Andrea Danta insta a asumir la técnica de la cebolla: "ante las amplitudes térmicas previstas, vístete por capas"

La estabilidad atmosférica dejará grandes contrastes térmicos este fin de semana en España, con mañanas frescas y tardes calurosas que obligarán a recurrir a la infalible “técnica de la cebolla”.
La llegada de una dorsal subtropical favorecerá durante los próximos días un tiempo muy estable en buena parte de España, con cielos poco nubosos, abundante insolación y temperaturas claramente veraniegas durante las horas centrales del día. Sin embargo, esta situación también traerá consigo un marcado contraste térmico entre la madrugada y la tarde, especialmente en zonas del interior.
La configuración atmosférica dominada por una dorsal subtropical favorecerá a que haya una marcada amplitud térmica en el interior peninsular, con mínimas frescas y máximas veraniegas en las horas centrales el día.
Con diferencias que podrán superar los 20 ºC en apenas unas horas, habrá que adaptarse a una situación en la que el ambiente cambiará radicalmente a lo largo del día. Por ello, estos próximos días tocará recuperar una estrategia tan sencilla como efectiva: la “técnica de la cebolla”, es decir, vestirse por capas.
Grandes amplitudes térmicas en el interior
La estabilidad dominante de los próximos días tendrá una doble consecuencia sobre las temperaturas. Durante el día, la superficie recibirá una importante cantidad de radiación solar y se calentará con rapidez, permitiendo que los termómetros marquen valores elevados, especialmente en el interior.
Pero al caer la noche desaparecerá el aporte solar y, con los cielos despejados, la superficie podrá perder calor hacia el espacio con mayor facilidad. El resultado será un marcado enfriamiento nocturno que dará paso a un rápido ascenso térmico durante la mañana.

Por eso, aunque las tardes serán cálidas e incluso calurosas en amplias zonas, las primeras horas del día tendrán un ambiente mucho más fresco, sobre todo en el interior peninsular. Las últimas salidas de los modelos para este fin de semana reflejan perfectamente este comportamiento.
La amplitud térmica será especialmente acusada en el interior peninsular, donde el enfriamiento nocturno y el posterior calentamiento diurno dejarán cambios muy importantes en los termómetros. En algunas zonas, la diferencia entre las temperaturas de primera hora y las de la tarde se acercará o incluso superará los 20 ºC.
La “técnica de la cebolla” será la mejor aliada en los próximos días
El sábado, las primeras horas serán especialmente frescas en amplias zonas de la meseta, con temperaturas que en algunos puntos apenas rondarán los 10 ºC, mientras que el fuerte calentamiento diurno hará que el mercurio ascienda rápidamente.
En Castilla y León se encontrará uno de los contrastes más claros. Soria partirá de unos 9 ºC a primera hora y alcanzará los 26 ºC por la tarde, suponiendo una diferencia de 17 ºC. En Burgos, las cifras térmicas se moverán aproximadamente entre los 10 ºC y los 25 ºC, mientras que Valladolid también vivirá un ascenso muy marcado a lo largo de la jornada.

El salto será todavía más llamativo hacia el centro y sur peninsular. Madrid pasará de unos 16 ºC a primera hora a 31 ºC durante la tarde, mientras que Toledo subirá desde los 15 ºC hasta los 33 ºC. En el valle del Guadalquivir, el ambiente será incluso más cálido, con temperaturas que partirán de valores relativamente suaves pero terminarán alcanzando registros plenamente veraniegos.
El domingo volverá a repetirse este patrón, aunque en algunas zonas la amplitud térmica será todavía mayor. En Burgos, por ejemplo, podrían pasar de unos 11 ºC a primera hora hasta los 29 ºC de la tarde, dejando una diferencia de 18 ºC. Soria también tendrá un ascenso muy notable, desde alrededor de 12 ºC hasta 28 ºC, mientras que otras zonas del interior de Castilla y León seguirán experimentando cambios muy acusados.
Y en el sur peninsular, Córdoba volverá a ser uno de los puntos donde más se note el carácter veraniego de las tardes: unos 19 ºC durante las primeras horas frente a 36 ºC por la tarde.
Así, tanto el sábado como el domingo tendremos un escenario en el que la ropa necesaria a primera hora poco tendrá que ver con la que necesitaremos por la tarde. En estas situaciones, la conocida como “técnica de la cebolla” resulta infalible: vestirnos por capas permitirá ir quitando prendas a medida que suban las temperaturas y volver a incorporarlas cuando vuelva a refrescar.