Las precipitaciones en Izaña

 Las precipitaciones durante el año hidrometeorológico 2013-2014 estuvieron ligeramente por encima del promedio en Izaña

En azul, valores de precipitación recogida por estaciones en el año hidrometeorológico 2013-2014. En rojo, valores promedio para el período 1971-2000.
En azul, valores de precipitación recogida por estaciones en el año hidrometeorológico 2013-2014. En rojo, valores promedio para el período 1971-2000.

El último año hidrometeorológico o año agrícola comenzó el 1 de septiembre del 2013 y terminó el 31 de agosto del 2014. En dicho período se registró en el Observatorio Atmosférico de Izaña, situado en Tenerife a 2.371 metros de altitud, una precipitación total de 425,2 litros por metro cuadrado, valor que queda ligeramente por encima del promedio del actual período de referencia (1971-2000), que es de 415 litros por metro cuadrado. Hay que destacar la estación invernal, que fue muy lluviosa (especialmente la primera quincena de diciembre, cuando se sucedieron varios temporales del suroeste, alguno de ellos además acompañado de un extraordinario número de descargas eléctricas) y compensó el déficit de precipitaciones que hubo el resto de estaciones del año. También fue destacable el intenso temporal de nieve y cencellada que azotó al Observatorio a mediados de febrero, provocando importantes daños en el instrumental. Puede accede a una noticia relativa a ese temporal haciendo clic aquí.

Por otro lado, desde el año 2009 se mide en Izaña de manera experimental la precipitación debida a la niebla, también conocida como “precipitación oculta” u “horizontal” (para más información leer la noticia del año 2010 haciendo clic aquí). Para ello se cuenta con un pluviómetro Hellmann modificado, al que se le ha añadido una malla que intenta imitar la captación de las gotitas de niebla por parte de la vegetación. En el año hidrometeorológico 2013-2014 se recogieron en el pluviómetro de niebla 2.064 litros por metro cuadrado, lo que supone una cantidad de agua casi cinco veces superior a la recogida por el pluviómetro convencional. Además, en el temporal de mediados de febrero del 2014 fue tal la acumulación de hielo en el instrumento que el exceso de peso partió el poste que sujeta el pluviómetro y se perdió la totalidad del agua acumulada durante dicho temporal, de manera que el resultado total habría sido mucho más alto si se hubiera podido medir esa muestra.

En el interior del óvalo rojo, pluviómetro de niebla roto por el peso del hielo acumulado en el temporal de febrero del 2014. La parte superior, que contiene la rejilla para la captación del agua de niebla y el depósito, está en el suelo.
En el interior del óvalo rojo, pluviómetro de niebla roto por el peso del hielo acumulado en el temporal de febrero del 2014. La parte superior, que contiene la rejilla para la captación del agua de niebla y el depósito, está en el suelo.

La cuantificación de la cantidad de agua procedente exclusivamente de la niebla es complicada, porque su captación depende de factores como la exposición al viento del pluviómetro modificado. Además, se tiende a sobreestimar la precipitación, ya que la malla diseñada para captar las gotitas de niebla también retiene gotas de lluvia o nieve. En cualquier caso, parece claro que el aporte de agua procedente de la niebla es muy elevado. Este hecho es de gran importancia, ya que el agua de niebla podría suponer un aporte hídrico extra que permitiese a la vegetación de las cumbres de Tenerife superar períodos de sequía extrema como el año hidrometeorológico 2011-2012, cuando tan sólo se recogieron 60 l/m2 con el pluviómetro estándar y 861 l/m2 con el pluviómetro de niebla.

Imagen de la izquierda: en primer plano, pluviómetro Hellmann con la malla cilíndrica preparada para la captación del agua de la niebla. Al fondo, pluviómetro Hellmann convencional utilizado para comparar la precipitación recogida por ambos pluviómetros. Imagen de la derecha: detalle de la malla, cuya trama está formada por cuadrados de 2 mm de lado. Esta malla pretende imitar la captación de las gotitas de niebla a la manera en que lo hace la vegetación.
Imagen de la izquierda: en primer plano, pluviómetro Hellmann con la malla cilíndrica preparada para la captación del agua de la niebla. Al fondo, pluviómetro Hellmann convencional utilizado para comparar la precipitación recogida por ambos pluviómetros. Imagen de la derecha: detalle de la malla, cuya trama está formada por cuadrados de 2 mm de lado. Esta malla pretende imitar la captación de las gotitas de niebla a la manera en que lo hace la vegetación.
Comparación de la precipitación recogida con el pluviómetro estándar y el pluviómetro modificado para la medida del agua de niebla. Nótese que la precipitación recogida por el pluviómetro estándar no es exactamente la misma que la precipitación referida al comienzo de esta noticia para el año hidrometeorológico 2013-2014. Esto es debido a que son medidas realizadas por dos pluviómetros diferentes y siempre hay un margen de error instrumental. En el último período en estudio la precipitación medida con el pluviómetro de niebla supero en casi cinco veces a la recogida con el pluviómetro convencional.
Comparación de la precipitación recogida con el pluviómetro estándar y el pluviómetro modificado para la medida del agua de niebla. Nótese que la precipitación recogida por el pluviómetro estándar no es exactamente la misma que la precipitación referida al comienzo de esta noticia para el año hidrometeorológico 2013-2014. Esto es debido a que son medidas realizadas por dos pluviómetros diferentes y siempre hay un margen de error instrumental. En el último período en estudio la precipitación medida con el pluviómetro de niebla supero en casi cinco veces a la recogida con el pluviómetro convencional.
Valores acumulados de precipitación horizontal y precipitación normal desde el 1 de septiembre del 2013 hasta el 31 de agosto del 2014, junto con la diferencia acumulada entre ambos tipos de precipitación.
Valores acumulados de precipitación horizontal y precipitación normal desde el 1 de septiembre del 2013 hasta el 31 de agosto del 2014, junto con la diferencia acumulada entre ambos tipos de precipitación.

Fuente: Centro de Investigación Atmosférica de Izaña

http://izana.aemet.es/index.php

Esta entrada se publicó en Reportajes en 08 Nov 2014 por Francisco Martín León

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