro móvil más reciente se instaló en Oliktok Point, Alaska, y oficialmente comenzó a recopilar información el 1 de octubre durante un despliegue prolongado hasta de cinco años.
Ubicado en el océano Ártico aproximadamente a 322 kilómetros al sudeste de Barrow (Alaska), Oliktok Point parece un lugar insólito o, al menos, inadecuado para estudiar el clima. Barrow es la ciudad más lejana de América del Norte y las temperaturas promedio en octubre oscilan entre un máximo de -5,56 grados centígrados (22 grados Fahrenheit) y un mínimo de -10,56 grados centígrados (13 grados Fahrenheit), y Oliktok Point no es más cálida ni mucho menos, indica el Departamento.
Este aislamiento también significa que los científicos de ARM pueden realizar muchas operaciones y hacer muchas observaciones. Además de recopilar la información proveniente del punto con dos docenas de instrumentos, los operarios de ARM también volarán aeronaves tripuladas y no tripuladas sobre el hielo marino, descenderán sondas de instrumentos y ascenderán globos aerostáticos. Los científicos esperan que este conjunto de observaciones les brinde una mejor idea de por qué el hielo marino ha estado fluctuando de manera bastante drástica durante los últimos años.
Se espera que haya condiciones más templadas en el nuevo centro estacionario de ARM en las Azores, que también comenzó a recopilar información el 1 de octubre. Sin embargo, de acuerdo con el Departamento de Asuntos Energéticos, este lugar también ofrece una combinación de condiciones adecuadas para investigar las incertidumbres en las proyecciones climáticas.
En particular, las Azores se encuentran en una región oceánica desde donde se ven una cantidad importante de nubes bajas estratocúmulos marinos. El Departamento también indicó que estas nubes se encuentran en la capa límite marina, que en cierto sentido es donde el océano se une con el cielo, donde el calor y el agua evaporada que se elevan desde el océano se encuentran con el aire que fluye libremente a través de la atmósfera. Es un lugar donde las cosas cambian y, en consecuencia, donde abundan las incertidumbres.
Una de las grandes incertidumbres es cómo las nubes estratocúmulos marinos responden a los aerosoles y a los cambios en los gases de efecto invernadero atmosféricos, como el dióxido de carbono. Por lo tanto, la información del nuevo lugar de ARM en las Azores ayudará a los científicos a reducir estas incertidumbres y, por lo tanto, mejorará los modelos climáticos mundiales, según afirma el Departamento de Recursos Energéticos.
Estados Unidos ha dado prioridad a la investigación sobre el cambio climático y trabaja e intercambia información con científicos de todo el mundo.
Fuente: http://iipdigital.usembassy.gov/
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