Los modelos meteorológicos avisan de un cambio de patrón en España: aumentará la probabilidad de lluvias y tormentas

La extraordinaria dorsal cálida que nos afecta durante la segunda mitad de esta semana tenderá a debilitarse con consecuencias que empezaremos a notar durante la próxima semana en España.

El descenso de las temperaturas y los chubascos convectivos ocasionales podrán ser los protagonistas durante la próxima semana.

Durante el final de esta semana predominarán los cielos despejados y temperaturas muy elevadas para un mes de abril debido a la presencia de una fuerte dorsal anticiclónica que abarca todo el centro y sur de Europa. La temperatura de la masa de aire a 850 hPa (unos 1500 metros) se aproximará durante el fin de semana a valores de récord para un mes de abril, igual que sucedió durante la semana pasada, con valores propios de la segunda quincena de junio. No obstante, no será una situación duradera.

Con el comienzo de la próxima semana, esta dorsal anticiclónica se desplazará y perderá intensidad en Europa, reforzándose algo más al oeste, sobre el Atlántico y permitiendo la entrada de aire más fresco en todo el continente. Esto facilitará que la masa de aire situada sobre la Península Ibérica deje de calentarse a partir del domingo y empiece a renovarse posteriormente, dando lugar a un descenso progresivo de las temperaturas.

Además, el chorro polar continuará débil y muy ondulado, con una dinámica primaveral marcada en la que las masas de aire migran lejos de su latitud de origen y facilitan el desarrollo de pequeñas depresiones en latitudes relativamente bajas. Con esta situación cabe esperar que la próxima semana sea más fresca y algo menos predecible que la actual.

Sé el primero en recibir los pronósticos gracias al nuevo canal de WhatsApp. Síguenos y activa las notificaciones.

Descenso térmico notable en el norte

Aunque se espera que las temperaturas desciendan en toda la Península, ese descenso no será simultáneo ni de la misma intensidad en todas las regiones. En la mitad sur se apreciará especialmente a mediados de semana, mientras que en el norte será significativo desde el lunes, pudiendo acentuarse el miércoles y el jueves, sin descartarse incluso valores térmicos propios de meses invernales en zonas de montaña del extremo norte.

Durante la semana que viene, la dorsal se debilitará y se extenderá hacia el Atlántico, permitiendo el acercamiento de masas de aire frío a la Península Ibérica.


Más adelante la incertidumbre se incrementa de forma muy significativa, dependiendo de la posición de los centros de acción las temperaturas podrían volver a ascender en diversas regiones. No obstante, todos los escenarios del IFS de ECMWF, nuestro modelo de referencia, contemplan una tendencia a moverse en torno a valores típicos de esta época del año.

Tampoco se observa la presencia de una dorsal especialmente fuerte o estable en nuestro entorno y, por otra parte, las borrascas que podrían acercarse lo suficiente como para afectarnos serán, por lo general, débiles.

Precipitaciones irregulares, algunas con tormentas

Aunque no se esperan precipitaciones generalizadas, a diferencia de lo que está sucediendo esta semana sí podrán producirse en algunas regiones. Serán probables lluvias débiles pero frecuentes o persistentes entre el lunes y el jueves en la vertiente cantábrica y otros puntos del tercio norte.

Se prevé tiempo más inestable con incertidumbre alta
El modelo europeo hoy anticipa un final de mes con más precipitaciones de lo normal en Canarias y en gran parte del centro y sur peninsular. Mayo también podría empezar con inestabilidad. En esas fechas los anticiclones parece que se consolidarán en el norte de Euorpa y las bajas presiones predominarán en nuestro entorno.

En cualquier caso, estas precipitaciones no se extenderán más al sur, quedando retenidas por la Cordillera Cantábrica, el Sistema Ibérico Norte y los Pirineos, siendo posible que se produzcan algunas nevadas débiles en cotas altas de estos tres sistemas montañosos.

Con menor probabilidad y al margen de estas precipitaciones orográficas, tampoco es descartable el desarrollo de chubascos convectivos en otras zonas de montaña y diversos puntos del interior, incluyendo la mitad sur peninsular. Estos chubascos, de producirse, serían dispersos e irregulares siendo su predicción especialmente difícil y afectando a una pequeña fracción del territorio peninsular, por lo que, en general, las precipitaciones serán escasas con respecto a los valores normales de esta época del año.