Fenología
¿Qué es la fenología? La fenología trabaja con las fechas de comienzo y de terminación de las diferentes fases del desarrollo de los cultivos registrándolos en orden cronológico y haciendo estas observaciones en muchos lugares durante varios años para obtener datos fiables para su posterior estudio.

Algunos de los cambios estacionales que se observan en la naturaleza son por ejemplo: germinación de semillas, brotación de yemas, plagas, floración, maduración de frutos, cambio de color y caída de las hojas, llegada y partida de aves migratorias, primeros cantos, primeras apariciones de insectos tras el letargo, etc. La fenología, desde el punto de vista agronómico sirve de guía en las diversas actuaciones que se realizan sobre una planta cultivada. Esta ciencia, también debe estudiar los datos cuantitativos correspondidos con el desarrollo del vegetal como el aumento en tamaño, peso, volumen, composición, rendimiento obtenido del mismo, etc.
Debemos resumir que el estudio de la fenología en cualquier vegetal tiene especial interés por su relación con el clima en general, y el microclima en particular, en el que se desarrolla la planta, actuando en este caso como un indicador biológico del mismo. Encontrar directrices para la medición de factores tales como el rendimiento antes de la cosecha, la profundidad del suelo, la humedad del suelo, los días hasta el estrés hídrico, la viabilidad de la semilla, y la identificación de clase de textura del suelo forma parte de la fenología
Ejemplos de estudios fenológicos:
- Olivo: Los estados fenológicos son las diferentes fases del olivo a lo largo de su ciclo anual.
- Trigo: Decidir cuáles son las principales fases que se ajustan mejor a la descripción del cultivo.
- Maíz: Estimación del rendimiento antes de la cosecha.
Vamos a desarrollar éste último ejemplo. Después de la etapa conservativa localizada, quedaría establecida la cantidad final de granos por mazorca. En este momento sería posible estimar el rendimiento definitivo de una mazorca. Al calcular la densidad de la población, se abren tres o cuatro mazorcas de cada punto de muestreo y se cuenta el número de granos por mazorca. Usar la primera, la quinta y la décima planta del surco de medición si esas plantas tienen mazorcas cosechables. Si la planta seleccionada no tiene una mazorca cosechable, avanzar a la próxima planta del surco para efectuar el recuento.
Contar las hileras de granos y el número de granos en una hilera representativa. Es esencial evitar la selección deliberada de plantas con mazorcas grandes, ya que esto introducirá un sesgo en los resultados. No se cuentan los granos de la punta cuya dimensión sea inferior a la mitad del de los granos del centro de la mazorca. Multiplicar el número de hileras por los granos por hilera para obtener los granos por mazorca. Es necesario suponer un peso final del grano, así que ésta es sólo una estimación del rendimiento. Puede suponerse que hay 3,500 granos/kilo, con una humedad del 15% en el caso de muchas variedades mejoradas.
Artículo creado por Roberto Sandero,
Biólogo en Control de plagas Madrid
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