Los árboles retienen mil años de historia de El Niño

Una nueva y larga historia de 1.100 años del ciclo climático de El Niño-La Niña, que desde siempre domina los patrones estacionales del tiempo, promete mejorar las capacidades de los modelos de ordenador que intentan simular los impactos del calentamiento del planeta

Figura 1. Pinos de Bristlecone de más de 1.000 años del Parque Nacional de la Gran Cuenca (Nevada, EE.UU.), como el de la imagen, contribuyeron al registro de anillos de árboles en El Niño. Fuente: Universidad de Hawai-Manoa, Centro Internacional de Investigación del Pacífico.
Figura 1. Pinos de Bristlecone de más de 1.000 años del Parque Nacional de la Gran Cuenca (Nevada, EE.UU.), como el de la imagen, contribuyeron al registro de anillos de árboles en El Niño.
Fuente: Universidad de Hawai-Manoa, Centro Internacional de Investigación del Pacífico.

Una nueva y larga historia de 1.100 años del ciclo climático de El Niño-La Niña, que desde siempre domina los patrones estacionales del tiempo, promete mejorar las capacidades de los modelos de ordenador que intentan simular los impactos del calentamiento del planeta.

Los especialistas del clima de la Universidad de Hawaii-Manoa usaron información sobre las medidas de los anillos de los árboles en el sudoeste de los Estados Unidos para desarrollar un registro histórico de El Niño limitado anteriormente por los datos de corales coloridos del océano Pacífico, de unos cientos de años de antigüedad.

"Nuestro trabajo reveló que tanto los grandes árboles de las laderas de las montañas del sudoeste de los EE.UU. como los corales coloridos del Pacífico tropical escuchan la música de El Niño," dijo el científico líder Jinbao Li en una declaración publicada por la universidad. El estudio se publica en un número de la revista Nature Climate Change.

La música de El Niño es una sinfonía compleja de movimientos entre el océano ecuatorial y la atmósfera. Los cambios en las aguas superficiales del océano son conducidos a menudo por ráfagas de viento. Mientras que las aguas cálidas se mueven hacia el este, a la costa americana, los cumulonimbos que alimentan muchas tormentas en la Tierra cambian de lugar debido al calor en el Pacífico central.

Esta condición cálida de El Niño trae inviernos más húmedos al sudoeste, y anillos de crecimiento más anchos en los árboles de zonas montañosas. Las aguas frías de La Niña suponen inviernos secos y anillos de árbol más finos.

Mientras que los modelos del clima han conseguido un pronóstico bastante exacto de las idas y venidas de los meses de El Niño y de La Niña -- una fuente de gran ayuda para mejorar la exactitud de las previsiones estacionales -- no ha sucedido lo mismo con el impacto del calentamiento global en estos ciclos.

Estudiando la historia reciente de El Niño, Li y sus colegas encontraron ciertos patrones de variabilidad que reflejan oscilaciones grandes entre las fases cálidas y frescas en el Pacífico tropical que se extienden entre 50 y 90 años. En fases cuando la temperatura tropical media es cálida, El Niño y La Niña son más intensos. El equipo dice que su investigación sostiene "la idea emergente de que es un buen feedback"; entre aguas tropicales más cálidas y ciclos más fuertes de El Niño.

"Esta observación sólo implica que el aumento continuo en el Pacífico tropical del centro-este (de la temperaturas superficiales del mar) en un futuro clima más cálido llevará (El Niño) a una mayor variabilidad y a condiciones climáticas más extremas en todo el globo", escriben los autores. No obstante, la música de El Niño es complicada por la "retroalimentación océano-atmósfera”; y aún queda trabajo por hacer.

Por otro lado, el especialista en anillos de árboles Matthew Therrell de la Universidad de Illinois dijo que "la historia de los últimos 1.100 años; proporciona nuevas y vistas muy valiosas en la sincronización, duración y magnitud de una de las características más importantes y grandes de la circulación en la Tierra."

Figura 2. La amplitud de El Niño relacionada con los anillos de árboles norteamericanos (azul) y de las medidas instrumentales (roja). La curva verde representa la tendencia a largo plazo de la fuerza de El Niño. (Los acontecimientos del El Niño ocurren normalmente en los intervalos de 2 a 7 años.) Los períodos de actividad fuerte de El Niño son indicados por amplitudes mayores que 1.0. Además de la tendencia de aumento generalizado, los ciclos de la actividad fuerte ocurrieron cada 50-90 años. Fuente: Universidad de Hawaii-Manoa, Centro Internacional de Investigación del Pacífico.
Figura 2. La amplitud de El Niño relacionada con los anillos de árboles norteamericanos (azul) y de las medidas instrumentales (roja). La curva verde representa la tendencia a largo plazo de la fuerza de El Niño. (Los acontecimientos del El Niño ocurren normalmente en los intervalos de 2 a 7 años.) Los períodos de actividad fuerte de El Niño son indicados por amplitudes mayores que 1.0. Además de la tendencia de aumento generalizado, los ciclos de la actividad fuerte ocurrieron cada 50-90 años.
Fuente: Universidad de Hawaii-Manoa, Centro Internacional de Investigación del Pacífico.

BLOG: How El Niño Shapes Antarctic Ice

Esta entrada se publicó en Noticias en 13 Sep 2011 por Francisco Martín León