Vuelco en el tiempo a partir del martes: España quedará expuesta a un reajuste de borrascas y anticiclones

La semana que viene vendrá con cambios importantes en la situación meteorológica a gran escala, viéndose afectado gran parte del Atlántico y el continente entero, por lo que tendrá consecuencias en la Península Ibérica.

Nuevas borrascas aparecerán al oeste y este de la Península Ibérica a mediados de la próxima semana. Poco después, podría volver la lluvia a gran parte de España.
Nuevas borrascas aparecerán al oeste y este de la Península Ibérica a mediados de la próxima semana. Poco después, podría volver la lluvia a gran parte de España.

Como es habitual durante la primavera meteorológica, los cambios en los patrones de circulación son frecuentes y difícilmente predecibles a largo plazo, a diferencia de lo que ocurre en verano e invierno. Esto significa que los anticiclones no suelen ser tan estables ni las borrascas tan predecibles; una circulación debilitada y más caótica predomina en esta época del año favoreciendo importantes cambios en la situación meteorológica.

En este caso uno de esos cambios va a tener lugar en breve. Tras los efectos de una depresión aislada al sur peninsular en los últimos días, el anticiclón de las Azores se expandirá poco a poco hacia el este abarcando la Península Ibérica, no sin antes permitir una breve irrupción de aire del norte fría que provocará un descenso térmico durante este próximo fin de semana y algunas nevadas en zonas de montaña.

Posteriormente, las altas presiones se impondrán y predominará un ambiente seco y soleado hasta mediados de la próxima semana, cuando se producirá este importante cambio de patrón: las altas presiones empezarán a extenderse hacia el norte y una profunda vaguada se aislará al oeste peninsular a partir del martes 17, dando lugar en días posteriores a una borrasca fría aislada que quedará al suroeste peninsular.

Patrón de bloqueo con borrascas en latitudes bajas

Esta situación se consolidará derivando en un bloqueo sobre Europa que frenará esa depresión al suroeste peninsular, manteniéndola muy al sur, hasta el punto de poder afectar significativamente a las Islas Canarias y a Madeira.

Con esta situación es muy probable se imponga un flujo de sur sobre la Península arrastrando aire cálido de origen subtropical durante la semana que viene, alternándose masas de aire más secas procedentes del Sáhara y otras algo más húmedas con origen en el Atlántico subtropical y en el Mediterráneo.

Desde mediados de la próxima semana se impondrá un claro patrón de bloqueo que podría ser persistente.
Desde mediados de la próxima semana se impondrá un claro patrón de bloqueo que podría ser persistente.


La posición de esta borrasca también es favorable para el arrastre de polvo en suspensión desde el desierto hasta la Península y buena parte del sur de Europa, como ya ha ocurrido con la última depresión que frecuentó este sector durante la semana pasada. En este caso, el recorrido de la masa de aire por regiones subtropicales continentales será más largo, por lo que cabe esperar un periodo más templado, unas precipitaciones menos abundantes y algo más de actividad convectiva.

Más inestabilidad a largo plazo

Lo cierto es que el fin de esta situación no parece claro y desde luego es poco probable que finalice con un periodo anticiclónico prolongado. Principalmente porque esta borrasca fría aislada tenderá a incorporarse a la circulación en cuanto el bloqueo anticiclónico ceda en algún punto, proceso que habrá que vigilar de cerca. Esto no ocurrirá de inmediato, ya que parece tratarse de un bloqueo potente, por lo que estamos hablando de largo plazo y con muchos escenarios diferentes posibles.

De todos estos escenarios, y de mayor a menor probabilidad destacan tres especialmente: en el primero esta depresión avanzaría hacia el norte atravesando la Península Ibérica y, por tanto, incrementando la probabilidad de precipitaciones a partir de finales de la próxima semana. En un segundo escenario interaccionaría con otras bajas similares que podrían desarrollarse sobre el Mediterráneo, favoreciendo un importante descenso térmico al descender aire de procedencia polar continental y desencadenando una situación más invernal.

Las anomalías de presión en superficie previstas para la próxima semana muestran valores negativos al oeste y suroeste peninsular, donde previsiblemente se asentará una borrasca fría aislada (BFA).
Las anomalías de presión en superficie previstas para la próxima semana muestran valores negativos al oeste y suroeste peninsular, donde previsiblemente se asentará una borrasca fría aislada (BFA).

Un tercer escenario, menos probable que los anteriores, consistiría en una continuación de la misma situación: la borrasca se mantendría en ese lugar alimentada periódicamente por intrusiones de aire frío que la mantendrían activa hasta la semana del 23 de marzo, lo que persistirían las temperaturas templadas, las intrusiones de polvo y las precipitaciones convectivas e irregulares. Dada la disparidad de estos escenarios es necesario, por tanto, seguir pendientes de la evolución de la situación.

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