Samuel Biener, climatólogo: "Vi golpes de calor en Praga con 30 ºC, este fin de semana será crítico en Europa con 40 ºC"

La ola de calor se aleja de España pero se cebará con Centroeuropa este fin de semana, donde la situación puede ser crítica en varios países. Capitales como Berlín, Budapest, Praga o Viena rondarán los 40 ºC.
La ola de calor se retira de España tras dejar temperaturas altísimas en gran parte de nuestra geografía, con numerosos récords para el mes de junio, especialmente en el norte peninsular. La llegada de una masa de aire atlántica algo más fresca ha dado lugar a un descenso térmico generalizado en las últimas horas, con tormentas que en la tarde de ayer fueron intensas en varias provincias del tercio septentrional.
La masa de aire extremadamente cálida que ha dejado valores de récord en los últimos días en España, Francia, Bélgica o Países Bajos se irá desplazando hacia el centro del continente europeo durante el fin de semana, donde se han activado múltiples avisos rojos por calor extremo.
Sin embargo, este fin de semana se producirá la situación contraria en Centroeuropa. La bolsa de aire frío situada al oeste de la Península y de Francia favorecerá que la masa de aire muy cálido que nos ha afectado jornadas atrás se desplace hacia el continente europeo, donde se registrarán valores que rondarán los 40 ºC en países como Alemania, Austria, República Checa, Hungría o Polonia, países muy poco preparados ante episodios de este tipo.
Mi experiencia reciente en un país vulnerable al calor intenso
Precisamente acabo de volver de pasar unos días en la República Checa, donde viví días ya muy calurosos en Praga, Pardubice o Karlštejn, con máximas que el pasado fin de semana ya rozaron los 34 ºC, lo que obligó a activar los avisos naranjas por altas temperaturas en varias regiones del país. También algunos avisos rojos por tormentas muy intensas, que provocaron problemas importantes.

Pude vivir en primera persona que es un país muy vulnerable ante situaciones de calor extremo que hasta hace unos años no se producían con la magnitud y recurrencia actuales. Vi a dos personas sufrir un golpe de calor en las calles de Praga, sólo los trenes y tranvías más modernos cuentan con aire acondicionado, en muchas viviendas, comercios y restaurantes sólo tienen calefacción. Además, la ausencia de persianas en las casas checas las convierte en un horno por el día.
Este calor también provocó que miles de personas se lanzaran a los ríos, lagos y parques para refrescarse, con algunos ahogamientos. Fue inevitable que pensara en lo que podría pasar este fin de semana mientras consultaba las previsiones para la República Checa en la app de Meteored. Mañana y el domingo serán días muy peligrosos para un país que aún no está adaptado a eventos de calor extremo, algo que se aplica también a otros del centro del continente.
Más calor en Viena, Budapest o Berlín que en Madrid
La masa de aire extremadamente cálida que cubrirá buena parte de Europa este fin de semana dejará valores muy inusuales o inéditos para el mes de junio. Por ejemplo, en Varsovia tocarán los 38 ºC, Budapest y Viena rozarán los 40 ºC, mientras que en Berlín probablemente los sobrepasarán, frente a los 34-35 ºC que se esperan en Madrid. Por otra parte, en Praga registrarán valores similares a los de Sevilla.

Este fin de semana puede ser crítico en Europa. De hecho, ya se han activado avisos rojos en los países que acabamos de mencionar ante las temperaturas extremas previstas. También se prevén algunas tormentas que pueden ser intensas y dejar fenómenos adversos. Según las previsiones del modelo de referencia de Meteored, a partir del lunes la situación irá normalizándose en la mayor parte del continente.