Un Atlántico a 24 ºC cerca de España alimentará fuertes borrascas otoñales, avisa Viñas: "vienen temporales duros"

La presencia de unas aguas cálidas alrededor de España favorece que puedan producirse temporales duros, al paso de borrascas, y tormentas muy intensas, como las que estamos teniendo esta semana.
El tiempo otoñal se va abriendo paso. Va quedando atrás el largo periodo vivido en septiembre con estabilidad atmosférica y altas temperaturas, muy por encima de las que cabría esperar en el noveno mes del año. El aplacamiento del intenso calor no viene solo, sino acompañado de situaciones meteorológicas que están dejando las primeras lluvias otoñales. Las que se produjeron ayer han sido muy intensas y abundantes por diferentes lugares de España, acumulándose cantidades muy significativas.
Según los datos de la red de estaciones de AEMET, ayer se registraron 67,4 l/m2 en el aeropuerto del Prat, en Barcelona, seguidos de los 66,8 de L'Estartit (Girona) y los 53,3 del aeropuerto de Girona. Esas cantidades se acumularon en unas pocas horas; fueron dejadas por las fuertes tormentas que descargaron ayer en Cataluña, siendo también destacadas las que evolucionaron por otras zonas del nordeste peninsular y del extremo occidental.
Aguas cálidas como factor potenciador de las lluvias intensas
Los descuelgues de aire frío que comienzan a producirse por tierras ibéricas entran dentro de lo normal a principios del otoño. Aparte de provocar un descenso de las temperaturas, estas situaciones meteorológicas provocan un aumento de la inestabilidad atmosférica, lo que genera abundante nubosidad y favorece las precipitaciones convectivas, con actividad tormentosa. Es justamente en este tipo de entornos sinópticos cuando el contenido de vapor de agua en el aire cobra particular relevancia.

Uno de los factores críticos, relacionado de forma muy directa con la humedad atmosférica y el agua precipitable es la temperatura del agua superficial del mar (SST), ya que cuanto más alta sea, más vapor de agua se libera al aire, lo que contribuye a alimentar las tormentas y los sistemas meteorológicos que discurran sobre las aguas, como las borrascas, favoreciendo que den lugar a fuertes temporales o a episodios tormentosos muy destacados, como el de las últimas horas.
En estos momentos, las aguas del Mediterráneo occidental están a 26 ºC, mientras que las de algunas zonas del Atlántico, no muy lejos del suroeste peninsular, están 24 ºC. Son unas temperaturas significativamente altas que están recargando de vapor de agua el aire que discurre sobre esas aguas, en la baja atmósfera, lo que aumenta las posibilidades de que puedan producirse lluvias intensas, potencialmente torrenciales, ligadas a temporales duros.
Las regiones mediterráneas en el punto de mira
Lo que resta de semana, será principalmente en las comunidades mediterráneas donde se produzcan las precipitaciones más intensas, con actividad tormentosa, lluvia y granizo. A más largo plazo (de cara a la próxima semana) es probable que una dana o borrasca fría aislada, alimentada, en parte, por el aire cargado de humedad que discurra sobre las aguas atlánticas, también provoque lluvias fuertes con tormentas por el oeste de la Península.

Hoy miércoles el frente que está cruzando la Península, aparte de nublar los cielos dejará lluvias fuertes y persistentes en el Cantábrico Oriental y zonas próximas del norte de Castilla y León y de Navarra, durante la segunda mitad del día. Mañana jueves las tormentas se cebarán en el este peninsular, con especial incidencia en el nordeste. Se podrán producir chubascos muy fuertes y granizadas.
El episodio de fuertes tormentas se prolongará durante los últimos días de la semana, extendiéndose los chubascos a más zonas peninsulares (del norte y del interior) y bajando las temperaturas de forma generalizada.