Reglas meteorológicas del “dedo gordo”

O en general “rules of thumb” en inglés

Las reglas del dedo gordo tratan de designar un principio, un método o criterio de amplia aplicación que no es necesariamente preciso ni fiable en toda situación.

Establece una especie de fórmula u observación generalmente aceptada como conocimiento práctico basado en la experiencia, sin embargo no se trata de una proposición científica.

Es un procedimiento de fácil aprendizaje, destinado a recordar o calcular aproximadamente un valor o tomar una decisión. Es cercano al concepto de heurística utilizado en matemática, psicología y ciencias de la computación (particularmente en diseño de algoritmos). En meteorología existen algunas.

Aplicaciones en meteorología

a.- Convección (tormentas): La regla del 12 para la predicción de tormentas

Para el desarrollo de tormentas (mejor desarrollo convectivo) debe haber -12º C o menos en 500 hPa, 12ºC o más en 850 hPa y 1012 hPa o menos de presión en superficie.

Significado y bases científicas: -12ºC en 500 hPa y 12 ºC en 850 está relacionada con un grado simple de la inestabilidad vertical entre dos niveles (recuerde que el índice convectivos TT, Total de Totales, tiene en cuenta estos valores). 1012 hPa está por debajo de la presión normal y se puede deber a la presencia de una baja en altura (mecanismo de disparo) o a efectos de calentamiento térmico. Bajas presiones pueden significar convergencia y ascensos. Todo ello está relacionado con ingredientes de la convección.

La regla o idea de justificar la convección o tormentas con solo un embolsamiento de frío en altura es insostenible y no merece la pena de comentarla aquí. Es una regla burda y simplista a más no poder.

b.- Incendios: La regla del 30 para las condiciones meteorológicas propicias para incendios

Las condiciones meteorológicas que favorecen los incendios forestales se producen cuando hay menos del 30 % de humedad relativa, más de 30 km/h, y más de 30ºC de temperatura en superficie.

Significado y bases científicas: Estas regla tiene en cuenta factores meteorológicos típicos del verano o sistemas que generan entornos secos, calidos y ventosos. Faltan ingredientes para incendios como tipo y estado de vegetación, condiciones del suelo y subsuelo (humedad, etc.).

Esta entrada se publicó en Noticias en 10 Abr 2015 por Francisco Martín León